Potential Singles: la alternativa a las dating apps
Estilo de vida

Potential Singles: la alternativa a las dating apps

Me subí al tren un poco tarde y recientemente vi Materialists, la película con Dakota Johnson, Pedrito Pascal y Capitán América (Chris Evans). Sin contexto, pensé que iba a presenciar una historia de amor cualquiera, pero terminé encontrándome con algo mucho más fructífero: una película que plantea un problemón… we are getting desperate. Buscar y encontrar amor hoy ya es un lujo. Las apps capitalizan con nuestra vulnerabilidad y se aprovechan de ella. Y como cualquier obsolescencia programada, te venden un producto diseñado para durar poco y obligarte a regresar. En otras palabras: Bumble y Raya no quieren que encuentres un match. No les conviene.

Ahora súmale que ya nadie sale de su pantalla y que la banda le tiene pánico a enamorarse. Cada vez se vuelve más complicado conectar. Qué ironía, ¿no? Nunca en la historia una sociedad había estado tan interconectada gracias a las redes sociales —redes
que, como su nombre lo dice, proponen unión— y aun así estamos más disociados que nunca. Hablando con mis amigas y por experiencia propia hemos llegado a la conclusión de que, aunque los dating sites tuvieron su época dorada… esa era ya se acabó.
Bottom line: son demasiado impersonales.

¿Necesitas un servicio de Cupido? Te digo a quién llamar

Bumble, Raya, Tinder, Hinge. Been there, done that. Hasta consideré meterme a un running club, como el 90% de la población Gen Z cuando llega a sus veinti-altos. Y aunque resistí hacerlo, honestamente no creo que hubiera encontrado al amor de mi vida ahí, ni en cualquier app que se cruzara en mi doomscrolling nocturno. Te juro que ver productos en Zara se sentía un poco más emocionante; mínimo las modelos de las fotos tienen buen gusto y saben posar.

Después de cuatro citas con personas random —que además me terminaron costando capital porque, spoiler alert, me hicieron pagar la mitad de todas las cuentas— ese fue mi punto de quiebre. Dije: ya no más. Y yo no soy la única que siente esto. Apparently es un fenómeno gigante y la gente está dejando de datear. Te prometo que ya me había dado por vencida en el amor y podía jurar ver mi futuro en la bola de cristal. Era algo así como yo haciendo arte en un departamento en una ciudad foránea con mis tres gatos: Mika, Kirito y Alucardia. No necesitaba más. No quería más. Un caso perdido.

Entonces, ¿qué pasó y por qué estoy escribiendo esta nota? Bueno, yo no tengo respuestas absolutas ni pócimas de hada madrina, pero sí puedo contar mi historia. Si llegaste hasta acá y estás conmigo en todos los puntos anteriores: hermana, te entiendo y te
escucho. Tu solución es el potencial. Te platico… Un martes cualquiera, en una cena de amigas —tomando vino y comiendo un carpaccio de res con arúgula que Ana Paula “Puga”, una de mis mejores amigas, cocinó— pasó algo.

As girls do, estábamos hablando del amor, del caos, del odio a los hombres y de la desesperanza que se siente ser una veintitreintañera sin pareja, sin prospectos, sin dinero y siendo todavía un gasto para nuestros papás. Y ahí fue cuando Puga me dijo que llevaba meses cocinando algo… aparte de la increíble cena. Una idea que me pareció tan simple y a la vez tan brillante.

Potential Singles. O solteros potenciales. Y aquí es donde mi introducción de Materialists hace sentido. Puga era la nueva Dakota Johnson: matcheando personas, amigos, amigos de amigos. Sin cobrar y solo por la gratificación y diversión del “puede ser”. Porque todos tenemos una Puga. Esa amiga que conoce a todo mundo, que se lleva con todxs y que además tiene la inteligencia y estrategia para aprovechar ese gran don. Digamos… una Lorelai Gilmore con complejo de matchmaker. Puga llevaba meses haciendo una lista en su app de notas llamada “Potential Singles”, donde escribía el nombre de sus amigos solteros y poco a poco, sin prisa, como quien mueve piezas en una partida de ajedrez, iba haciendo pares. Y como en un juego de memoria —la mezcla perfecta entre suerte, azar y cálculo— las personas, como coincidencias disfrazadas de causalidad, iban haciendo sentido.

Y es que cuando pones atención a tu alrededor, todo empieza a interconectarse: un rizoma infinito que, en los ojos correctos, marca el camino hacia el par. La pareja perfecta. Puga ya tenía seis casos de éxito y lo que no sabía era que yo sería el séptimo. Me presentó a Jerónimo y me dijo: “Ya lo vi y quedan muy bien”. Después de tres meses de conocernos, puedo decir con absoluta certeza que es el amor de mi vida y que nunca había salido con alguien más compatible conmigo. Y no le estoy acreditando todo al servicio Cupido de Puga, pero definitivamente creo que deberíamos escuchar más a la gente que nos quiere y nos conoce.

Empezar a conectar de una manera más presente. Perder el miedo a los blind dates y estar abiertos a nuevas oportunidades. Porque, ¿cómo va ese dicho? Que la persona que quieres en el mundo está a unas cuantas personas de distancia. El famoso “six degrees of separation”. La idea dice que cualquier persona del mundo está conectada con otra a través de una cadena muy corta de conocidos. “Conozco a alguien que conoce a alguien que conoce a alguien…” hasta llegar a cualquier persona. Incluso a Billie Eilish. Según.

Y honestamente, no dudo que el amor de tu vida esté mucho más cerca. Hay algo muy mágico en eso. Potential Singles is a thing. No te desesperes y, como cantaría Jeff Buckley: “true love will find you in the end”.

Explora más en: Instyle.mx