Olivia Rodrigo acaba de darnos un álbum lleno de amores obsesivos, conversaciones que cambian tu vida, relaciones a larga distancia, crisis existenciales y exes que simplemente se niegan a salir de tu cabeza. Y aunque cada canción cuenta una historia distinta, muchas de ellas parecen sacadas directamente de algunas de nuestras películas favoritas. Así que encontramos la película que mejor captura la esencia de cada canción de You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love.
Porque si algo nos enseñó Olivia con este álbum, es que enamorarse puede sentirse exactamente como estar dentro de una película. A veces una comedia romántica. A veces un drama que te destruye emocionalmente. Y muchas veces, ambas al mismo tiempo.

Una película para cada canción de You Seem Pretty Sad For A Girl So In Love
Drop Dead — Pride & Prejudice (2005)
Esta canción es básicamente el soundtrack del momento en que Elizabeth Bennet se da cuenta de que, en lugar de resultarle insoportable, Mr. Darcy empieza a gustarle muchísimo. Desde sus encuentros llenos de tensión hasta la icónica escena en la que visita Pemberley y se queda observando una escultura de Darcy, la película captura perfectamente esa experiencia de intentar convencerte de que no estás obsesionada con alguien cuando claramente sí lo estás. Si Elizabeth hubiera tenido TikTok, probablemente habría pasado horas stalkeando su profile. Olivia lo habría entendido perfectamente.

Stupid Song — Before Sunrise (1995)
No hay canción en el álbum que capture mejor la magia de una conversación interminable. Como Before Sunrise, “Stupid Song” habla de ese momento en el que alguien aparece en tu vida y, de repente, todo parece digno de convertirse en poesía. Jesse y Céline pasan una noche recorriendo Viena mientras hablan de amor, destino y todo lo que existe entre ambos. De hecho, es imposible no pensar en la famosa frase de Céline: “I believe if there’s any kind of God it wouldn’t be in any of us, not you or me but just this little space in between”, cuando Olivia canta: “And if there is a God, it’s the bond that’s between us two.” La coincidencia es tan perfecta que parece una referencia directa.

Honeybee — The Notebook (2004)
Honeybee es para quienes todavía creen en los amores épicos. Igual que The Notebook, la canción habla de relaciones que sobreviven al tiempo, la distancia, las separaciones y hasta la memoria. Es la historia de dos personas que, sin importar cuántas veces la vida las separe, siempre encuentran la forma de regresar la una a la otra.

Maggots For Brains — Love, Rosie (2014)
La canción de larga distancia del álbum tenía que tener una película igual de desesperante. Love, Rosie entiende perfectamente la locura de amar a alguien que está lejos, de sentir que el momento correcto nunca llega y de pasar años preguntándote qué habría pasado si las circunstancias hubieran sido diferentes. Frustrante, romántica y emocionalmente caótica, exactamente como la canción.

u + me = <3 — 13 Going on 30 (2004)
La fantasía romántica definitiva. La canción se siente como escribir tus iniciales junto a las de tu crush en una libreta o imaginar una boda con alguien que apenas te habló una vez. Tiene la misma dulzura y optimismo que Jenna descubriendo que el amor de su vida estuvo frente a ella desde el principio.

My Way — My Best Friend’s Wedding (1997)
No podía faltar la canción para la ex de tu novio en un álbum de Olivia Rodrigo. Por eso My Best Friend’s Wedding encaja tan bien. Tanto la canción como la película exploran los celos, la competencia y ese incómodo triángulo amoroso donde nadie quiere ser la villana. La mejor parte es que no queda claro si Julia Roberts le estaría cantando la canción a Cameron Diaz o si Cameron Diaz se la estaría cantando a Julia Roberts. Honestamente, ambas versiones funcionan.

Purple — 10 Things I Hate About You (1999)
Si “Purple” habla de cómo dos personas completamente distintas pueden encontrarse en un punto medio, entonces 10 Things I Hate About You es su equivalente cinematográfico. Kat y Patrick parecen incompatibles desde el primer momento, pero poco a poco descubren que tienen mucho más en común de lo que imaginaban. Igual que la canción, la película trata sobre cómo el amor puede cambiar la forma en la que vemos el mundo y teñirlo de un color completamente nuevo.

The Cure — Uptown Girls (2003)
Molly Gunn siempre ha vivido convencida de que alguien más resolverá sus problemas. Pero cuando su vida se desmorona, descubre que crecer significa enfrentar tus inseguridades y aprender a sostenerte por ti misma. Como “The Cure”, Uptown Girls cuestiona la idea de que otra persona pueda venir a salvarnos. Porque aunque el amor, la amistad y la compañía ayudan, hay heridas que solo pueden sanar cuando hacemos el trabajo nosotras mismas. Detrás de los looks Y2K y el encanto de Brittany Murphy, la película es un recordatorio de que nadie puede ser la cura de todo aquello que todavía no hemos aprendido a resolver dentro de nosotros.

Begged — Lady Bird (2017)
Aunque podría parecer una canción sobre una relación romántica, “Begged” también habla de algo mucho más amplio: la necesidad de sentirse querida. Y pocas películas entienden eso mejor que Lady Bird. Christine ruega por el amor de Kyle, pero también por la aprobación de su madre, de sus amigas y del mundo entero. Tanto la película como la canción exploran el agotamiento emocional de sentir que siempre eres tú quien está pidiendo afecto, atención o validación.

What’s Wrong With Me — Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004)
La película perfecta para una canción que se pregunta por qué seguimos regresando a las mismas personas. Joel y Clementine intentan borrar su historia de amor de la memoria, solo para descubrir que algunas conexiones son demasiado profundas para desaparecer. Igual que Olivia, la película se pregunta si el problema está en la otra persona o si, en realidad, siempre ha estado dentro de nosotros.

Less — La La Land (2016)
Si hubiera que resumir la relación entre Mia y Sebastian en una sola palabra, probablemente sería “Less”. Tanto la canción como la película hablan de personas que se aman profundamente pero descubren que el amor no siempre es suficiente para construir una vida juntos. Son historias sobre dejar ir, sobre aceptar finales inevitables y sobre preguntarte si habría dolido menos amar un poco menos.

Expectations — Legally Blonde (2001)
¿Ubicas ese momento en el que Elle Woods descubre que Warner no vale la pena? Exactamente esa es la energía de “Expectations”. Lo que comienza como una canción sobre decepción termina convirtiéndose en un himno sobre elevar tus estándares. Igual que Elle, Olivia parece llegar a la conclusión de que el problema nunca fue ella, sino conformarse con alguien que no estaba a su altura.

Cigarette Smoke — Call Me By Your Name (2017)
Hay amores que terminan, pero nunca desaparecen del todo. En “Cigarette Smoke”, Olivia usa el olor persistente del humo como metáfora de un ex que sigue apareciendo en sus pensamientos mucho después de la ruptura. Esa misma melancolía recorre Call Me By Your Name, donde Elio aprende que algunas historias de amor no duran para siempre, pero dejan una huella imposible de borrar. Tanto la canción como la película son un recordatorio de que algunas personas se van, pero una parte de ellas se queda contigo para siempre.

Explora más en: Instyle.mx











