Después de más de cuatro años de espera (sí, CUATRO), la serie de HBO finalmente está de regreso. Y aunque el hype estaba por las nubes la conversación cambió rápido en cuanto salieron las primeras críticas. Y no precisamente para bien.

¿Qué dicen los reviews?
A ver: actualmente, la temporada 3 tiene alrededor de 56% en Rotten Tomatoes, lo que automáticamente la deja fuera del codiciado certified fresh. O sea… no es terrible, pero tampoco es ese regreso épico que todos esperábamos.
Las críticas van desde tibias hasta bastante duras. Hay quienes dicen que la serie se siente desconectada, repetitiva y hasta un poco vacía, algo que sorprende considerando lo poderosa que fue en sus primeras temporadas. En general, la conversación apunta a que la narrativa ya no es tan clara, que los personajes se sienten estancados y que se perdió esa intensidad emocional que la hacía tan adictiva.
Aunque ojo: no todo es negativo. Varios críticos coinciden en que hay momentos, escenas y actuaciones que todavía brillan, y sí, los críticos están de acuerdo en que Zendaya sigue robándose el show.

¿Volaron demasiado cerca del sol?
Un poco sí… pero también no tanto.
Porque si algo no le ha faltado a Euphoria en estos años, es drama —solo que no precisamente en pantalla. Desde rumores de un set caótico durante la temporada 2, con jornadas larguísimas y un ambiente de producción complicado, hasta tensiones entre Sam Levinson y parte del cast, la salida de Barbie Ferreira que nunca terminó de explicarse del todo y, claro, todo el backlash que generó The Idol… la serie ya venía cargando una narrativa difícil incluso antes de estrenar.
Entonces claro, este comeback no solo tenía que estar bueno: tenía que redimirse. Y eso es mucho pedir.
Si viste el tráiler, probablemente también te hiciste esta pregunta. Porque lo que empezó como una serie sobre adolescentes, adicción y caos emocional en high school… ahora se siente como algo completamente distinto.
Parece que ahora es más un thriller con vibes de acción y carteles de droga que ese retrato íntimo que nos obsesionó al inicio. Y sí, entre el póster que parece sacado de una película de Marvel.
Entonces… ¿la vemos o no?
Sí, pero con expectativas realistas. Porque aunque las críticas no sean increíbles, sigue siendo Euphoria. Y eso significa estética impecable, momentos virales, looks icónicos y escenas que seguro van a dar de qué hablar.
Tal vez ya no es exactamente lo que era… pero igual puede ser ese tipo de serie que ves por la experiencia, por la conversación y, seamos honestas, por puro entretenimiento. Al final, lo único que queda es darle play, disfrutar lo que sí funciona.
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