He tenido mucha suerte en mi vida, pero nada se compara con la suerte de tener una hermana. Si tienes una, sabes perfectamente a lo que me refiero.
Mi hermana nació cuando yo tenía seis años. Yo moría por tener una hermana y recuerdo perfectamente el día que fui a conocerla al hospital. Tuve que entrar con cubrebocas, me sentaron en el sillón de la habitación y la pusieron en mis brazos, best day of my life! Desde ese día se convirtió en mi mejor amiga, en mi muñeca y en mi hija, casi casi. Mis papás me cuentan que, literal la crié. Fui como su segunda mamá. La cuidaba muchísimo.
Solo con decirles que mi mayor miedo en esta vida es perder a mi hermana, creo que ahí se entiende lo mucho que significa para mí.


Y aunque somos como agua y aceite, como buenas hermanas, ella es mi alma gemela. Es la persona que mejor me conoce, con la que más me río. Tenemos nuestro propio lenguaje, que nadie más entiende, pero con una sola mirada sabemos perfectamente a qué nos referimos.
Claro que hubo una época en nuestras vidas en la que no nos caímos tan bien, jaja. Pero ya llevamos varios años siendo mejores amigas.
Si tienes una hermana, de seguro también lloraste cuando fuiste a ver Sentimental Value. Me identifiqué muchísimo con una conversación que tienen Nora y Agnes. Nora le pregunta a Agnes por qué su infancia no la arruinó y ella responde: “Porque te tuve a ti”.


Creo que esa frase resume lo que significa ser hermana mayor. Porque aunque yo fui quien la cuidó durante sus primeros años, también crecer junto a ella hizo que mi propia infancia fuera mucho más bonita. Ella me tuvo a mí y yo a ella. Nunca estuvimos solas.
Siempre he querido que ella sea feliz porque crecer juntas es uno de los regalos más bonitos de mi vida. No sería yo sin mi hermana.
Quería escribir sobre ella porque creo que a veces se le olvida lo importante y especial que es para mí. Es un rayito de luz en nuestra familia y en mi vida.
Cami,
Aprendo muchísimo de ti, más de lo que crees. Y aunque durante nuestros primeros años juntas yo te enseñé, o traté de enseñarte muchas cosas, ahora eres tú la que me enseña a mí. A veces siento que nuestros roles cambiaron y que ahora eres tú la que me cuida, me cuestiona, me regaña, como si de repente tú fueras la hermana mayor.
Eres increíble, inteligente, divertida, la mujer más hermosa que conozco. La que daría su vida por sus perros. Me encanta lo honesta que eres. A ti te puedo preguntar lo que sea y sé que siempre me vas a decir la verdad. Tienes un corazón enorme. Eres sensible y muchas veces más madura que yo. Me llena de felicidad verte viajar sola, descubrir el mundo y confiar cada vez más en ti.
Y seguro vas a decir “qué cringe” con todo esto que te estoy escribiendo, pero sé que, en el fondo, tu corazón siente bonito.
Siempre juntas hermana. No me imagino mi vida sin ti, Cami. Te adoro.
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