Noviembre acaba de empezar y, aparentemente, no solo tenemos que preocuparnos por los regalos de Navidad, las cenas de fin de año y sobrevivir a Mercurio retrógrado. Ahora también tenemos que cuestionarnos nuestras relaciones amorosas. Al menos eso es lo que propone la teoría de noviembre, una tendencia de dating que asegura que noviembre es el mes en el que las parejas toman la decisión de llevar su relación al siguiente nivel o terminarla de una vez por todas.
Y aunque suena un poquito dramático, cuando lo piensas tiene bastante sentido. Con las fiestas acercándose, las reuniones familiares en el calendario y un nuevo año a la vuelta de la esquina, inevitablemente empezamos a preguntarnos con quién queremos compartir todo eso. Porque una cosa es tener un situationship durante el verano y otra es decidir si quieres llevarlo a la cena de Navidad con toda tu familia.

¿Qué es la teoría de noviembre?
La teoría de noviembre es una teoría viral sobre las relaciones que propone que noviembre funciona como una especie de fecha límite. Básicamente, es el momento del año en el que muchas parejas deciden si quieren comprometerse más o seguir caminos separados.
Esta teoría lleva años circulando y tiene mucho que ver con la llegada de las fiestas decembrinas. De pronto, empezamos a hacernos preguntas que probablemente llevábamos meses evitando: ¿Quiero presentar a esta persona a mi familia? ¿Realmente veo un futuro con ella? ¿Quiero empezar 2027 a su lado? Es el mes en el que finalmente tienes esa conversación con tu situationship, conoces a los papás de tu novio o te das cuenta de que esa relación que parecía tan prometedora en agosto ya no tiene mucho futuro.
Eso sí, no existe evidencia científica de que noviembre determine el destino de las relaciones. Es más bien una tendencia que intenta explicar por qué algunas personas reconsideran su vida amorosa cuando se acerca el final del año.
¿Por qué noviembre nos hace cuestionar nuestras relaciones?
Primero tenemos que hablar de la famosa cuffing season, esa época del año en la que aparentemente todos queremos tener pareja. Con las temperaturas bajando y las fiestas acercándose, la idea de tener a alguien con quien ver películas navideñas, tomar chocolate caliente y hacer planes románticos empieza a sonar especialmente atractiva. Pero también está la presión social. Porque sabemos que las cenas familiares vienen acompañadas de preguntas como “¿Y el novio?”, “¿Para cuándo nos lo presentas?” o, nuestra favorita, “¿Todavía sigues soltera?”. Y aunque ninguna de esas preguntas debería determinar tu vida amorosa, pueden hacer que empieces a pensar más seriamente en tu relación.
A eso súmale la nostalgia de fin de año. Noviembre tiene algo que nos pone reflexivas. Empezamos a recordar lo que vivimos, las personas que conocimos y las relaciones que no funcionaron. De pronto, ese ex al que llevabas seis meses sin pensar se vuelve a aparecer en tu mente. ¿Lo extrañas de verdad o simplemente te está pegando la nostalgia navideña? La teoría de noviembre también nos recuerda que hay una diferencia enorme entre querer estar con alguien y querer tener a alguien.

¿Cómo saber si tu relación sobrevivirá a la teoría de noviembre?
Antes de entrar en pánico y empezar a analizar cada mensaje de WhatsApp de tu novio, hay algo importante que debes saber: noviembre no tiene ningún poder mágico sobre tu relación. Pero sí puede ser una buena oportunidad para hacerte algunas preguntas. Y para nuestras girlies que están en un situationship desde hace meses, quizá llegó el momento de preguntarse si esa relación realmente está avanzando o si llevan demasiado tiempo esperando algo que nunca termina de suceder.
El cierre del año puede ser una buena oportunidad para evaluar qué queremos de nuestras relaciones y hacia dónde nos gustaría llevarlas. Eso no significa que tengas que terminar con alguien antes del 30 de noviembre ni exigirle un anillo a tu novio. Simplemente se trata de ser honesta contigo misma sobre lo que quieres.
Al final, la teoría de noviembre no tiene por qué ser una sentencia de ruptura ni una señal de que necesitas formalizar tu relación ASAP. Puede ser simplemente ese pequeño recordatorio de que no tienes que llevar al próximo año una relación que ya no te hace feliz. Y, por favor, tampoco necesitas conseguir novio antes de Navidad. Estar soltera en diciembre también tiene sus ventajas. Especialmente cuando no tienes que preocuparte por comprarle regalos a tus suegros.

Explora más en: Instyle.mx











