Conoce esta marca hecha por artesanos de Teotitlán y Tlalixtac

Entrevistamos a Nailea Arnaiz, una de las fundadoras de Arudeko, quien describe su proyecto de decoración como “un punto de encuentro e intercambio cultural entre artesanos expertos y el diseño contemporáneo”.


¿Cómo surge la marca?

Del gusto que ambas creadoras tenemos por las técnicas tradicionales mexicanas y por el diseño de interiores. Al juntar las dos cosas, nace Arudeko, un proyecto donde colaboramos con comunidades artesanas desarrollando piezas para la decoración como lo son cojines, tapetes y textiles para el hogar.

¿Qué materiales y comunidades artesanales trabajan en este proyecto?

Trabajamos con dos comunidades, Teotitlán del Valle y Tlalixtac de Cabrera, en ambas con el telar de pedal.  Con los artesanos de Teotitlán trabajamos con lana local, la cual teñimos con colorantes naturales que son obtenidos de la misma región. Y con los artesanos de Tlalixtac, trabajamos algodón previamente teñido industrialmente lo cual nos permite hacer productos más duraderos. 

¿Cuál es el proceso de creación de cada pieza?

Para cada pieza, proyecto o colección, buscamos inspiración en todo lo que nos rodea, elegimos un tema de interés, investigamos, hacemos moodboards, elegimos un tipo de silueta o línea, elegimos una paleta de color que vaya con lo que seleccionamos, bocetamos y bocetamos hasta tener varias propuestas que nos gusten a las dos. Cuando una de las dos se siente bloqueada, rebotamos los bocetos hasta tener un buen resultado. Después empezamos a decidir que diseño se hará en tapete y que diseño en cojín, una vez decidido se hacen las fichas técnicas para los artesanos y se elabora una muestra de cada pieza.

Una vez que los artesanos reciben la ficha técnica, la revisamos juntos y vemos que todo esté claro. Se prepara la montura del telar para poder tejer la pieza, se preparan los hilos para ser teñidos en los colores necesarios, se tiñen los hilos, se ponen a secar y ya que esté el telar listo e hilos listos, se empieza a tejer la pieza. Dependiendo el tamaño de la pieza es el tiempo que se tardan en hacerla, puede ser desde 3-4 días por un cojín, hasta 9 semanas en un tapete grande.

Después de terminar la pieza en el telar, se desmonta, se empunta y finalmente pasa por un proceso arduo de limpieza. Ya que está limpia y terminada la pieza, nos la mandan al taller para poder revisar los últimos detalles y poder hacer el etiquetado y que la pieza pueda llegar a su nuevo dueño.

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