Si había algo que hacía que Euphoria se sintiera realmente Euphoria, era su música. Y sí, hablamos de Labrinth. Por eso, su ausencia en la temporada 3 no solo se nota… se siente. Entre bajas importantes, como Angus Cloud, Eric Dane y el drama alrededor de Barbie Ferreira, hay otra pérdida clave que no está en pantalla, pero sí en cada escena: el sonido. Porque sin Labrinth, Euphoria ya no suena igual.
¿Qué pasó con Labrinth en Euphoria?
Después de dos temporadas definiendo por completo la identidad musical de la serie desde 2019, el compositor británico confirmó que no regresará para la tercera entrega. Y aunque al inicio todo parecía un misterio (incluso Sam Levinson dijo a Rolling Stone que no sabía exactamente por qué se había ido), Labrinth decidió hablar… y no se guardó nada.
A través de sus Instagram Stories, el artista dejó claro que su salida no fue casual: “Cuando trabajo para alguien, su visión es importante, pero no dejo que me traten como mierda.”
Aunque Levinson lo describió como un “incredible collaborator” y reconoció que ayudó a construir la esencia de la serie, también explicó que la temporada 3 tomará un rumbo distinto: menos pop, menos “needle drops” y más música que funcione como guía narrativa.
Pero para Labrinth, el tema no fue solo creativo. También dejó entrever tensiones con la industria (y hasta con su disquera, Columbia Records), en un post, ya eliminado, donde básicamente dijo que estaba harto de todo.
El sonido de Euphoria
No exageramos cuando decimos que Labrinth era el sonido de Euphoria. Canciones como “All for Us” (con Zendaya), “Mount Everest”, “Formula” o “Never Felt So Alone” no solo acompañaban escenas, las elevaban.
Ganó un Emmy en 2020 y hasta consiguió una nominación al Grammy. Su música convirtió momentos en experiencias casi físicas: ansiedad, euforia, heartbreak, todo en una sola canción.
Ahora, con Hans Zimmer tomando el control en la temporada 3, el cambio es inevitable. Y aunque estamos hablando de una leyenda absoluta del cine, su approach es completamente distinto.
Entonces… ¿qué podemos esperar?
Un Euphoria más maduro, sí. Más oscuro, probablemente. Pero también uno que suena diferente. La pregunta no es si Hans Zimmer lo hará bien (porque seguramente lo hará), sino si Euphoria puede seguir siendo Euphoria sin Labrinth.
Explora más en: Instyle.mx













