Hay Fashion Weeks y luego está Paris Fashion Week, sin duda la semana más esperada de la temporada. Y si algo nos dejó claro Spring/Summer 2027 es que la moda sigue más alive and well que nunca. Desde la nueva era de Chanel de Matthieu Blazy y un icónico show de Saint Laurent que tuvo toda la energía de una despedida, hasta Matières Fécales dándonos un taste del futuro de la industria, París tuvo un poco de todo. Aquí, lo mejor, lo icónico y lo inolvidable de Paris Fashion Week SS27.
Los momentos de Paris Fashion Week SS27
Chanel
Matthieu Blazy regresó a la mujer detrás de Chanel para Spring/Summer 2027. Partiendo de una frase de Gabrielle, quien se describía como “amiga de todas sus versiones”, el diseñador exploró la idea de todas las mujeres que pueden existir dentro de una misma mujer a través de su guardarropa, sus recuerdos y su mundo creativo.
La colección estuvo llena de referencias muy personales a Coco: desde blusas eduardianas y el traje de Pierrot que usó en 1939 hasta su propio bolso 2.55, sacado del archivo especialmente para acompañar el opening look. El escenario terminó de llevarnos a su mundo: pájaros iluminados volaban sobre una pasarela que parecía agua, mientras corsés y enormes faldas de tul le daban al show un inesperado mood de Swan Lake. Las aves también aparecieron en botones, joyería y bordados, convirtiéndose en un símbolo de la libertad que marcó la vida de Gabrielle.



Saint Laurent
Si este realmente fue el último show de Anthony Vaccarello para Saint Laurent, definitivamente supo cómo hacer una posible despedida. La colección se presentó de noche, con la Torre Eiffel iluminada al fondo y enormes chandeliers dorados flotando sobre una pasarela negra. Nada discreto, exactamente como debería ser.
La primera parte estuvo dominada por lamé y bordados dorados, mientras que la segunda se movió hacia negros profundos y siluetas mucho más ligeras y etéreas. Todo funcionó como una referencia a la época dorada de Yves Saint Laurent y, al mismo tiempo, como una celebración de los diez años de Vaccarello al frente de la casa. ¿Fue realmente un adiós? Todavía no tenemos confirmación, pero entre el mood del show y el video del diseñador literalmente “devolviendo las llaves” después de la presentación, hay bastantes preguntas.



Dior
Jonathan Anderson llevó a Dior de regreso a la naturaleza para Spring/Summer 2027. Presentada sobre un estanque cubierto de neblina en el Jardin des Tuileries. Todo comenzó con algo tan inesperado como un par de nueces. Anderson se inspiró en la tradición china del wénwán, en la que se hacen girar nueces entre las manos hasta que desarrollan una pátina con el paso del tiempo. Esa idea de encontrar belleza y valor en lo imperfecto apareció en toda la colección: dobladillos irregulares, aretes diferentes, acabados sin terminar y el tailoring clásico de Dior suavizado con organzas transparentes. Markdown pegado
Anderson no dejó atrás la historia de Dior, simplemente le quitó un poco de estructura. Las siluetas se volvieron más ligeras, fluidas y deliberadamente imperfectas, dando paso a una versión de la maison mucho más libre. Y, después de tantos años asociando Dior con construcciones impecables, quizá lo más interesante sea verlo encontrar belleza en aquello que no intenta ser perfecto.



Chloé
Chemena Kamali escribió una verdadera carta de amor a Chloé para Spring/Summer 2027. En lugar de alejarse de los códigos más románticos de la maison, decidió llevarlos al máximo: broderie anglaise, encaje, transparencias, volantes, escotes románticos y lingerie dressing aparecieron por toda la colección, con esa feminidad effortless y ligeramente bohemia que inmediatamente reconocemos como Chloé.
La lencería salió oficialmente del bedroom con tops de encaje, vestidos tipo camisón y chiffon casi transparente, mientras las flores dejaron de ser simples estampados para convertirse en detalles 3D, joyería y hasta bras que parecían pequeñas esculturas. Y después, justo cuando todo empezaba a sentirse demasiado etéreo, llegaron impermeables transparentes, enormes sombreros de pescador y outerwear mucho más práctico.



Schiaparelli
Al parecer, alguien mandó un memo diciendo que SS27 era oficialmente la temporada de los chandeliers porque Schiaparelli también apostó por ellos. Esta vez, Daniel Roseberry transformó el espacio en algo parecido a un cabaret parisino: mesas pequeñas, lámparas, copas de champagne y una colección que parecía diseñada específicamente para existir ahí.
Chaquetas de seda y bordadas, faldas largas y vestidos con acabado casi líquido desfilaron por el espacio demostrando que, incluso cuando Schiaparelli baja ligeramente el volumen del surrealismo, nunca deja de sentirse teatral.



Dries Van Noten
Para Spring/Summer 2027, Julian Klausner encontró inspiración en el Old Hollywood y los pósters de películas vintage, creando incluso filmes ficticios cuyos carteles terminaron convertidos en prints sobre vestidos, faldas y tops. Markdown pegado Hubo cardigans cubiertos de broches, vestidos satinados con gráficos cinematográficos, animal print usado casi como un neutro, faldas pencil, zapatos sensatos y capas y capas de prendas que parecían haberse acumulado mientras alguien se arreglaba durante el día.
Nuestro detalle favorito fue el styling tipo “grandma’s jewelry box”: broches, cuentas, pins, cinturones y joyería colocados prácticamente donde hubiera espacio. Todo se sentía glamuroso y cotidiano al mismo tiempo, como una actriz de los años 50 que salió de una premiere, se puso un cardigan encima del vestido y siguió con su día.



Maison Margiela
Después de despedirse de Diesel en Milán, Glenn Martens prácticamente no tuvo tiempo de descansar antes de presentar su segundo ready-to-wear para Maison Margiela. La colección, llamada Hard and Soft, llevó esa contradicción hasta el escenario: una pared gigantesca de flores secas se levantaba detrás de una pasarela de parquet.
También apareció en la ropa. Estampados florales contrastantes cubrieron trench coats, vestidos drapeados y botas de piel, mientras camisetas gráficas, chalecos, sandalias estilo gladiador y vestidos construidos a partir de T-shirts aportaron una vibra ligeramente kitsch y setentera. Margiela, pero con flores. Muchas flores.



Julie Kegels
Recién salida de ganar el LVMH Prize 2026, Julie Kegels convirtió toda esa presión sobre su futuro en el concepto de su colección. Para Spring/Summer 2027, la diseñadora belga jugó literalmente con el peso y la gravedad: vestidos que parecían deslizarse por el cuerpo, pantalones a punto de caerse y telas arrastradas hacia el piso.
La colección se llamó Apple of the Day y, naturalmente, las manzanas aparecieron como un pequeño guiño a Newton. Pero entre todo el concepto hubo muchas ideas que queremos copiar ya: T-shirts ajustadas convertidas en la base de looks mucho más complicados, bras casi invisibles cubiertos de embellishments, denim perfectamente undone y hasta garment bags transformadas en bolsos. Kegels tomó la idea de sentir “el peso” de ser uno de los nuevos nombres de la moda y decidió divertirse con ella. Y después de este show, entendemos perfectamente el hype.



Matières Fécales
Matières Fécales llegó a París con una misión bastante clara: demostrar que ya no es simplemente una marca emergente de la que todo mundo habla. Después de vestir a Zendaya con alas y convertir a Gabbriette en una novia gótica, Hannah Rose Dalton y Steven Raj Bhaskaran presentaron Ninety Nine Percent en Place de la République, un espacio parisino históricamente asociado con protestas y manifestaciones.
El show estuvo dedicado a inmigrantes y outsiders y contó con 99 modelos, con un cast completamente POC que volvió a incluir amigos y familiares de los diseñadores. Entre vestidos drapeados, piezas destruidas a mano y gowns cubiertos de complejos bordados, quedó bastante claro por qué Matières Fécales se convirtió tan rápidamente en uno de los nombres más interesantes de la industria.



Acne Studios
En Acne Studios, Jonny Johansson decidió que la historia de la moda necesitaba un pequeño makeover grunge. En la colección aparecieron prendas históricas, petticoats, ruffs, doublets, capas y corsetería, pero destruidas, deconstruidas y combinadas con piezas mucho más cotidianas.
Mientras los modelos caminaban sobre pisos de ladrillo, una obra de Faig Ahmed que parecía una alfombra derritiéndose funcionaba como fondo. Y sí, también hubo chandeliers. Para este punto de Paris Fashion Week ya podemos declararlos oficialmente una tendencia.



Cecilie Bahnsen
¿Qué usaría Marianne Dashwood si Sense & Sensibility sucediera en 2027? Cecilie Bahnsen tiene una respuesta bastante convincente. Su romanticismo característico apareció acompañado por una nueva dosis de practicidad: vestidos femeninos convivieron con jeans slouchy, slippers fluffy y hasta una especie de jumpsuit impermeable metálico. La mezcla entre romance y ropa diseñada para realmente moverte por el mundo hizo que todo se sintiera menos princesa de cuento y mucho más protagonista corriendo dramáticamente bajo la lluvia. Marianne aprobaría.



Stella McCartney
Y hablando de lluvia, unas pequeñas gotas durante el show exterior de Stella McCartney terminaron siendo casi demasiado perfectas para una colección dedicada al océano. La diseñadora quiso presentar el mar no como un recurso infinito, sino como un ecosistema vivo que necesita ser protegido. Y esa idea apareció literalmente en la ropa.
Tops con cierre y leggings parecían salidos de trajes de buceo, blazers y pantalones llevaban corales bordados y algunos minivestidos parecían anémonas caminando por la pasarela. Incluso las clásicas T-shirts de souvenir de acuario tuvieron su fashion makeover. McCartney lleva años haciendo de la sustentabilidad una parte central de su trabajo, pero esta temporada llevó el mensaje todavía más lejos —o, mejor dicho, más profundo.



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