Zendaya lleva semanas promocionando sus últimas películas y, de todos los looks que ha usado, el que definitivamente nos dejó viendo su makeup en loop fue el de la premiere de The Odyssey en Nueva York. Hidratación y un pop de color. Aquí te contamos cómo lograr lo que ya todas estamos llamando el goddess glow.

Sí, este makeup tiene un nombre y es icónico
Se llama goddess glow y lo hizo Ernesto Casillas. La idea detrás es que la piel se vea como si brillara sola: como cuando el sol te pega en la cara justo en el momento perfecto del día (y nada que se note desde lejos que es makeup).
Paso 1: un sérum diario, pero ligeramente exfoliante
Cuando hay textura, la luz no rebota bien y se pierde todo el efecto glowy, por eso este es el primer paso. Busca en la etiqueta que tenga PHA o fermentos, y si el primer ácido que aparece es glicólico, mejor vete por otra opción porque no es lo que necesitamos.

Paso 2: la crema debe llevar péptidos
Antes de ponerte cualquier color, necesitas que la piel esté firme, porque si no, todo el maquillaje se ve caído (dramático, pero cierto). Busca péptidos, ceramida NP o escualano en la fórmula, y si te irritas fácil, evita el alcohol desnaturalizado.

Paso 3: eye cream que sí hace algo
Los ojos hinchados le quitan todo el protagonismo al iluminador que viene después, así que este paso no es opcional (ni aunque tengas prisa). Busca una combinación de cafeína con Matrixyl o tripéptidos, y aplícalo con el dedo anular dando toquecitos suaves.

Paso 4: una base que en realidad es un sérum
En términos de base, conviene una fórmula tipo tinted serum, de baja cobertura y efecto blurring, que se aplica en capas delgadas solo donde de verdad hace falta.

Paso 5: corrector, pero solo el necesario
Este va únicamente en ojeras y comisuras, porque ponerlo en toda la cara le quita el punto a todo lo que ya hicimos en los pasos anteriores. Busca que sea sérum.

Paso 6: el blush que hace todo el trabajo
Aquí es donde de verdad se nota la diferencia: va en dos tonos, uno café que funciona como base y uno rojo encima solo al centro de la mejilla, bien difuminado entre los dos. Tiene que ser de efecto blurring y textura mousse, no la típica crema, líquido ni polvo.

Paso 7: un lip balm que cambia de color solo
Muchas veces nuestro propio cuerpo ya sabe qué tono de rosa nos queda mejor, más que cualquier swatch que pruebes en la tienda. Este bálsamo se ve azul dentro del tubo, y al contacto con tus labios reacciona con tu pH natural hasta encontrar lo que necesitas.

Paso 8: un iluminador que se puede construir
Para cerrar, la luz va solo en pómulos y puente de la nariz, nunca por toda la cara, porque eso ya deja de ser glow y se convierte en otra cosa. Es indispensable que sea gel-bálsamo, así que puedes ir construyendo el brillo poco a poco hasta llegar exactamente a donde tú quieras.

Explora más en: Instyle.mx











