La inspiración detrás del vestuario de Rosalía en el Lux Tour
Moda

La inspiración detrás del vestuario de Rosalía en el Lux Tour

El LUX Tour ha demostrado no solo ser un concierto. Es una experiencia visual, emocional y sí, casi espiritual. Inspirado en la mística femenina, las santas, el arte clásico y la transformación personal, LUX usa la moda como un lenguaje narrativo. Y cada outfit en el escenario es básicamente una obra de arte, con referencias ocultas que hacen que todo tenga aún más sentido.

Detrás de todos estos looks está José Carayol, stylist de Rosalía desde hace años, quien reunió a algunas de las casas más importantes y a diseñadores emergentes para crear el vestuario del tour. Jonathan Anderson para Dior, por ejemplo, hizo cuatro looks couture con tutús de organza, minivestidos de satén y hasta una increíble capa de plumas, mientras que Stefano Gallici de Ann Demeulemeester se inspiró en las bailarinas de Degas y las alas de Ícaro. Y la lista sigue: hay corsetería de Daniil Antsiferov, zapatos de Miista y piezas de Ilya Migmoon, Fernanda Castro y Rosario Reverte.

Más allá de la música, la estética del show funciona como un viaje hacia la luz, donde el arte, la religión y la mitología se entrelazan. Aquí te explicamos los looks más icónicos y los easter eggs que los convierten en algo mucho más profundo.

vestuario de Rosalía en el Lux Tour
Crédito: @michaelsmads

Todos los looks del Lux Tour de Rosalía y sus referencias artísticas

El look de Ícaro

Uno de los primeros momentos virales del show es el look de plumas blancas: sujetador estructurado en nude, minifalda ligera y un abrigo dramático lleno de plumas. Pero no es solo estética, es mitología pura. La referencia es Ícaro, el personaje griego que voló con alas de cera y plumas hasta acercarse demasiado al sol y caer porque se derritió la cera de sus plumas. En el universo de Rosalía, este look se siente como una metáfora del exceso, del riesgo y de ese impulso humano de ir más allá.

La bailarina de Degas

Puede parecer simplemente un look de ballet, pero hay mucho más detrás: en realidad, es un guiño directo a las icónicas bailarinas de Edgar Degas. Obsesionado con capturar el movimiento, Degas llevó sus figuras al límite del realismo, especialmente con La pequeña bailarina de catorce años, que en su momento incluso incomodó por lo viva que parecía y hoy es un ícono. En el universo de Rosalía, esta referencia va más allá de lo estético, también puede leerse como una reflexión sobre el performance, la exigencia y el espectáculo, donde, como las bailarinas de la Ópera de París, todo gira en torno a lo que se muestra en escena.

Las Meninas de Velázquez

Por un lado, la silueta estructurada, con el corset marcado y el volumen en la parte inferior, recuerda a los vestidos cortesanos del siglo XVII que vemos en la obra de Diego Velázquez. Pero más allá de la forma, lo interesante está en el concepto: Las Meninas juega con la mirada, el espectador y la representación, cuestionando quién observa a quién. En el escenario, Rosalía hace algo muy similar. Con ese look casi pictórico y la puesta en escena frontal, se posiciona como sujeto y objeto a la vez: artista y obra.

La Venus de Milo

Un look completamente blanco, minimalista y casi etéreo que esconde una de las referencias más cool del tour. Mientras Rosalía canta, unas manos blancas recorren su falda y sus propios brazos prácticamente desaparecen a la vista, creando una ilusión que recuerda a la Venus de Milo. La famosa escultura, conocida precisamente por no tener brazos, se convierte en una referencia perfecta para el universo de LUX: belleza, pérdida, heartbreak y esa idea de volver a reconstruirte después de que algo se rompe.

El aquelarre de Goya

Aquí es donde todo se vuelve más oscuro. Con un vestido negro de tul transparente, cuernos de plumas y sus bailarinas rodeándola, Rosalía recrea El aquelarre de Francisco de Goya. El cuadro original muestra un ritual de brujas, pero también es una crítica a cómo históricamente se ha demonizado a las mujeres. En el escenario, esta referencia se siente como una reapropiación del poder femenino.

La Mona Lisa

Porque sí, también había que hacerlo. Rosalía recrea el icónico marco de la Mona Lisa y se coloca dentro mientras canta. Es un guiño directo al arte más reconocido del mundo, pero también una declaración de que ella no solo interpreta arte, ella es la obra.

La Virgen

Finalmente, uno de los momentos más simbólicos: Rosalía cubre su cabeza con una manta, evocando a la Virgen María. Dado que LUX está profundamente inspirado en la espiritualidad y el catolicismo como metáfora del amor, la fe y la sanación, esta referencia se siente casi inevitable. Es el cierre perfecto: después del caos, la caída y la transformación… llega la luz.

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