Kristen Stewart nunca ha tenido miedo de romper las reglas de estilo y la boda de Emma Roberts no fue la excepción. La actriz asistió a la ceremonia celebrada el pasado 25 de julio en Idaho con un look de inspiración masculina que desafiaba uno de los códigos más antiguos para las invitadas: no vestir de blanco.
Las fotografías de la celebración fueron compartidas por Ashley Benson el 28 de julio y muestran a la protagonista de Twilight posando junto a varios de los asistentes al enlace de Emma Roberts y Cody John. Para la ocasión, Stewart llevó una camisa blanca de manga corta y cuello clásico, acompañada por una corbata.
Aunque tradicionalmente se recomienda evitar los tonos blancos, crema o marfil para no competir con la novia, el outfit de Kristen se mantuvo lejos de cualquier referencia bridal gracias al resto de las piezas que eligió.
Así fue el look de Kristen Stewart
La actriz combinó su camisa blanca con unos pantalones ajustados en color verde olivo oscuro y una corbata larga café con estampado retro, decorada con un pequeño broche dorado. Kristen completó el conjunto con lentes de sol negros de forma ovalada y llevó su pixie cut peinado hacia atrás, con un acabado húmedo y ligeramente voluminoso. El resultado fue relajado, inesperado y completamente fiel al estilo que la actriz ha construido dentro y fuera de las alfombras rojas.
En una de las imágenes aparece posando al aire libre junto a Ashley Benson y su esposo, Brandon Davis. En otra fotografía nocturna, Stewart se encuentra rodeada por un grupo de amigos que también asistieron a la celebración.
Benson, por su parte, lució su nueva transformación de pelo castaño con un vestido negro de manga corta, escote pronunciado y paneles de encaje, decorado con aplicaciones blancas inspiradas en hojas.

Una boda llena de invitados famosos
Kristen Stewart no fue la única celebridad presente en la boda. La lista de invitados también incluyó a Julia Roberts, tía de la novia, y Demi Moore, quienes viajaron a Idaho para acompañar a la pareja en su gran día. Curiosamente, la propia Emma Roberts también decidió alejarse de algunas tradiciones nupciales. Después de llevar un vestido color marfil de Monique Lhuillier durante la ceremonia, la actriz se cambió para el after-party y apareció con un conjunto negro de dos piezas.
El segundo look estaba formado por un corset con detalles de encaje Chantilly y una falda de organza de seda a juego, inspirado en un diseño de la colección Fall 2024 de Monique Lhuillier.
Emma explicó que le encantaba la idea de vestir de negro para la fiesta y elegir algo un poco inesperado. Así que, entre la novia vestida de negro y Kristen Stewart incorporando una camisa blanca, esta boda demostró que algunas reglas de moda están hechas para reinterpretarse.
Nota original: InStyle.com
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