Hace unos días vi a una amiga y mi atención se fue directamente a sus pestañas; era un cambio sutil, pero que definitivamente no pasaba desapercibido. Me platicó que se había hecho un lash lift coreano y que sí, valía 100% la pena. Me puse a investigar y no sé cómo no lo había escuchado antes. Hoy te cuento todo lo que debes saber sobre tu próximo beauty appointment.

¿Qué es un lash lift coreano?
Como su nombre lo dice, es un levantamiento de pestañas desde la raíz, lo que les da un aspecto natural. Esto hace que los ojos se vean más abiertos porque se aprovecha todo el largo.
¿Por qué es diferente a un lash lift tradicional?
La diferencia principal, y en mi opinión el deal breaker, es que no es un procedimiento agresivo. En un lash lift coreano se usan fórmulas refinadas (y, obvio, productos coreanos), lo que hace que las pestañas se mantengan flexibles y no secas o quebradizas.
En cuanto al acabado, la mejor manera de describirlo es que, con el tradicional, da el efecto de que las pestañas se levantan a partir de la mitad, no desde la raíz, además de que no se ven tan separadas. Yo lo comparo como si estuvieras usando un enchinador.
Es ideal para ti si…
- te gusta un look natural.
- tienes pestañas rectas o hacia abajo.
- quieres dejar de usar el enchinador o rímel todos los días.
Toma en cuenta
- Se realiza con tus propias pestañas.
- Tienen una duración de 4 a 6 semanas.
- Se corrigen cruces, remolinos o pestañas caídas para que todas sigan la misma dirección.
- Sí puedes usar rímel (aunque te prometo que no será necesario), pero procura que sea a base de agua y fácil de retirar.
- Debes mantener las pestañas hidratadas con un sérum. Y este punto sí es un must.
- Aquí no se usa pegamento, o es mínimo. Se trabaja con ingredientes como queratina y colágeno.
Y bueno, te levantas y ya te ves arreglada. Ese es literalmente el sueño.
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