Hay momentos en la vida en los que tu pelo simplemente deja de cooperar: frizz, puntas abiertas, resequedad… y peinarlo empieza a tomar mucho más tiempo del que debería. Si tu pelo es como el mío, con días buenos y otros, donde el frizz tiene vida propia, entenderás por qué la idea de un alaciado natural suena tan bien (y tan necesario).
En mi eterno intento de ser lacia, durante años probé de todo: keratina, alaciado japonés, brazilian blowout… Algunos me dejaron con menos pelo, otros al principio se veían increíbles pero con el paso de los meses me dejaron como resultado resequedad y daño, peor que antes. Incluso hubo algunos donde el proceso se volvía una pesadilla: te picaba la nariz y te lloraban los ojos por horas mientras lo aplicaban, ¡cero sano!
El pelo más allá del frizz…

Y es que hay tratamientos que prometen alaciar y otros que prometen reparar el pelo, pero encontrar uno que haga las dos cosas al mismo tiempo no es tan común. Hace unos días conocí Bitual Hair Spa, un nuevo lugar en Polanco enfocado en la salud del pelo desde la raíz, con la idea de ver cómo podía mejorar esta situación.
La experiencia empieza con algo que no todos los salones hacen: un diagnóstico personalizado. Con un scanner analizan el cuero cabelludo, la textura y el estado de la fibra para entender exactamente qué necesitas antes de recomendar cualquier tratamiento.
En mi caso, la recomendación fue la Experiencia Antifrizz, un tratamiento que combina varios pasos en una sola sesión y que no solo alacia el pelo y relaja la textura, sino que también hidrata intensivamente y ayuda a reparar el daño causado por decoloraciones, herramientas de calor, etc.
Lo primero fue una limpieza profunda para desintoxicar y equilibrar el PH con productos hechos a base de romero. Después aplican mascarillas de cacao y acaí, que hidratan la fibra, ayudan a controlar el frizz porque contienen aminoácidos que restauran la elasticidad y mejoran el crecimiento.
Por último, sellan el tratamiento con calor y, si es necesario, pueden hacer una limpieza de puntas para eliminar solo las que están abiertas sin tener que cortar el largo. Otro dato importante es que todos sus productos son libres de sulfatos y formol, lo que los vuelve una opción mucho más clean y segura.
El cambio se notó al instante. En menos de tres horas el pelo se sintió completamente diferente a como llegué: súper suave, con brillo y con un lacio natural que conserva textura y movimiento.
Aunque la mejor parte llega al día siguiente cuando lo lavas. Secarlo fue súper rápido, peinarlo se vuelve mucho más fácil, todo se acomoda mejor y el frizz prácticamente desaparece. El efecto de alisado dura alrededor de 2 a 3 meses, aunque la hidratación y la reparación permanecen si lo sigues cuidando y dándole el mantenimiento adecuado.
En Bitual, además del antifrizz, también tienen otros tratamientos, como:
– Reestructuración: ideal para reparar el daño por procesos químicos como decoloraciones o exceso de calor, desintoxicar el scalp y restaurar la fibra.
– Fortalecimiento: enfocado en revitalizar el scalp, prevenir la caída y estimular el crecimiento con productos a base de células madre y argán.
Me encantó tanto el proceso como el resultado. Es una muy buena opción para mejorar la salud de tu pelo y además arreglarte en menos tiempo, y eso, por las mañanas, siempre se agradece.
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