Micaela Erlanger: consejos de una stylist a todas las futuras stylists

Micaela Erlanger, dueña de su propia empresa, que levantó de la nada junto a un gran equipo de solo mujeres, es un ejemplo de trabajo arduo, responsabilidad y creatividad a la hora de emprender.

Ella nos cuenta de manera honesta sus inicios, su proceso de desarrollo que nos lleva a su percepción de la realidad que estamos viviendo hoy en día. Si de grandes mujeres se trata, Micaela es un ejemplo a seguir es por esto que queremos compartir su historia.

¿Cómo empezaste tu carrera?

Luego de estudiar en Parsons me vi atraída a trabajar en el mundo editorial. Durante mis años de academia fui pasante cada semestre y cada verano, hasta el 2008 donde mis sueños se vieron comprometidos por la crisis. Tuve una gran oportunidad al poder ser pasante con una de las estilistas mas importantes del momento Anabelle Tolman. Luego de eso trabajé diseñado el vestuario para una película en Los Ángeles y de ahí empecé a cultivar conexiones y clientes. Eventualmente volví a New York donde fui parte del equipo que diseño el vestuario para el ballet de la ciudad y ese mismo año empecé a trabajar con Anabelle como asistente. Ella me enseñó todo. Para el 2012 me presentaron a Michelle Dockery quien fuera mi primer cliente y ella luego me presentó a Lupita Nyong’o, y pues el resto es historia. Sin embargo fueron ocho años de arduo trabajo para llegar acá.

¿Cuál es tu proceso para crear el styling perfecto para tus clientes?

Es muy personal, cada cliente es singular. Al trabajar por ejemplo con un look de red carpet, no solo tiene que verse bien; el vestuario debe ser acertado en cada ángulo y para garantizar el poder retratar correctamente el conjunto. Cada vez que me toca un trabajo puntual, se consideran una serie de atuendos con los diseñadores que lo prestan para mi cliente y ofrezco opciones. Al final no es solo un tema de verse bien y sentirse bien. Es obtener un conjunto que transmita un mensaje, preservando el histórico momento que se traduce en una visión especial de cada cliente.

¿Te intimida trabajar con celebridades?

La presión es lo estupendo del trabajo pues te ves obligado a sacar lo mejor de ti misma. Al final se cultivan relaciones y se logra cierto sosiego ya que mis clientes se vuelven mis amigos, entonces no intimida. Lo único que da miedo es tener que vivir un «fashion emergency», pero logramos evitarlo a toda costa.

¿Qué nos puedes decir de las tendencias del 2020?

No estoy segura de que sea el momento para hablar de tendencias. Todo lo programado ha cambiado pues estamos en una emergencia mundial y una pandemia. Creo que lo importante por ahora es mantenernos en casa, esa es la mejor tendencia.

Tienes razón, pero para refrescar la presión que sentimos cuéntanos, ¿cuál fue tu show favorito del mes de la moda?

El show de Miu Miu. Fue una mezcla de personalidad y fantasía muy chic.

Danos algunos tips para tener un styling como el tuyo

En mi libro, «How to Accessorize», me enfoco en que siempre hay que invertir en piezas que sean eternas y sirvan para todo. Me gusta invertir en un buen traje, un buen vestido y en accesorios combinables. Creo que en la era de lo sostenible es importante tener una actitud saludable frente al consumismo. No creo mucho en tendencias, prefiero lo clásico y lograr looks que te hagan sentir orgullosa de como te ves. También es importante entender que cada cuerpo es hermoso y diferente y debemos vestirnos acorde a nuestras necesidad. Así como también es importante entender el vestirse para la ocasión.

Tu nuevo enfoque es para la novias, ya que tu pronto estarás caminando al altar, cuéntanos un poco de este nuevo segmento en tu trabajo?

Vi una oportunidad real en el mercado y cuanta ayuda necesita una boda. No existe un momento mas similar que caminar en la alfombra roja para una mujer que caminar al altar. Todo el mundo te esta viendo, las fotos, los invitados. Es muy especial y me di cuenta de que proveer mis experticias en el tema podría ayudar a muchas novias.

Trabajé con Amanda Hearst y fue una experiencia única. Curamos varios vestidos, pues ya no solo se trata del vestido de novia sino de todo los eventos que acontecen antes, durante y luego de la boda. Creo que es un nicho donde el estilismo es escaso y la labor debe de ser muy exclusiva para cada caso y mi pasión es lograr esa conexión y personalización a la hora de trabajar y crear algo hermoso para mis clientes.

Un consejo para las mujeres emprendedoras…

No esperes que las oportunidades lleguen a ti, sal y búscalas, crea tus propias posibilidades y  enfócate en que pasen.

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