Hay modelos, hay supermodelos y luego está Bella Hadid. Nuestra eterna it girl cumple 30 años este 9 de octubre y, obviamente, teníamos que celebrarla. Porque sí, Bella es muchísimo más que una cara bonita y, a lo largo de su carrera, nos ha demostrado que detrás de sus looks icónicos hay una persona de gran corazón y un verdadero ejemplo a seguir. Así que, en honor a sus 30 vueltas al sol, reunimos ocho cosas que probablemente no sabías de Bella Hadid y que nos hacen quererla todavía más.

Bella Hadid cumple 30 años y estas son razones para amarla todavía más
Antes de ser modelo, quería ser fotógrafa
Aunque ahora es prácticamente imposible imaginar el mundo de la moda sin Bella Hadid, convertirse en supermodelo nunca fue exactamente su plan original. De hecho, en 2014 se mudó a Nueva York para estudiar fotografía en Parsons School of Design.
En una entrevista con Teen Vogue, Bella confesó que nunca había tenido ese momento de pensar que quería ser modelo. Según ella, ese siempre había sido más el sueño de su hermana Gigi. Lo curioso es que su experiencia detrás de la cámara terminó ayudándola frente a ella. Gracias a sus conocimientos de fotografía, Bella aprendió sobre iluminación, ángulos y movimiento, habilidades que eventualmente se convertirían en parte de su sello personal.

Su primera pasarela fue en 2014
Aunque hoy es una de las modelos más reconocidas de su generación, Bella tuvo un comienzo bastante discreto en la industria. Su debut en las pasarelas ocurrió durante New York Fashion Week en 2014, cuando desfiló para Desigual. Ese mismo año consiguió su primera portada individual para la edición de diciembre de la revista francesa Jalouse. Lo que vino después fue una carrera impresionante. Bella comenzó a desfilar para casas como Chanel, Fendi, Marc Jacobs y Moschino, hasta convertirse en uno de los rostros más solicitados de la moda.

Es rubia natural, pero se pintó el pelo para diferenciarse de Gigi
El pelo castaño oscuro que se convirtió en una de las características más reconocibles de Bella Hadid no es su color natural. Nuestra brunette favorita nació rubia, igual que su hermana Gigi. Pero quería construir su propia identidad.
En una entrevista con Allure, Bella explicó que siempre había sentido que tenía una personalidad más oscura y rebelde, mientras que Gigi representaba una energía más angelical. Incluso llegó a describirse como la black sheep de la familia. Y aunque las dos hermanas son increíblemente cercanas, Bella quería demostrar que eran personas distintas. Podemos decir que la estrategia funcionó bastante bien.


Su verdadero sueño era competir en los Juegos Olímpicos
Antes de dominar las pasarelas de París, Milán y Nueva York, Bella queria convertirse en jinete olímpica. Comenzó a montar a caballo cuando era prácticamente una bebé y pasó gran parte de su adolescencia entrenando. Para los 18 años ya había competido a nivel nacional y tenía la mirada puesta en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Desafortunadamente, sus problemas de salud la obligaron a abandonar ese sueño. En una entrevista con Teen Vogue, Bella incluso contó que tuvo que vender a su querido caballo Lego porque ya no podía cuidarlo, una experiencia que comparó con una ruptura amorosa. Pero su amor por los caballos nunca desapareció. Años después, Bella ha vuelto a conectar con el mundo ecuestre, aunque sea como hobby.

Lleva más de una década viviendo con la enfermedad de Lyme
Una de las cosas que más admiramos de Bella es su disposición a hablar sobre las partes menos glamorosas de su vida. En 2013 fue diagnosticada con la enfermedad de Lyme, una infección transmitida por garrapatas. Desde entonces ha compartido públicamente los problemas de salud que ha experimentado, incluyendo fatiga intensa, dolores articulares y dificultades de concentración.
La enfermedad no solo afectó su adolescencia y sus aspiraciones deportivas, sino que también ha representado un desafío durante su carrera como modelo. En diferentes momentos, Bella ha tenido que alejarse temporalmente de las pasarelas para concentrarse en su salud. Y aunque desde afuera su vida pueda parecer perfecta, ella misma nos ha recordado que no siempre sabemos lo que alguien está atravesando detrás de cámaras.


Está muy orgullosa de sus raíces palestinas
Bella Hadid tiene raíces neerlandesas por parte de su madre, Yolanda Hadid, y palestinas por parte de su padre, Mohamed Hadid. Su identidad cultural es una parte fundamental de quién es. La modelo también ha hablado abiertamente de su fe musulmana. En una entrevista con Porter, recordó cómo su padre rezaba con ella y sus hermanos durante su infancia y expresó lo orgullosa que se siente de sus creencias.
Pero Bella no se ha limitado a hablar de su herencia familiar. Durante años ha utilizado sus plataformas para defender los derechos del pueblo palestino, participar en manifestaciones y compartir su postura sobre el conflicto israelí-palestino. Para ella, se trata de algo profundamente personal. Su padre llegó a Estados Unidos como refugiado, una historia familiar que ha influido en su manera de entender la identidad, el desplazamiento y la importancia de defender sus raíces.

Es una girly muy esotérica
Bella Hadid es una de esas girlies que siempre llevan cristales en la bolsa, meditan antes de dormir y creen en la energía de los espacios. Y es que nuestra supermodelo favorita tiene un lado muy espiritual que probablemente no conocías. La modelo ha confesado que ama los cristales, especialmente la amatista, y que suele viajar con ellos y sus aceites esenciales. También ha compartido que la meditación y la música relajante forman parte de sus rituales para sentirse más tranquila.
De hecho, esta faceta espiritual terminó inspirando uno de sus proyectos más personales: Ôrəbella, su marca de fragancias. A diferencia de otros perfumes de celebridades, Ôrəbella está construida alrededor de la conexión entre aroma, emociones y rituales de bienestar.


Protagonizó uno de los momentos más icónicos de la historia de la moda
Uno de los momentos más inolvidables de la carrera de Bella Hadid fue, sin duda, su aparición en el desfile de Coperni durante Paris Fashion Week en septiembre de 2022. La modelo apareció frente al público usando únicamente ropa interior color nude mientras un equipo de especialistas comenzó a rociar su cuerpo con una sustancia blanca.
La tecnología, desarrollada por Fabrican, permitió que las fibras líquidas se transformaran en una tela flexible. Después de varios minutos, el equipo de diseño cortó y ajustó la prenda hasta convertirla en un vestido blanco con hombros descubiertos y una abertura en la pierna.
El momento se volvió viral inmediatamente y pasó a formar parte de la historia de la moda contemporánea. Y aunque la tecnología fue la verdadera protagonista del experimento, Bella se convirtió en el lienzo de esta obra de arte y en la musa perfecta para la maison.


Happy birthday, Bella! A tus 30 años, sigues demostrando por qué eres mucho más que una supermodelo. You will always be iconic!
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