Si sientes que llevas meses esperando a que tus uñas pasen de cierto largo y simplemente no avanzan, quizá el problema no esté en el esmalte, el endurecedor o ese tratamiento viral que guardaste en TikTok. Las uñas crecen constantemente (aunque lo hacen más lento de lo que pensamos) y cuando parecen haberse “estancado”, muchas veces lo que realmente ocurre es que se rompen, debilitan o crecen a menor velocidad.
Desde pequeños hábitos que repetimos todos los días hasta algunas señales que vale la pena observar en nuestra alimentación o salud, estas son cinco de las razones más comunes por las que tus uñas podrían no estar creciendo como esperas.
Entonces… ¿por qué no te están creciendo las uñas?

Tus uñas sí crecen, pero se rompen antes de que lo notes
Plot twist: probablemente esta sea una de las explicaciones más frecuentes. Una uña puede estar creciendo perfectamente pero si las puntas están débiles, se descaman o se quiebran constantemente, tendrás la sensación de que nunca aumenta de largo.
Lavarte mucho las manos, utilizar productos de limpieza sin guantes, exponerlas continuamente al agua o retirar esmaltes de manera agresiva puede volverlas más frágiles. La solución empieza por proteger la punta de la uña, hidratar manos y cutículas y evitar utilizarlas como herramientas para abrir, raspar o despegar cosas.
Una manicura demasiado agresiva puede estar jugando en tu contra
Nos encanta una manicure impecable, pero abusar del gel, acrílico o retiros incorrectos puede debilitar muchísimo la lámina ungueal. Especialmente si acostumbras arrancarte el gel cuando comienza a levantarse (sabemos lo satisfactorio que puede ser) o si durante el retiro liman demasiado la superficie de la uña.
El problema no necesariamente es hacerte man, sino la técnica y la frecuencia. Busca lugares que sean cuidadosos durante el retiro, evita despegar el producto por tu cuenta y dale atención especial a la hidratación entre citas.
Tu alimentación podría no estar dándoles todo lo que necesitan
Las uñas están formadas principalmente por queratina, una proteína, así que una alimentación insuficiente en proteína y ciertos micronutrientes puede repercutir en su apariencia y resistencia.
Deficiencias de hierro, zinc, vitamina B12 u otros nutrientes pueden asociarse con cambios en las uñas, aunque eso no significa que debas correr a comprar suplementos. De hecho, tomar biotina o cualquier vitamina “para uñas” sin necesitarla no necesariamente hará que crezcan más rápido. Si además notas cansancio, caída de pelo, palidez u otros cambios físicos, vale la pena comentarlo con tu médico antes de suplementarte.
Tus cutículas están más involucradas de lo que crees
Cortar, empujar o lastimar demasiado la cutícula puede parecer un detalle menor, pero esa pequeña zona tiene una función importante: proteger el área donde comienza a formarse la uña frente a irritaciones e infecciones.
Morderlas, arrancar padrastros o manipular constantemente la piel alrededor de las uñas puede provocar inflamación e incluso afectar temporalmente su crecimiento. Mejor cambia las pinzas compulsivas por aceite de cutícula y crema de manos. Tus uñas lo agradecerán.
A veces el crecimiento lento puede ser una señal de algo más
Si antes tus uñas crecían normalmente y de pronto notas un cambio marcado en su velocidad, textura, color o forma, no siempre se trata de un problema cosmético. Algunas condiciones médicas, como alteraciones de la tiroides, anemia o ciertos problemas dermatológicos, pueden manifestarse también en las uñas.
Esto no significa que una uña que tarda en crecer sea automáticamente motivo de alarma. Pero si el cambio es persistente, aparece en varias uñas o viene acompañado de otros síntomas, una consulta con un dermatólogo o tricólogo puede ayudarte a identificar la causa real.
Entonces, ¿cómo hacer que las uñas crezcan más?
Más que buscar un producto milagroso capaz de añadir centímetros de la noche a la mañana, piensa en crear las condiciones para que tus uñas puedan conservar el crecimiento que ya tienen: protégelas del agua y químicos, mantén manos y cutículas hidratadas, evita manicuras agresivas y procura una alimentación suficiente y equilibrada.
Explora más en: Instyle.mx












