¿Por qué no me gusta cómo me veo en las selfies? La razón es psicológica
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¿Por qué no me gusta cómo me veo en las selfies? La razón es psicológica

Alza la mano si alguna vez te ha emocionado mucho tomarte una foto, quizá para presumir un nuevo corte de pelo o un outfit. Pero cuando ves la imagen, regresas a lo mismo: “no me gusta cómo me veo en las selfies”, “mi corte no está tan cool”, “el vestido no me queda tan bien”. Esto es muy común, y también que, unas semanas después, veas la foto y te parezca que, de hecho, te ves increíble. 

Aquí te damos la explicación psicológica sobre cómo vemos nuestra propia belleza, tanto en el momento como al paso del tiempo.

Para empezar, no somos jueces imparciales

Aenne Brielmann, psicóloga e investigadora de postdoctorado que estudia la belleza y la estética, nos dice que hay varias razones para esto. La primera es que tenemos una expectativa muy alta. 

“Cuando examinamos algo, no nos basamos en el valor absoluto que tiene”, explica la experta. O sea que tu foto no es objetivamente “buena” o “mala”, digna de salir en tu feed o no. Más bien “nuestra evaluación es relativa a nuestras expectativas”. Brielmann dice que la mayoría de las personas tienen altas expectativas de sí mismas: “si esperamos que nuestra foto sea mejor que el promedio y obtenemos una foto promedio, nos decepcionamos. Si es una buena foto, esperábamos tener una foto EXCELENTE”. 

Y sí es una tendencia que va en aumento. Según la Academia Americana de Cirugía Plástica y Reconstructiva, más del 75% de los cirujanos plásticos reportan que sus pacientes buscan procedimientos cosméticos para verse mejor en selfies. “Si buscamos cosas malas, las encontraremos”, advierte Brielmann. 

Además, es menos probable que busques esas cosas malas después de que pasa un tiempo, porque… ya no te importa. La foto existe, seguiste con tu vida y ahora puedes ver la imagen con la cabeza fría (y ojos menos críticos).

no me gusta cómo salgo en las selfies

Por qué no me gusta cómo salgo en las selfies… el efecto nostalgia

La experta también dice que es poco probable que podamos evaluar una imagen sin tomar en cuenta los recuerdos asociados con ella. Así que, cuando recordamos “buenos tiempos” (aunque eso fuera hace solo unos días), tenemos una mejor apreciación de la foto, porque vemos la belleza como parte de la experiencia positiva.  

“Nuestro humor influye en cómo nos percibimos a nosotros mismos, así que eso puede contribuir a que percibamos más imperfecciones”, confirma Pamela K. Keel, profesora en la Florida State University y experta en imagen corporal y trastornos de conducta alimentaria. 

“Una foto congela nuestra apariencia en el tiempo, lo que crea la oportunidad de enfocarnos en el detalle, porque no va a cambiar. En la vida real, estamos constantemente en movimiento, con cambios en nuestra posición corporal y expresiones que nos hacen vernos como un todo”, explica Keel. 

Recuerda todos estos datos la próxima vez que no te guste cómo sales en una foto o selfie: “buscamos validación sobre lo que creemos, aún si lo que creemos es que hay algo mal con nosotros”, dice Keel. 

Eso significa que, si crees que tu piel es horrible, cuando analices las fotos, eso es lo que verás, y así el ciclo continúa. Pero puedes romperlo si buscas cosas positivas y si pones todo en perspectiva: mañana, esto será un hermoso recuerdo. 

Nota original: InStyle.com

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