La Met Gala 2026 ya está aquí y, como cada año, no se trata solo de quién va… sino de quién realmente entiende la tarea. Con el tema “Costume Art” y el dress code “Fashion Is Art”, la consigna era clara: convertir el cuerpo en lienzo y la moda en una forma de arte viva. Y aunque siempre hay quienes se quedan a medio camino (o se pierden por completo), también están esas celebs que simplemente lo hacen perfecto.
Porque sí, una cosa es llevar un look bonito y otra muy distinta es construir una idea, contar algo y hacerlo desde la moda. Y este año, hubo nombres que lo entendieron demasiado bien.
Las celebs que sí entendieron el “Fashion Is Art” en la Met Gala 2026
Hailey Bieber
En Saint Laurent, Hailey llevó un corset esculpido en oro de 24 quilates moldeado directamente a su cuerpo, combinado con una falda fluida de chiffon azul que se movía con cada paso. El look es un guiño directo a la colección couture de 1969 de Yves Saint Laurent junto al escultor Claude Lalanne. El contraste lo es todo: la estructura rígida del oro vs. la ligereza casi etérea de la falda (en ese azul intenso que inevitablemente recuerda a Yves Klein).

Emma Chamberlain
Para su look, colaboró con la artista interdisciplinaria Anna Deller-Yee, quien literalmente pintó a mano su vestido de Mugler. El vestido fue creado usando materiales tradicionales de bellas artes, con una paleta de alrededor de 30 colores base que se fueron mezclando a mano durante aproximadamente 40 horas de trabajo. Después, cuatro días completos de secado.
Cara Delevingne
Si alguien iba a llevar el “Fashion Is Art” hacia un terreno más oscuro y teatral, tenía que ser Cara Delevingne. La modelo apostó por el glamour más dramático con un vestido custom de Ralph Lauren que era puro contraste.
El vestido, bordado a mano con más de 10,000 cristales, tenía un trabajo de pedrería que recorría todo el cuerpo, subiendo desde las piernas hasta el hombro derecho. Y como toque final, una cola translúcida que se extendía en el piso, formando una especie de círculo orgánico, casi como un estanque. Más que un vestido, es una ilusión óptica entre lo clásico y lo inesperado.
Lena Dunham
Lena Dunham llevó el Fashion Is Art literal. En Valentino, su look estuvo inspirado en Judith Slaying Holofernes de Artemisia Gentileschi, el icónico cuadro barroco que retrata a la heroína bíblica en un momento de violencia y poder.
Pero en lugar de vestirse como el personaje, optó por una referencia mucho más conceptual: las salpicaduras de sangre de la pintura. El resultado fue un vestido que transformaba ese detalle en textura y movimiento, llevando el arte al cuerpo de forma inesperada.
Charli XCX
Charli XCX llegó como una obra de arte contemporánea. En la Met Gala 2026, la cantante llevó un diseño de Saint Laurent hecho de seda, tul y resina, con un motivo de iris en el centro. El look hacía referencia a una de las colecciones más icónicas de Yves Saint Laurent (Spring-Summer 1988), inspirada en Irises de Van Gogh. Aquí, la flor se reinterpretó en resina, convirtiéndose en el punto focal del vestido y llevándolo a un terreno más moderno y casi escultórico.

Naomi Osaka
Naomi Osaka entendió el Fashion Is Art desde lo escultórico. Llegó con un look de Robert Wun compuesto por un abrigo-vestido blanco con hombros arquitectónicos y una enorme sombrera que la hacía casi irreconocible, todo intervenido con plumas rojas que parecían brotar como flores. Pero el verdadero giro vino después: al quitarse la capa, reveló un vestido rojo ceñido con espalda lace-up y bordado con cristales Swarovski, que tomó más de 3,000 horas de trabajo. Lo completó con guantes sheer y joyería a juego.
Gwendoline Christie
Gwendoline Christie volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir la alfombra en performance. Para la Met Gala 2026, interpretó el tema con un vestido rojo de Giles Deacon, un headpiece de Stephen Jones y una máscara hiperrealista de su propio rostro, creada por la artista Gillian Wearing. El look se completó con pumps custom de Herbert Levine, inspirados en el trabajo del pintor Milton Avery, con una paleta surrealista que cambiaba según la luz.
Lisa
Junto a Robert Wun, creó un vestido etéreo que partía directamente de su propio cuerpo: el diseño incluyó un motivo de brazos inspirado en poses de danza tradicional tailandesa, construidos a partir de un escaneo 3D de sus propias extremidades. Además, el momento tenía un significado especial: aunque Lisa ha llevado diseños de Wun durante años, esta fue la primera vez que se conocieron en persona, cerrando el círculo de una colaboración que ya era clave en su estética.
Gigi Hadid
Para su onceava Met Gala, Gigi Hadid hizo lo que mejor sabe: convertir un look en momento. Con Miu Miu, llevó un vestido negro completamente pensado desde el cuerpo, con cristales, flores y llamas que parecían surgir de la piel.
La clave estuvo en el proceso. Partiendo de una base sheer inspirada en la colección Spring 1998, el vestido se fue armando directamente sobre ella días antes del evento, colocando cada parche, referencia a Spring 2011, a mano, en las zonas que mejor dialogaban con su silueta.
Anne Hathaway
Anne Hathaway apostó por un Fashion Is Art con mensaje. En un vestido custom de Michael Kors en blanco y negro, la actriz llevó al frente una ilustración de una mano sosteniendo una paloma, símbolo universal de paz. El diseño combinó técnicas de collage y pintura a mano, resultado de una colaboración con un artista, llevando el vestido más allá de la moda hacia una pieza con carga conceptual.
Jisoo
Jisoo debutó en la Met Gala y lo hizo entendiendo perfecto el dress code de la noche. La estrella de K-pop llevó un diseño de Dior de Jonathan Anderson en rosa con lentejuelas, strapless y con espalda descubierta, completamente bordado con una escena de jardín. El vestido, con aplicaciones florales y un headpiece a juego, tenía un aire impresionista que conecta con la historia de Dior y su relación con el arte. Lo completó con un collar único de Cartier.
Sabrina Carpenter
Sabrina Carpenter llevó el Fashion Is Art al cine, literalmente. En un custom Dior de Jonathan Anderson, la cantante apostó por un vestido de tul con abertura que hacía homenaje a Sabrina, la película de 1954 protagonizada por Audrey Hepburn.
El detalle más divertido estaba en el cuerpo: tiras de “film” cubiertas de rhinestones envolvían el vestido como si fuera una cinta cinematográfica en movimiento. Y sí, si haces zoom, podrías encontrar guiños a Humphrey Bogart y William Holden entre los stills. Sabrina entendió que el cine, conocido como el octavo arte, era la referencia perfecta para un dress code.
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