Si creciste viendo America’s Next Top Model, probablemente recuerdas los makeovers dramáticos, los photoshoots imposibles y, claro, el icónico “I was rooting for you!”. Pero lo que en los 2000 se sentía como alta moda y girlboss energy, hoy se ve… complicado. Ahora, el nuevo documental de Netflix, Reality Check: Inside America’s Next Top Model, visita el fenómeno que convirtió a Tyra Banks en la reina del reality y también expone todo lo que no envejeció nada bien.
Aquí, los momentos más polémicos que nos dejaron con la boca abierta.

El lado oscuro de America’s Next Top Model
Ebony fue “outed” en televisión nacional
En el episodio titulado “On Top”, el documental revisita el primer ciclo del show y nos presenta el testimonio de Ebony Haith. Durante su audición, Tyra Banks la confrontó directamente sobre su sexualidad frente a cámaras, preguntándole cómo se sentía al respecto de hablar de eso en televisión nacional.
El problema es que no hubo una conversación privada previa. No hubo advertencia. No hubo consentimiento real.
Ebony explica que así fue como el mundo descubrió que era gay. Estamos hablando de inicios de los 2000, cuando salir del clóset públicamente podía significar perder oportunidades laborales, enfrentar rechazo familiar o incluso situaciones de violencia. Ella misma menciona que el show no dimensionó el “peligro” que implicaba.
Aunque decidió no esconderse y con el tiempo abrazó esa visibilidad, esperaba al menos que alguien del equipo le preguntara cómo quería manejarlo. El documental no intenta suavizar el momento. Lo presenta como uno de los primeros ejemplos de cómo el programa priorizaba el shock value sobre el bienestar emocional.
Ese makeover dental
ANTM fue uno de los primeros realities en normalizar intervenciones físicas permanentes como parte del “makeover”. El caso más recordado es el de Danielle Evans, a quien le pidieron cerrar el espacio entre sus dientes frontales porque, según le dijeron, “no trabajaría con esos dientes”.
En el documental, Tyra explica que agentes de la industria le aseguraron que Danielle no tendría oportunidades con ese look. Dice que pudo haberse quedado callada y dejar que el sistema la rechazara, pero decidió intervenir. “Hindsight is 20/20”, admite.
Danielle no está de acuerdo. En el doc responde frontalmente y dice que cerrar su gap no iba a abrirle puertas mágicamente. Acusa que fue una decisión hecha para crear narrativa, tensión y televisión atractiva.
Y lo más irónico es que en un ciclo posterior, a otra modelo le pidieron ampliar el espacio entre sus dientes porque ese look “era editorial”.

El infame Brazilian wax frente a cámaras
Todas las concursantes vivían juntas en una supuesta “penthouse suite” que en realidad era un espacio abarrotado con cámaras constantes. Pero uno de los momentos más incómodos fue cuando enviaron a una especialista para hacer depilaciones brasileñas a todas.
Algunas nunca se habían hecho una. Todas fueron grabadas mientras reaccionaban al dolor. La cámara enfocaba sus rostros, sus gritos, sus lágrimas.
En el documental, una exconcursante dice que jamás volvió a hacerse un Brazilian wax después de esa experiencia. Lo que en el episodio original fue editado como un momento “divertido y femenino” hoy se siente invasivo.
El body-shaming a una concursante
Giselle Samson, concursante del primer ciclo, quien habla en el documental sobre el impacto duradero que tuvo el programa en su autoestima.
Durante una de las eliminaciones, Miss Jay Alexander comentó que necesitaba “apretarse” el cuerpo. Inmediatamente, Tyra Banks lanzó un comentario sobre lo “ancha” que era, y Janice Dickinson estuvo de acuerdo. Todo quedó al aire.
Giselle tenía 18 años. “Todavía estaba creciendo en mi cuerpo”, explica ahora. Lo más duro no fue solo escucharlo en ese momento, sino verlo transmitido al mundo entero y saber que la producción decidió dejar esos comentarios tal cual.
En el documental confiesa que esas palabras se quedaron con ella. Que durante años, incluso hasta hoy, su diálogo interno ha repetido esa crítica. “¿Por qué tiene que ser tan ancha?”, dice que se preguntaba a sí misma.
Los photoshoots más problemáticos
Es casi imposible elegir el más ofensivo. Hubo una modelo que tuvo que posar como víctima de un disparo en la cabeza, cubierta de sangre falsa, a pesar de que en la vida real su madre había sido baleada y quedó paralizada.
En dos ciclos distintos, el show decidió cambiar la etnicidad de las concursantes con maquillaje, sí, literalmente recurriendo al blackface y al race-swapping como si fueran un concepto editorial creativo.
Y en otra sesión, una participante fue fotografiada representando bulimia, inclinada sobre un inodoro, tratando un trastorno alimenticio real y devastador como si fuera una simple narrativa estética.
El documental presenta estos casos sin suavizarlos ni justificarlos. Lo que en su momento se defendió como “arte provocador” o alta moda conceptual hoy se percibe claramente como explotación emocional y falta de sensibilidad. Visto con la perspectiva actual, resulta sorprendente que el programa no fuera cancelado únicamente por estas sesiones.

La denuncia de acoso que Tyra ignoró
Durante una sesión en Sudáfrica, la modelo Keenyah Hill denunció que el modelo masculino con el que trabajaba la estaba tocando inapropiadamente. En lugar de una respuesta firme y clara de apoyo, lo que ocurrió fue una minimización pública.
En el panel, Tyra sugirió que Keenyah podía haber manejado la situación con una frase juguetona tipo: “Boy, you best back up…” sin “crear tensión en el aire”. Hoy, esa sugerencia se siente profundamente desconectada de cómo entendemos el consentimiento.
En el documental, Tyra dice que sintió que estaba empoderándola con la información que tenía en ese momento, y añade un “Boo boo, I am so sorry”. Pero la falta de accountability clara deja un silencio incómodo.
El “I was rooting for you!” fue peor de lo que recordábamos
Si creciste en Tumblr o sobreviviste a la era dorada de los memes, sabes exactamente de qué escena estamos hablando. El icónico grito de Tyra Banks a Tiffany se convirtió en uno de los momentos más virales de la historia del reality. Dramático, exagerado, memeable. Pero según el nuevo documental, la versión que vimos en televisión fue… light.
En ese ciclo, tras la eliminación de Tiffany, Tyra la acusó de tomarse la competencia como un chiste. Tiffany, visiblemente frustrada, respondió que estaba “cansada de decepcionarse” y que las apariencias engañan. Eso fue suficiente para detonar la explosión. Tyra le pidió que se callara, le dijo que nunca había gritado así a una chica y soltó la frase que quedó para la historia: “I was rooting for you, we were all rooting for you, how dare you!”, antes de exigirle que tomará responsabilidad por sí misma.
Lo que no sabíamos es que la escena fue editada.
Según Jay Manuel, director creativo del programa, hubo mucho más que no salió al aire. “Se dijeron muchas más cosas”, revela en el documental. “Probablemente nunca repetiré las líneas que realmente se dijeron ese día”. Y aseguró que la gente lo convirtió en algo gracioso, pero no lo era.
Incluso el juez Nolé Marin menciona que después de esa escena había abogados en el set. Sí, abogados.

Miss Jay tuvo un derrame cerebral
Miss Jay Alexander, icónico por enseñar a caminar a las modelos, revela que sufrió un derrame cerebral en diciembre de 2022. “Desperté y no sabía dónde estaba, más que en el hospital”, cuenta. Pasó cinco semanas en coma. No podía caminar. No podía hablar.
Sus amigos cercanos, Nigel Barker y Jay Manuel, fueron a visitarlo. En una escena especialmente sensible, Nigel comenta que su habla ha mejorado, mientras ambos lo apoyan visiblemente conmovidos.
Para alguien cuya carrera se construyó literalmente enseñando a otros a caminar con seguridad, enfrentarse a la imposibilidad de hacerlo él mismo es un giro durísimo. Desde entonces, no ha podido volver a trabajar.
Cuando le preguntan si Tyra Banks fue a verlo, responde con calma: “No, todavía no”. Aunque aclara que sí le escribió un mensaje.

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