¿Hay alguien más icónica que Salma Hayek? No creemos. Nacida en Coatzacoalcos, Veracruz, pasó de protagonizar telenovelas mexicanas a convertirse en una de las actrices más reconocidas y queridas de Hollywood, productora, fashion icon y está casada con François-Henri Pinault, chairman y CEO de Kering, el grupo detrás de algunas de las casas de moda más importantes del mundo. Para celebrar su cumpleaños, repasamos los momentos que convirtieron a Salma Hayek en el ícono mexicano que es hoy.

Los momentos más icónicos de Salma Hayek que jamás vamos a superar
Sus inicios como Teresa
Salma empezó como muchos actores y actrices mexicanas: en las telenovelas. A finales de los años 80 consiguió el papel protagónico de Teresa, la telenovela que terminó convirtiéndola en uno de los rostros más reconocidos de la televisión mexicana. Hayek interpretaba a Teresa Martínez, una mujer ambiciosa que estaba dispuesta a utilizar su belleza e inteligencia para escapar de la pobreza. Sí, décadas antes de que Barbara Mori nos diera su propia versión del personaje, Salma ya había hecho suyo el papel.
La telenovela se convirtió en un éxito y le valió el premio TVyNovelas como Mejor Revelación Femenina. Pero justo cuando tenía una carrera prácticamente asegurada en México, Salma se fue a Estados Unidos para intentar triunfar en Hollywood.

Ese baile con una serpiente en From Dusk Till Dawn
Probablemente puedes reconocer la escena aunque nunca hayas visto la película completa. En From Dusk Till Dawn de 1996, Salma apareció como Santanico Pandemonium y necesitó apenas unos minutos en pantalla para crear uno de los momentos más memorables de los noventa.
Vestida con un bikini y llevando una enorme pitón alrededor del cuello, protagonizó un baile que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles de su carrera. Lo que hace todavía más impresionante la escena es que Salma tenía miedo a las serpientes. La actriz ha contado que tuvo que superar su fobia para poder filmarla y que la coreografía no estaba realmente establecida, así que gran parte del baile surgió en el momento.

Cuando llevó a Luis Miguel de plus one a los Óscar
En 1997, Salma llegó a la 69.ª edición de los Academy Awards acompañada de nada más y nada menos que Luis Miguel. Ella con un vestido color marfil cubierto de lentejuelas de Giorgio Armani, una tiara vintage de diamantes y el pelo recogido y él, un clásico esmoquin negro. Obviamente, caminar juntos por la alfombra roja provocó inmediatamente rumores de romance, aunque ambos dejaron claro que eran solo amigos.
Salma ha contado que, durante sus primeros años en Hollywood, muchas casas de moda se negaban a vestirla porque todavía no era lo suficientemente conocida. Para esa noche, Giorgio Armani terminó haciéndole un vestido a la medida, por lo que fue un momento muy especial para la actriz.
Los tatuajes de mariposas que solucionaron su falta de joyas
Antes de que las celebrities tuvieran stylists con acceso prácticamente ilimitado a diamantes, archivos de diseñadores y joyería prestada, Salma tuvo que ponerse un poquito más creativa.
Para una aparición en los MTV Awards durante sus primeros años en Hollywood, la actriz no tenía acceso a las grandes firmas de joyería que normalmente prestaban piezas para las alfombras rojas. Así que compró tatuajes temporales de mariposas y se los puso en los brazos para acompañar su vestido negro. El resultado terminó siendo muchísimo más memorable que otro collar de diamantes.
Cuando hizo realidad Frida contra todo pronóstico
Si existe un proyecto que define la carrera de Salma Hayek probablemente sea Frida. La actriz pasó años intentando llevar la vida de Frida Kahlo al cine y no se limitó a protagonizar la película: también fue una de sus productoras. Finalmente, Frida llegó a los cines en 2002 con Hayek interpretando a la pintora mexicana. Su actuación la llevó hasta los Academy Awards de 2003, donde recibió una nominación a Mejor Actriz.
El momento fue histórico. Salma se convirtió en una de las primeras actrices latinoamericanas nominadas en la categoría y demostró que podía hacer mucho más que los papeles estereotípicos que Hollywood solía ofrecer a las mujeres latinas.

Aparte de actriz es productora
Salma no solamente quería conseguir mejores papeles: quería tener poder detrás de cámaras para ayudar a que esas historias existieran. Por eso fundó Ventanarosa, su compañía productora, con la que ha desarrollado proyectos para cine y televisión y buscado ampliar la representación latina dentro de la industria.
Uno de los ejemplos más importantes, obviamente, fue Frida, pero su trabajo como productora continuó mucho después. Entre sus proyectos más recientes está la adaptación televisiva de Como agua para chocolate, basada en la novela de Laura Esquivel, en la que participa como productora ejecutiva. Sí, básicamente le debemos a Salma nuestra obsesión con Tita de la Garza.

Te amamos, Salma. Nunca cambies.
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