Carolyn Bessette-Kennedy ocupa un lugar altísimo en la lista de mujeres históricas con gusto impecable para vestir (sí, al nivel de la princesa Diana). Aunque muchos la recuerdan por su matrimonio con JFK Jr., en el mundo de la moda es, antes que nada, un ícono de estilo. Claro, su etapa como ejecutiva en Calvin Klein pudo haber influido, pero la verdad es que ese polish effortless parecía venirle natural.

En entrevista exclusiva con InStyle, la stylist y experta en moda Naina Singla explica que el estilo de Bessette-Kennedy giraba alrededor de tres pilares: minimalismo, refinamiento y sofisticación. “Carolyn tenía una colección versátil de básicos y piezas especiales que atesoraba”, cuenta Singla. “Se mantenía fiel a su estética atemporal en lugar de seguir tendencias pasajeras y apostaba por siluetas estructuradas que favorecían su cuerpo. Se vestía para ella misma y para sentirse feliz.”
Con el estreno de la serie biográfica American Love Story, que explora el romance entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette-Kennedy, el interés por su estilo volvió con fuerza. A meses de su lanzamiento en febrero de 2026, el internet ya está reviviendo su estilo effortless y recordando la influencia que sigue teniendo décadas después.
¿La clave de su look clásico? Básicos bien elegidos, un verdadero clóset cápsula y una paleta de colores neutros. La buena noticia es que su elegancia atemporal es mucho más fácil de replicar de lo que crees. Aquí te contamos cómo lograrlo.
Cómo copiar el look minimalista de Carolyn Bessette-Kennedy
Un top negro para cada ocasión
Si algo nos dejó clarísimo Carolyn Bessette-Kennedy es que nunca puedes tener demasiados tops negros. Literal. Basta ver las fotos paparazzi de los 90 para notar que su rotación diaria giraba casi por completo alrededor del blanco y negro, especialmente del negro. Manga larga, manga corta, sin mangas, cuello en V, cuello redondo, cuello alto… tenía mínimo uno de cada versión.



Slip dresses
“Los slip dresses eran una de las piezas favoritas de Bessette-Kennedy”, explica la stylist Naina Singla. Y sí, el minimalismo noventero está viviendo un comeback muy fuerte. Este tipo de vestido es perfecto porque funciona todo el año: en verano lo llevas solo con sandalias minimalistas; en invierno lo combinas con suéteres oversized, blazers estructurados o incluso un cuello alto debajo (muy Carolyn).



La camisa blanca sastre perfecta
Una camisa blanca impecable es básica en cualquier clóset cápsula, especialmente en el de Carolyn Bessette-Kennedy. La llevaba entallada con pantalones, jeans o faldas midi para el día. Pero si algo sabía hacer era elevar básicos: convertía una pieza simple y cotidiana en algo totalmente formal sin esfuerzo. La camisa blanca no era la excepción. En la gala benéfica “Brite Nite Whitney” de 1999, en el Whitney Museum, la llevó fajada dentro de una falda negra larga hasta el piso, con sandalias minimalistas y un clutch dorado.



Accesorios atemporales
Antes de que Blair Waldorf hiciera cool las diademas en los 2010, Carolyn ya era fan de headbands y bandanas a finales de los 80 y 90 (cuando no llevaba una ponytail pulida o el pelo ligeramente despeinado). En invierno sumaba un beanie. ¿Y los lentes negros? Simplemente eternos.



El vestido negro infalible
Así como amaba los tops negros, tampoco podía resistirse a un little black dress. Hay fotos de todos los estilos: con volantes, midi de cuello cuadrado ultra minimalista, de tirantes finos y hasta strapless ajustado al cuerpo con guantes largos de terciopelo negro. Si el dress code decía formal, seguramente se iba por algo así.



Jeans azules
Si algo nunca se interpuso entre Carolyn y su denim, fue… nada. Bootcut, flare, straight-leg: amaba un buen par de jeans. Y honestamente, no sorprende considerando que trabajó en Calvin Klein. La clave estaba en cómo los elevaba: accesorios atemporales, abrigos bien estructurados, detalles como forros de piel. El styling lo era todo.



Un buen abrigo
Así como una bolsa icónica puede definir un look, un buen overcoat lo transforma por completo. Carolyn tenía varios abrigos simples y versátiles para los días fríos, pero prefería siluetas limpias y estructuradas en las que podía sentirse cómoda sin perder elegancia. El toque final perfecto para cualquier outfit.



Botas de piel
Este look off-duty resume perfecto su fórmula: pulida, práctica e imperturbable. Un abrigo negro estructurado, lentes oscuros sleek y botas altas de piel se combinan en un outfit poderoso pero discreto. La lección: los básicos de invierno pueden verse eternamente cool si el corte y la actitud son los correctos.



Blazer estructurado
Carolyn tenía el talento de hacer que las piezas más corporativas se vieran increíblemente chic. Un blazer de raya diplomática sobre un top negro sencillo demuestra su dominio del tailoring: líneas limpias, tonos neutros y cero excesos. Cuando el fit es perfecto, no necesitas mucho más. Bueno, tal vez un lipstick rojo.



Vestidos midi abstractos
Incluso cuando salía de su paleta neutra, mantenía la elegancia. Un vestido midi floral delicado con pumps negros clásicos se veía effortless y sin complicaciones, equilibrando suavidad y estructura. Porque su minimalismo iba más allá del color: era una filosofía completa.



Nota original de: InStyle.com
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