Si algo sabemos de Guillermo del Toro es que nunca hace las cosas a medias. Sus películas siempre están llenas de detalles obsesivos, mundos visuales muy pensados y criaturas que parecen salidas de un sueño (o de una pesadilla).
Y su nueva versión de Frankenstein no es la excepción. Desde horas interminables de maquillaje hasta diamantes históricos y una paleta de colores llena de simbolismo, el diseño del monstruo y todo el universo visual de la película es mucho más complejo de lo que parece a simple vista. Y claramente el esfuerzo valió la pena: la cinta terminó llevándose el Oscar a Mejor Vestuario y Mejor Maquillaje.
Aquí van algunos datos fascinantes (y sí, bastante increíbles) detrás del diseño del monstruo que interpreta Jacob Elordi.

Así se creó el increíble vestuario y maquillaje de Frankenstein
Jacob Elordi pasó hasta 11 horas al día en maquillaje
Transformarse en la criatura no fue precisamente rápido. Para convertirse en el monstruo, Jacob Elordi tenía que pasar entre 10 y 11 horas diarias en la silla de maquillaje. El proceso incluía 42 prótesis de silicona diferentes, colocadas como si fueran piezas de un rompecabezas siguiendo las líneas de las cicatrices del personaje.
De esas piezas, 14 solo correspondían a la cabeza y el cuello. Y aquí viene la parte más intensa: muchas veces el proceso empezaba a las 10 de la noche, lo que significaba jornadas de hasta 20 horas entre maquillaje, rodaje y desmontaje.

El diseño del monstruo no es el típico “zombie”
Olvídate del clásico Frankenstein lleno de cicatrices grotescas. El diseño de la criatura en esta versión se inspiró en modelos anatómicos del siglo XVIII y en la idea visual de “vitrales rotos”. El resultado es un monstruo con una estética casi escultórica: piel con tonos amarillentos como de cráneo, matices azul grisáceo y ojos exagerados gracias a lentes esclerales gigantes.
Del Toro también tomó inspiración de las ilustraciones góticas de Bernie Wrightson, buscando que el monstruo se sintiera “recién creado”, más cercano a una obra trágica que a un cadáver ambulante.
El diseño fue desarrollado por el artista de maquillaje Mike Hill, quien también trabajó con el director en Pan’s Labyrinth.
El objetivo no era que fuera aterrador… sino triste
Aunque estamos hablando de un monstruo, la intención del maquillaje nunca fue hacerlo excesivamente gore. Según el equipo creativo, el objetivo era que la criatura transmitiera algo mucho más complejo: tristeza, inocencia y vulnerabilidad.
El maquillaje se diseñó para que el monstruo tuviera “alma”. De hecho, Del Toro describió la estética del personaje como una mezcla entre romántico y grotesco, con una vibra que él mismo comparó con algo entre Lord Byron y David Bowie (sí, bastante rockstar).
Tiffany & Co. prestó diamantes históricos para la película
Sí, leíste bien, incluso el terror gótico puede ser extremadamente glam. La icónica casa de joyería Tiffany & Co. prestó 27 piezas de archivo y alta joyería para la película, usadas por Mia Goth.
Entre las piezas más llamativas está un collar de escarabajo de vidrio Favrile de 1914, símbolo de renacimiento, y un collar de diamantes Wade de 1900. Las joyas ayudan a reforzar el tono romántico y científico de la historia, mezclando naturaleza, vida y muerte.

Los colores de la película tienen significados secretos
En el universo visual de la película, nada es casualidad, ni siquiera los colores. La diseñadora de vestuario Kate Hawley creó una paleta cromática muy específica en la que cada tono representa una emoción o un personaje.
El rojo está asociado a Victor Frankenstein y a su linaje, y también simboliza el trauma y la culpa que lo acompañan a lo largo de la historia. El verde, en cambio, está ligado a la naturaleza y al personaje de Elizabeth, reforzando su conexión con lo orgánico y lo vivo. El blanco representa al monstruo y su pureza inicial, antes de que el mundo lo transforme.
Incluso el vestuario evoluciona con la narrativa: el de Victor comienza con telas elegantes y refinadas, como terciopelo, y poco a poco se vuelve más caótico, reflejando su progresivo descenso moral.
El vestido de novia esconde un detalle escalofriante
Uno de los diseños más impactantes del vestuario es el vestido de novia del personaje de Mia Goth. A primera vista parece un vestido romántico lleno de capas y cintas blancas, pero en realidad está diseñado para recordar vendas quirúrgicas, un guiño directo al proceso de creación del monstruo.
Un detalle más que confirma que, en una película de Guillermo del Toro, todo tiene un significado oculto.

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