Melissa Ávila, la mujer que logró juntar la educación, el arte y la producción creativa

Una Badass Woman, es aquella mujer empoderada, valiente, que marca huella por donde va y que, con su labor, abre camino (para todas) hacia un mundo de mayor equidad.

En la revista InStyle México, queremos rendir tributo a todas estas mujeres con una pequeña muestra de lo que algunas de ellas hacen día a día: La lista de las 30 Badass Women a las que no podemos perder la pista.

Conoce a Melissa Ávila.

¿Cuál es la historia que cuentas de ti? ¿Cómo te describes a ti misma? 

Me considero una mujer perseverante, apasionada, me gusta disfrutar mi soledad, soy algo reservada, supongo selectiva, intensa, muy distraída, me apasiona el viaje, medio workaholic, tengo carácter fuerte como la mayoría de las mujeres de mi casa pero con bonito corazón, trabajo en mi persona para conocer, reconocer y abrazar mi luz y mi oscuridad, ahí voy poco a poco historiándome y tratando de ser gentil conmigo en el proceso…

– ¿Cómo llegaste a donde estás ahora, profesionalmente? 

Lo que hago ahora es una conjunción de distintas cosas que he hecho en diferentes épocas de mi vida, solo que ahora enfocadas en lo que realmente me apasiona.  Creo que llegué a donde estoy por terca, porque siempre me aferré a hacer y vivir de lo que disfrutaba jajaja

Estudié artes, mis primeros trabajos fueron de dibujo, ilustración y fotografía, después me dediqué a la gestión cultural, el trabajo en comunidad y en grupos relacionado siempre a la educación, la inclusión, el desarrollo creativo y la cultura digital. M.A tiene que ver con un poco de todo esto, que al final del día es lo que amo y me mueve.

– ¿Cuál fue/es la lección más importante que has aprendido hasta ahora?

Que siempre hay que ser honesta con una misma, que no necesitamos la aprobación de nadie, que abandonar lo que no me hace crecer es también demostrarme que me amo, y que hay que buscar lo que nos llena y ahí echar raíces…

– ¿Cuál es tu propósito profesional en este punto de tu vida? 

Hablando de raíces, echarlas más sólidas para fortalecer, seguir creciendo y comenzar a llevar M.A a donde realmente quiero que vaya.

– Volteando un poco hacia atrás, ¿qué hubieras hecho diferente?

Todo lo que he vivido me ha llevado a ser quien soy y estar en donde estoy ahora, tanto en lo personal como en lo laboral, y la verdad es que no me arrepiento de nada pero si tuviera que escoger algo quizá hubiera puesto atención en estar más presente, en general, en muchos momentos, con muchas personas, etc…

– ¿Cuál es la pregunta que más te hacen y que menos te gusta? ¿Qué te gustaría que te preguntaran más?

Me preguntan mucho cómo acercarse a las comunidades y a los artesanos, no me disgusta para nada la pregunta pero siempre siento que la gente espera una respuesta súper elaborada, casi que una fórmula de cómo hacerlo y mi respuesta siempre es súper sencilla; no hay fórmula, siendo tu misma y contando quién eres, qué quieres y por qué lo estás buscando jajajajaja, así nomás.

Me encantaría que me preguntaran más sobre las historias de mis amigos y colaboradores artesanos, sobre qué he visto en este trayecto nuestro en sus quehaceres o sus vidas, qué impacto ha tenido para todos el estar haciendo esto juntos, etc..

– ¿Hay algún estigma en el área en el que te desarrollas qué te gustaría eliminar?

Hay muchos pero uno que suele ser una constante cuando como diseñador trabajas con grupos indígenas y/o artesanos es que el diseñador se aprovecha de ellos y entiendo que sucede y tenemos muchos ejemplos de los que podemos platicar pero también habemos muchas personas en este sector tratando de hacerlo diferente, cuidando más, queriendo hacerlo mejor, etc..

Más que eliminarlo que sería genial pero es complejo, creo que uno puede informarse y que nosotros como proyectos y marcas podemos compartir más e implementar mejores formas de trabajo.

También creo que de entrada al pensar esto se les pone a ellos directamente en una posición inferior, sucede también como cuando dicen, “Ay es muy bueno porque ayuda a artesanos”. Esto a mi siempre me hace corto circuito porque yo en lo personal no veo mi vínculo laboral como una ayuda a alguien necesitado, la construcción para mi es mutua, se generan posibilidades, ofertas laborales y beneficios para ambas partes, procuro un equilibro y trato de ver que funcione hacia todos los lados.

– ¿Cómo cambió la pandemia tu trabajo? Con base en esto, ¿ves alguna tendencia para 2021?

Movió muchas cosas, si bien ya podíamos como equipo trabajar a distancia con algunas comunidades, tuvimos que mejorar e implementar medios y comunicación. Cerramos el estudio, nos mudamos, dejamos de vernos por bastantes meses. La producción sufrió atrasos, los envíos también, pero nuestros clientes preciosos son todos un amor y fueron muy comprensivos jeje

2021 nos va a seguir invitando a re-pensarnos y buscar estrategias para seguir trabajando en colectivo, muy probablemente, desde casa.

– ¿Qué palabras/frases sabías recuerdas más de las mujeres en tu vida?

Mi mamá me ha dicho, de distintas maneras, algunas veces con palabras, otras con acciones que todo tiene solución menos la muerte. Que sea lo que sea y pase lo que pase siempre podemos solucionar y hacer algo al respecto, levantarte si te caes, por decirlo de otra manera.

Esto me gusta porque suelo ser un poco preocupona y varias veces me ha aligerado la vida, asi que gracias mamá.

– ¿Quién es tu heroína de la historia favorita? ¿Por qué?

La que siempre se levanta, la que se abraza y en ese amor propio se empodera, la que se es fiel a sí misma y a la vez la que se puede reír de ella misma.

– ¿Qué te motiva a seguir en un “día malo”?

Mi familia y recordar que soy humana, que me equivoco y que nadie me puede enseñar lo que es la vida más que yo viviéndola. También siempre me reconforta que la posibilidad de transformar cualquier cosa que me pase es infinita siempre, siempre existe esta posibilidad, entonces siempre podré hacer algo porque tendré esto en mis manos.

– ¿Qué es lo más importante, personalmente, que aprendiste en 2020?

Mi mayor aprendizaje tuvo que ver con la vida y la muerte en muchos sentidos, con dejar ir, adaptarme y abrirme a lo nuevo, no solo por lo que la pandemia trajo y se llevó, pero porque también en plena pandemia nació mi hija Haru. Así que esta reflexión sobre lo que yo era, lo que el mundo era, el nuevo presente, la vida y como celebrarlo fue una fuerte y hermosa constante.

También es importante mencionar que la pandemia y mi hija me dieron aprendizajes muy bonitos sobre bajar el ritmo, ir más despacio, tomarme el tiempo que muchas veces pensaba que no tenía para hacer y sentir ciertas cosas.

– ¿Qué le dirías a tu ‘yo’ del futuro?

Que buen viaje el nuestro y oye, que lindas canas!

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