Hay historias de true crime que parecen demasiado perturbadoras para ser reales, y Un hijo propio, el nuevo documental de Netflix dirigido por Maite Alberdi, definitivamente entra en esa categoría. Lo que comienza con el deseo de una mujer por convertirse en mamá termina en una mentira sostenida durante meses, el robo de una recién nacida y un caso que conmocionó a México.
El documental reconstruye el caso de Eleonor Alejandra Marín Mendoza, una mujer de 26 años que en 2009 robó a una bebé recién nacida del Hospital General de México después de haber fingido durante meses que estaba embarazada. Alberdi combina testimonios de personas reales con recreaciones interpretadas por actores para intentar entender no sólo qué ocurrió, sino cómo una mentira llegó hasta un punto del que ya no había vuelta atrás.

La historia real detrás de Un hijo propio
Todo comenzó con una serie de pérdidas. Eleonor Alejandra Marín Mendoza, quien trabajaba como empleada administrativa del Hospital General, quería convertirse en madre y había atravesado varios embarazos que no llegaron a término.
Después de su última pérdida y en medio de las presiones que enfrentaba alrededor de la maternidad, decidió ocultar lo sucedido y hacer creer a su esposo y a su familia que continuaba embarazada.
La mentira creció durante meses. Alejandra subió de peso, preparó todo para recibir a un bebé y aseguró a quienes la rodeaban que daría a luz el 17 de junio de 2009. Mientras su familia esperaba la llegada del nuevo integrante, ella tenía que encontrar la manera de sostener la historia que había construido. Y fue entonces cuando todo dio un giro mucho más grave.

¿Qué hizo Eleonor Alejandra Marín Mendoza?
El día en el que supuestamente iba a dar a luz, Alejandra llegó al Hospital General. Al trabajar ahí, su presencia no despertó sospechas. Poco antes de las 7:00 de la noche, entró al área de ginecobstetricia y tomó a una bebé recién nacida de uno de los cuneros. Después escondió a la pequeña dentro de una bolsa de papel e intentó salir del hospital con ella.
Cuando el personal descubrió que la bebé había desaparecido, se activó la búsqueda. Las cámaras de seguridad permitieron identificar a una trabajadora del propio hospital como sospechosa y las autoridades comenzaron a seguir sus movimientos.
La investigación llevó hasta Alejandra. Tras revisar información relacionada con ella, las autoridades encontraron entre sus llamadas el número de un hotel y la búsqueda terminó pocas horas después.
Durante la madrugada, la recién nacida fue localizada sana en un hotel al este de Ciudad de México, donde también encontraron a Alejandra y a su esposo, Arturo Calderón Gamiño. De acuerdo con La Jornada, estaban en la habitación 449 del Hotel Hollywood. La bebé pudo regresar con sus verdaderos padres y el caso rápidamente se convirtió en noticia nacional.
La mentira que Alejandra había mantenido durante meses
Conforme avanzó la investigación, salió a la luz hasta qué punto había llegado la mentira. Su familia desconocía que había perdido varios embarazos y tampoco sabía que el último embarazo que Alejandra había anunciado no existía. Además, las autoridades encontraron en su casa una habitación completamente preparada para recibir a un bebé, lo que apuntaba a que el robo no había sido una decisión espontánea.
En sus declaraciones, Alejandra aseguró que su esposo no sabía nada de sus planes. También llegó a afirmar que había negociado con la madre de la recién nacida para que le entregara a la niña, algo que la familia de la bebé negó. Su esposo fue detenido junto con ella cuando encontraron a la recién nacida, pero posteriormente fue absuelto de los cargos, después de que Alejandra sostuviera que él no había participado en el robo ni sabía lo que estaba ocurriendo.

¿Qué pasó con Alejandra después de Un hijo propio?
Tras su detención, Eleonor Alejandra Marín Mendoza fue condenada a 13 años, tres meses y 25 días de prisión por el robo de la recién nacida. Cumplió su sentencia y actualmente se encuentra en libertad. De hecho, una de las razones por las que Un hijo propio resulta tan inquietante es que Maite Alberdi pudo entrevistar a la verdadera Alejandra para el documental, permitiéndole contar su versión de una historia que ocurrió hace más de una década.
Así, la película no se limita a reconstruir el crimen. También vuelve a una pregunta mucho más incómoda: ¿cómo puede una persona mantener una mentira durante meses hasta convencerse de que cruzar una línea irreversible es su única salida?
Y aunque el caso de Alejandra puede parecer excepcional, Un hijo propio llega poco después de otro documental de Netflix, Instinto maternal, que explora un crimen con algunos paralelismos, aunque mucho más violento. Ambos ponen bajo la lupa historias extremas en las que el deseo de maternidad, el engaño y la desesperación terminaron teniendo consecuencias devastadoras.
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