*léelo y reléelo antes de ver la peli*
Con el estreno de una nueva adaptación en puerta —y nuestros major crushes incluidos—, vale la pena regresar al origen y recordar algo importante: Cumbres Borrascosas no es una historia de amor. Es una historia de obsesión, trauma y repetición. Y estos fun facts te volarán la cabeza.
Te contamos todo lo que tienes que saber sobe la historia original. Y sí, verás la película con otros ojos: considéralo tu upgrade a esta experiencia cinematográfica que a todas nos urge vivir con Jacob este 12 de febrero.
Contexto: lo que hay que saber sobre Emily Brontë y Wuthering Heights
Antes de que Heathcliff —el personaje principal que interpreta Jacob Elordi— se convirtiera en blueprint del bad boy atormentado (sí, inspiró a personajes como Edward Cullen y Christian Grey), antes de que Hollywood la vendiera como “la historia de amor más grande de todos los tiempos”, Cumbres Borrascosas fue algo mucho más incómodo.
Publicada en 1847, en plena era victoriana, la única novela de Emily Brontë nació dentro del movimiento Romántico (con mayúscula): una corriente obsesionada con lo salvaje, lo excesivo, lo gótico y lo emocionalmente extremo. Emily no escribía tu average drama consolador, escribía para mirar de frente el lado más oscuro del humano.
Mientras su hermana Charlotte socializaba y publicaba novelas más “aceptables”, Emily vivía casi aislada, leyendo tragedias griegas, Milton, Byron y relatos góticos, inventando mundos con sus hermanos y observando, en silencio, cómo el trauma, la clase social y el abandono moldean a las personas.
Wuthering Heights se ha interpretado como romance a través de las eras, pero originalmente es una advertencia.
Y con una nueva adaptación en camino, vale la pena volver al origen y entender por qué esta historia sigue siendo tan perturbadora como irresistible.

Ahora sí: los fun facts que cambian por completo cómo lees la novela.
Emily Brontë publicó el libro bajo un seudónimo masculino
En 1847, Emily firmó como Ellis Bell. Tras su muerte, muchos críticos se negaban a creer que una mujer “silenciosa y aislada” hubiera escrito una historia tan violenta, oscura y psicológicamente compleja.
Heathcliff no es un héroe romántico (y nunca lo fue)
Está más cerca del Satán de Milton que de Mr. Darcy en Pride and Prejudice. Es el arquetipo del héroe byroniano pero muy llevado al extremo: olvidas lo inteligente, melancólico, carismático… es profundamente destructivo. No ama: posee. Y es que, en la mayoría de las adaptaciones de la obra original —sí, han habido bastantes— todas omiten la otra mitad de la historia. Prácticamente, a partir de cuando los actos de Heathcliff se vuelven increíblemente DISTURBING (te damos más detalles, sigue scrolleando).
La frase icónica está mal interpretada
“Whatever our souls are made of, hers and mine are the same” no significa “te amo”.
Significa: no sé dónde termino yo y dónde empiezas tú. Eso hoy, los psicólogos lo llama fusión identitaria. Lo cual nos lleva al siguiente punto,
Catherine no está entre dos hombres, sino entre dos versiones de sí misma
Bronte deja varias evidencias en la historia para explicar que Catherine, más que tratarse de decidir entre estar con un hombre o el otro, realmente está en una crisis de identidad. Sobre todo, en una época con estándares y paradigmas muy estrictos sobre las mujeres. Catherine se encuentra entre lo salvaje y lo domesticado; entre lo que desea y lo que la sociedad victoriana le permite ser. Y por eso, cuando muere, Brontë la entierra en una colina en medio de la nada. Entre dos lados, sin pertenecer a ninguno.
Hay una vibe de incesto MUY presente
Catherine y Heathcliff crecieron como hermanos, sin límites claros. La novela nunca lo explica literalmente, pero lo deja vibrando en lo no dicho —muy al estilo Brontë. Por eso en su época fue descrita como “strangely original”. Y de hecho. de ahí la famosa frase, “no sé dónde termina él y empiezo yo”… crecieron siendo uno, casi desarrollando una identidad en conjunto.
La novela tiene 12 muertes
Un número simbólicamente asociado al cierre de ciclos. Spoiler: ninguno se cierra bien.
Heathcliff fue pensado como un outsider racializado
Descrito como “gitano oscuro”. Su violencia es social antes que personal. La novela cuestiona cómo la exclusión fabrica monstruos. Y por eso, tantas críticas de parte de los puristas, que sí han leído el libro, hacia al casting de Jacob Elordi para el personaje de un hombre probablemente hijo de esclavos migrantes y Margot, para interpretar a Catherine, una niña, de pelo y ojos cafés.
La escena más extrema: desenterrar el cadáver de Catherine
Sí, Heathcliff lo hace. Ntp, no es un spoiler porque, nuevamente, esta versión excluye la segunda parte de la historia OG. Bronte aquí lo dejó muy claro: no es romanticismo, es obsesión llevada al límite. Además, el pide que al morir, lo entierren frente a ella, para desintegrarse juntos — his words.
Emily Brontë nunca tuvo pareja
Vivió aislada, perdió a casi toda su familia por enfermedades y encontraba refugio inventando mundos oscuros. Fun fact, era muy cercana a su hermano, a quien también perdió tan sólo unos meses antes que su propia muerte. Falleció a los 30 años creyendo que su novela había sido un fracaso… she deserved better.

La historia está inspirada en un lugar real
Top Withens es una granja en ruinas en Yorkshire. Y los lugares también tienen simbolismo. Wuthering Heights = caos, viento, brutalidad. Thrushcross Grange = orden, clase, represión.
Hay una adaptación que sí entendió el libro
No me mal interpretes, tengo tantas ganas de ver Wuthering Heights com tú. Pero adicional a esto, vale la pena mencionar al cineasta Luis Buñuel, quien dirigió Abismos de Pasión (1954), un melodrama que sí captura la pasión destructiva. ¡Shoutout al talento mexicano!
Si Cumbres Borrascosas sigue fascinando casi 200 años después, no es porque queramos vivirla.
Es porque reconocemos algo incómodo: seguimos romantizando lo que nos rompería. ¡Red flag del tamaño de Yorkshire.
Podemos decir que la obra original ha sido distorsionada, o por lo menos —porque nunca sabremos realmente lo que pasaba por la cabeza de Emily Brontë— adaptada a nuestra fantasía romántica que disfraza muy bien el amor tóxico.
Pero eso sí, no podemos juzgar la nueva movie hasta no verla, quizá no pretenda ser otra adaptación más, tal vez, todos los giros que tiene —como los vestuarios impresionantes no tan apegados a la época, la música de Charlie XCX y otros elementos modernos—, sean parte de un comentario más inteligente y fresco sobre lo que pasa cuando confundes intensidad con intimidad. Aunque… con Jacob, la tarea es casi imposible, ¿no crees?
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