Parece que ser whimsical y vivir una vida whimsical está en todos lados en estos momentos, pero ¿qué significa realmente? La definición lo describe como vivir con una actitud imaginativa y llena de fantasía, encontrando encanto y magia en las pequeñas cosas de la vida diaria. Y creo que, especialmente en los momentos difíciles, todos necesitamos un poco de whimsy: algo que nos saque de nuestra realidad durante un rato, que le ponga un poquito de magia a lo ordinario y nos recuerde que todavía podemos escapar a mundos donde existen jardines secretos, bosques encantados, brujas, princesas y criaturas fantásticas. ¿Y qué forma más fácil de hacerlo que viendo una película? Por eso reunimos 10 películas whimsical que te transportarán a otro mundo por un par de horas.
Las películas más whimsical para cuando necesitas un poquito de magia
Practical Magic
Empecemos por una película que prácticamente inventó nuestro sueño de vivir en una casa victoriana frente al mar con nuestras hermanas y practicar brujería. Sandra Bullock y Nicole Kidman interpretan a Sally y Gillian Owens, dos hermanas que pertenecen a una familia de mujeres mágicas perseguidas por una maldición bastante inconveniente: cualquier hombre del que se enamoren está condenado a morir. Entre hechizos, vestidos noventeros, jardines, libros de magia y las famosas midnight margaritas, Practical Magic tiene esa combinación perfecta de cozy y witchy que explica por qué seguimos obsesionadas con ella décadas después.

The Secret Garden
Pocas cosas dicen whimsy como encontrar una puerta escondida que lleva a un jardín abandonado que parece tener vida propia. Basada en la novela de Frances Hodgson Burnett, The Secret Garden sigue a Mary Lennox, una niña que llega a vivir a la enorme y misteriosa mansión de su tío después de quedar huérfana. Ahí descubre habitaciones prohibidas, secretos familiares y, obviamente, un jardín escondido detrás de una puerta cerrada. La versión de 1993 tiene exactamente la estética que buscamos: naturaleza salvaje, enormes casas inglesas, vestidos antiguos y la sensación permanente de que algo mágico podría aparecer detrás de cualquier árbol.

A Little Princess
Advertencia: probablemente vas a llorar, pero al menos lo harás rodeada de una cinematografía preciosa. A Little Princess cuenta la historia de Sara Crewe, una niña imaginativa que es enviada a un internado mientras su padre lucha en la Primera Guerra Mundial. Cuando recibe la noticia de que él ha muerto, su vida cambia por completo, pero Sara se refugia en las historias y mundos fantásticos que crea con su imaginación. Dirigida por Alfonso Cuarón, la película convierte hasta los momentos más tristes en algo casi mágico y nos recuerda que imaginar otro mundo también puede ser una forma de sobrevivir al nuestro.

Ella Enchanted
Antes de que Anne Hathaway fuera Andy Sachs o ganara un Oscar, fue Ella de Frell, una joven condenada desde bebé a obedecer literalmente cualquier orden que alguien le dé. Lo que en teoría debía ser un “regalo” de su hada madrina termina convirtiéndose en una maldición que Ella está decidida a romper. Hay gigantes, elfos, hadas, un príncipe, vestidos medievales y números musicales inesperados. Es completamente camp, extremadamente dosmilera y exactamente el tipo de película que veíamos de niñas sin darnos cuenta de que décadas después intentaríamos recrear toda su estética en Pinterest.

The Princess Bride
Romance, espadachines, princesas, gigantes, venganzas y una cantidad sorprendente de frases que probablemente has escuchado aunque nunca hayas visto la película. The Princess Bride es básicamente un cuento de hadas que sabe perfectamente que es un cuento de hadas. La historia sigue a Buttercup y Westley, dos enamorados separados por circunstancias bastante dramáticas que tendrán que sobrevivir secuestros, duelos y un príncipe terrible para intentar terminar juntos. Es divertida, romántica y lo suficientemente absurda para no tomarse demasiado en serio. En otras palabras: whimsy en estado puro.

Bridge to Terabithia
Esta comienza como el sueño whimsical definitivo y termina provocando uno de los traumas colectivos más grandes de nuestra infancia. Jess y Leslie son dos niños que crean Terabithia, un reino fantástico escondido en el bosque donde pueden escapar de sus problemas cotidianos y convertirse en los héroes de su propia historia. Entre criaturas imaginarias, árboles enormes, coronas hechas a mano y tardes enteras perdidas en el bosque, captura perfectamente esa época de la infancia en la que una rama podía convertirse en espada y un pequeño riachuelo en la frontera de otro reino. Solo ten los Kleenex cerca.

Ever After
¿Qué pasaría si Cenicienta no necesitara magia para tener su cuento de hadas? Ever After toma la historia que conocemos y la convierte en un romance de época protagonizado por Drew Barrymore como Danielle, una versión mucho más independiente, inteligente y aventurera de Cinderella. Aquí no hay hada madrina ni calabaza convertida en carruaje, pero sí castillos franceses, vestidos renacentistas, jardines, bailes y Leonardo da Vinci apareciendo casualmente en la historia. ¿Históricamente preciso? No demasiado. ¿Importa? Absolutamente nada.

The Spiderwick Chronicles
Mudarte a una vieja casa familiar y descubrir que está rodeada de criaturas mágicas es básicamente el sueño whimsical de cualquier niña que alguna vez creyó que podía encontrar hadas en el jardín. The Spiderwick Chronicles sigue a los hermanos Grace después de mudarse a Spiderwick Estate, una enorme y misteriosa casa donde encuentran una guía escrita por su tataratío Arthur Spiderwick que revela algo bastante importante: el mundo de las hadas, duendes y otras criaturas fantásticas existe y está justo frente a ellos. Tiene todos los ingredientes que buscamos: una casa antigua llena de secretos, bosques que esconden otros mundos, criaturas diminutas, libros misteriosos y esa sensación tan de infancia de que quizá la magia siempre estuvo ahí y simplemente dejamos de verla.

The Secret of Moonacre
Probablemente una de las películas más infravaloradas del universo whimsical. Después de quedar huérfana, Maria Merryweather es enviada a vivir con su excéntrico tío en Moonacre Manor, donde rápidamente descubre que su nueva casa esconde mucho más de lo que parece. Hay una antigua maldición, un valle mágico, perlas encantadas, familias enfrentadas y una protagonista destinada a arreglarlo todo. Pero seamos sinceras: también estamos aquí por los vestidos, las habitaciones imposiblemente bonitas y una mansión en la que aceptaríamos vivir incluso sabiendo perfectamente que está maldita.

Stardust
Un pueblo inglés está separado de un reino mágico por un enorme muro. Del otro lado hay brujas, príncipes, piratas voladores y estrellas que, aparentemente, pueden caer del cielo convertidas en personas. ¿Necesitamos decir más? Stardust sigue a Tristan, quien cruza el muro para recuperar una estrella caída y regalársela a la mujer de la que cree estar enamorado. El único pequeño problema es que cuando la encuentra descubre que la estrella es en realidad Yvaine. A partir de ahí comienza una aventura romántica llena de magia, humor y Michelle Pfeiffer siendo una bruja extremadamente fabulosa.

Básicamente, es la película perfecta para cuando la vida real se siente demasiado real y necesitas pasar un par de horas fingiendo que detrás de algún muro de piedra existe un reino mágico esperándote.
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