Sinners ya no es solo una película, es un momento histórico. La peli de Ryan Coogler acaba de romper récords al convertirse en la más nominada en la historia de los Premios Oscar, con 16 nominaciones, y sí, eso ya la pone en otra liga. Pero más allá del hype y los premios, lo que pasó detrás de cámaras es igual de impresionante. Estos son los datos que explican por qué Sinners no solo se vio, se sintió como un evento cultural.

Ambientada en Clarksdale, Mississippi, la historia sigue a los gemelos Smoke y Stack, quienes regresan a su pueblo natal para abrir un juke joint en un antiguo aserradero. Para atraer gente, llaman a su primo Sammie, un prodigio musical cuyo talento es tan poderoso que literalmente despierta fuerzas sobrenaturales. A partir de ahí, todo se desborda. Pero Sinners no usa el terror como truco fácil: lo utiliza como alegoría para hablar de resistencia negra, apropiación cultural, memoria, comunidad y supervivencia frente a sistemas que siempre han intentado controlar esas expresiones.
Los datos más sorprendentes de Sinners
Antes de llamarse Sinners, la película se conocía como Grilled Cheese
Sí, el proyecto más ambicioso de Ryan Coogler tuvo uno de los codenames más simples (y divertidos) posibles: Grilled Cheese. El director contó que lo usó porque todavía no tenía título definitivo y quería mantener un perfil bajo durante el rodaje.
Pero también había algo emocional detrás. Para Coogler, un grilled cheese es rápido, reconfortante y algo que casi a todo el mundo le gusta. Como él mismo le dijo a IMDb: “Estaba tratando de hacer algo rápido que sabía que iba a saber bien. Y eso es lo cool de un grilled cheese.”
El nombre se volvió un chiste interno para todo el equipo, al punto de que incluso hicieron merch con ese título. Al final, claro, Sinners terminó siendo el nombre perfecto.
El villano se inspiró en la Muerte de Puss in Boots: The Last Wish
Puede sonar inesperado, pero uno de los referentes clave para crear a Remmick, el inquietante vampiro interpretado por Jack O’Connell, fue la personificación de la Muerte en Puss in Boots: The Last Wish, un personaje que impactó a Coogler.
Al igual que el lobo de Puss in Boots, Remmick se presenta primero como alguien aparentemente inofensivo antes de revelar su verdadera naturaleza. Ambos comparten una estética clara: ojos rojos brillantes, armas siempre a la mano y una calma que incomoda. Pero lo más importante no es lo visual, sino lo simbólico.
Tanto la Muerte como Remmick representan fuerzas que buscan controlar y homogeneizar. No sólo quieren vencer al héroe, quieren borrar su individualidad. Remmick no ataca por hambre: ataca para apropiarse, para absorber la cultura negra que los gemelos han construido y convertirla en algo que pueda dominar.


La escena musical se filmó en un solo día
La secuencia del juke joint es, sin exagerar, uno de los momentos más impactantes del cine reciente. En ella, Sammie convoca espíritus del pasado y del futuro a través de la música, creando una explosión sensorial donde conviven guitarras funk, beats ochenteros, danzas africanas, ballet clásico, twerking, ópera de Pekín y rituales ancestrales.
Aunque tomó meses de ensayo, la escena se filmó en un solo día y en una sola toma continua, conocida como “oner”. No hay cortes, no hay respiro. Todo fluye como una sola energía colectiva. Es una celebración cultural, pero también un mensaje claro: la música no pertenece a una época ni a un solo lugar, es un lenguaje vivo que atraviesa generaciones y fronteras.
No es exagerado decir que esta escena será estudiada durante décadas.
Ryan Coogler y Ludwig Göransson son amigos desde la universidad
Ryan Coogler y Ludwig Göransson (a quien seguro ubicas por la icónica banda sonora de Oppenheimer) se conocieron cuando eran estudiantes en USC, en una fiesta universitaria que terminó marcando el inicio de una de las colaboraciones creativas más sólidas del cine actual. Desde entonces, Ludwig ha compuesto la música de todas las películas de Coogler.
En Sinners, esa conexión creativa alcanza un nuevo nivel. Aquí, la música no solo acompaña la historia: es parte esencial del relato. Göransson ha descrito el soundtrack como uno de sus trabajos más personales, profundamente inspirado en el blues y pensado desde el guión, no como un simple fondo musical.
Para lograr un sonido crudo y auténtico, utilizó una guitarra Dobro de 1932 y trabajó en sesiones intensas con artistas como Raphael Saadiq y Alice Smith, creando canciones originales que nacen desde la emoción y la memoria.
El tributo oculto a Chadwick Boseman en Sinners
Entre los muchos detalles simbólicos de Sinners, hay uno especialmente emotivo que fácilmente pudo pasar desapercibido: un homenaje sutil a Chadwick Boseman. La diseñadora de producción ganadora del Oscar, Hannah Beachler, reveló en X el significado oculto detrás de la iglesia que aparece en la escena inicial. Aunque a simple vista parece un set sencillo, en realidad está cargado de intención: las tres cruces representan al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, reflejados en Sammy y su padre.
Pero las vigas cruzadas también están ahí para formar discretamente el gesto de “Wakanda Forever”, un tributo directo, elegante y profundamente respetuoso a Chadwick Boseman.
Gemelos reales ayudaron a Michael B. Jordan a construir a Smoke y Stack
Actuar como gemelos idénticos con personalidades distintas no es nada fácil, y Michael B. Jordan lo sabía. Por eso, Ryan Coogler decidió llevar la experiencia un paso más allá y sumar gemelos reales al proceso creativo.
El director, que creció rodeado de gemelos y tiene amigos cercanos que lo son, invitó a Logan y Noah Miller como consultores. Se sentaron a platicar sobre dinámicas reales, códigos no verbales y esa conexión invisible que solo existe entre gemelos, y ese feedback terminó influyendo directamente en el guión y en la puesta en escena.
En una entrevista, Coogler contó que un día le preguntó a Logan y Noah por qué siempre se sentaban juntos. Los gemelos explicaron que lo hacían para tranquilizar a los demás: al parecer, verlos separados en el mismo espacio incomodaba a mucha gente. Esa idea terminó colándose en Sinners, especialmente en la escena donde los gemelos negocian la compra del aserradero: mientras uno habla, el otro aparece por detrás con el dinero para asustarlo.

La historia personal detrás de Sinners
Sinners es muy personal para Ryan Coogler, y gran parte de eso viene de la relación que tuvo con su tío James. Mientras el director estaba en la postproducción de Creed, su tío fue diagnosticado con cáncer terminal y falleció poco después. Ese duelo marcó profundamente a Coogler y terminó convirtiéndose en el punto de partida emocional de la película.
Cuando era niño, Ryan pasaba horas en casa de su tío escuchando discos de blues, tomando refrescos (y a veces whiskey) y oyendo historias sobre Mississippi, la vida y el béisbol. En ese entonces, el blues le parecía “música de viejitos”, pero tras la muerte de su tío, volver a esos discos se convirtió en una especie de ritual para procesar la pérdida. Escuchar esa música era una forma de volver a sentirlo cerca.
Esa reconexión también lo llevó a mirar de frente la historia de su familia y del sur de Estados Unidos. Aunque creció en el Bay Area, sus raíces están ligadas a la Gran Migración y a Mississippi. Sinners nace de esa pregunta incómoda pero necesaria: no solo por qué tanta gente se fue del sur, sino por qué algunos decidieron quedarse.
Fue entonces cuando entendió que el blues del Delta no solo era música, sino una de las contribuciones culturales más importantes de Estados Unidos al mundo.
Por qué Christopher Nolan aparece en los créditos
Al final de Sinners, aparece un agradecimiento especial a Christopher Nolan. Aunque no trabajó directamente en la película, Coogler recurrió a él y a Emma Thomas para asesorarse en el uso de formatos de gran escala. Sinners fue filmada combinando Ultra Panavision e IMAX, buscando una experiencia inmersiva total.
Para Coogler, la película es “una carta de amor a ver cine en una sala llena de desconocidos”, una idea que Nolan ha defendido durante toda su carrera.
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