Ya vimos The Moment: Charli XCX y aquí está nuestra opinión
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Ya vimos The Moment: Charli XCX y aquí está nuestra opinión

Tuvimos oportunidad de ver The Moment antes de su estreno en México y, saliendo de la película, la sensación es rara. No en el mal sentido. Más bien esa sensación de haber visto algo que es gracioso, absurdo y un poco incómodo porque en el fondo se siente demasiado real.

Primero, contexto. Charli XCX es una de las figuras más interesantes del pop de los últimos años. Empezó escribiendo hits, luego se convirtió en una especie de arquitecta del pop experimental y finalmente llegó brat. Ese tono de verde que en 2024 se volvió fenómeno cultural. No solo fue un álbum; fue un mood y una estética completa que dominó internet durante meses. brat summer estaba en todos lados.

¿De qué va The Moment?

Y justo de ese momento nace The Moment, un mockumentary dirigido por el director creativo de Charli, Aidan Zamiri, que imagina qué pasa cuando un artista alcanza ese pico cultural que parece imposible de repetir. En teoría estamos viendo un documental sobre Charli y el universo de brat. Pero muy rápido se vuelve otra cosa. Una sátira bastante cruel sobre la maquinaria del pop. Ejecutivos obsesionados con monetizar absolutamente todo, campañas promocionales cada vez más absurdas, colaboraciones que existen más por estrategia que por deseo creativo. Todo empieza a sentirse exagerado… hasta que te das cuenta de que probablemente no lo es tanto.

Hay ideas tan ridículas que parecen chiste interno del pop industrial. Una tarjeta de crédito brat. Campañas que nadie entiende pero todos aprueban. Equipos enteros tratando de estirar un momento cultural que claramente nació de algo mucho más espontáneo.

También aparecen varias figuras que hacen que el universo de la película se sienta todavía más surreal. Cameos breves pero muy divertidos como Kylie Jenner y Rachel Sennott que entran y salen del caos brat con una naturalidad perfecta, como si todo este mundo hiperpop fuera completamente normal.

Y poco a poco empieza a pasar algo raro con Charli. Al principio parece estar jugando con todo ese absurdo. Pero conforme avanza la película se empieza a sentir que el personaje se está alejando cada vez más de sí misma. Como si cada decisión, cada colaboración y cada campaña fueran empujándola un poco más lejos de la artista que creó brat en primer lugar. Ahí es donde la película da un giro distinto. Porque más allá de lo chistoso o lo absurdo, empieza a sentirse un poco triste. Te das cuenta de que estás viendo a alguien atrapada dentro de su propio momento cultural. Un momento que ya no le pertenece del todo. Ahora pertenece a los equipos, a las marcas, a internet.

En medio de todo aparece Alexander Skarsgård, completamente entregado al papel de un director exageradamente pretencioso que está convencido de que todo lo que está pasando es arte elevado. Su actuación es de lo mejor de la película, justo porque empuja ese absurdo todavía más lejos. Pero lo que más se queda contigo es el final. Porque no es un final de liberación. Es casi lo contrario.

Hay un punto en el que se siente que Charli entiende que ya no puede recuperar el control del momento que creó. brat creció demasiado, se volvió demasiado grande, demasiado rentable, demasiado colectivo. Y la única manera de salir de ese movimiento que ya no siente suyo es dejar de intentar resistirlo. En lugar de pelear por volver a ser “ella”, el personaje termina aceptando el juego completo. Acepta las campañas, acepta las decisiones, acepta la maquinaria. No porque quiera, sino porque es la única forma de cerrar ese capítulo y poder seguir adelante.

El final es extraño, un poco incómodo, pero también muy honesto. Porque The Moment termina diciendo algo bastante brutal sobre la cultura pop. A veces la única forma de escapar de un fenómeno que creaste… es dejar que el sistema lo termine de consumir.

No te pierdas el estreno en México el 12 de marzo disponible en cines.

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