La nueva película mexicana de Netflix, Contra el huracán, nos lleva de regreso al 25 de octubre de 2023, cuando el huracán Otis devastó Acapulco con vientos de más de 300 kilómetros por hora. Protagonizada por Benny Emmanuel y Kristyan Ferrer, la cinta sigue a dos jóvenes marineros que quedan atrapados en un yate durante la tormenta y deben luchar por sobrevivir. Lo más impactante es que está basada en la historia real de Marlon Valdez y Jonathan “Chino”, dos sobrevivientes que vivieron aquella noche en carne propia.

¿De qué trata Contra el huracán?
La historia sigue a Wirpul (Benny Emmanuel), un joven marinero que acaba de recibir un ascenso a capitán y que, justo antes de la llegada de Otis, recibe la orden de quedarse a bordo de un yate de lujo para protegerlo durante la tormenta. Para acompañarlo, decide llamar a Candi (Kristyan Ferrer), su medio hermano, con quien mantiene una relación complicada por viejos conflictos familiares. Candi necesita el dinero, así que acepta el trabajo a pesar de los riesgos.
Lo que ninguno de los dos imagina es que Otis está a punto de convertirse en uno de los huracanes más devastadores en la historia de México. En cuestión de horas, la tormenta alcanza la categoría 5, con vientos que superan los 300 kilómetros por hora, dejando a los hermanos atrapados en una embarcación sin motor, sin comunicación y rodeada de olas gigantescas.
Pero Contra el huracán no es solamente una película sobre sobrevivir a un desastre natural. También habla de desigualdad social, de las personas que arriesgan su vida para proteger las propiedades de otros y de cómo, en situaciones extremas, las diferencias familiares dejan de importar cuando lo único que queda es luchar por seguir con vida.

La historia real de Contra el huracán: ¿quiénes son Wirpul y Candi?
Aunque en la película Wirpul y Candi son medios hermanos, en la vida real los personajes están inspirados en Marlon Alfonso Valdez y Jonathan, conocido como “Chino”, dos marineros de Acapulco que sobrevivieron al huracán Otis. La principal diferencia es que Marlon y Jonathan no estaban juntos cuando comenzó la tormenta. Cada uno se encontraba trabajando en una embarcación diferente. Marlon, que entonces tenía 24 años, estaba a bordo del yate El Atrevidos, acompañado de otro marinero llamado Yahir. Mientras tanto, Jonathan se encontraba en La Roca junto a otros dos trabajadores.
Ambos habían recibido la tarea de velar los yates, una práctica en la que los marineros permanecen a bordo para vigilar y proteger las embarcaciones durante condiciones meteorológicas adversas. El problema fue que Otis se intensificó a una velocidad extraordinaria y lo que inicialmente parecía una tormenta manejable terminó convirtiéndose en una pesadilla.
Los fuertes vientos comenzaron a romper los amarres de las embarcaciones, provocando que muchas quedaran a la deriva. En medio del caos, La Roca chocó contra El Atrevidos, dañando el barco en el que se encontraba Marlon. Cuando la embarcación comenzó a hundirse, Marlon y Yahir no tuvieron otra opción que lanzarse al agua. Yahir estaba herido de un brazo, así que Marlon tuvo que ayudarlo a mantenerse a flote mientras luchaban contra las olas.
Durante aproximadamente 40 minutos permanecieron en el mar hasta que finalmente consiguieron alcanzar un velero y ponerse a salvo. Jonathan también logró sobrevivir, aunque sufrió lesiones cuando una ola lo lanzó contra el parabrisas de su embarcación. Los dos consiguieron salir con vida, pero muchos otros marineros que habían permanecido a bordo de los yates no tuvieron la misma suerte.

¿Qué pasó con los verdaderos sobrevivientes del huracán Otis?
Después de sobrevivir a una de las noches más aterradoras de sus vidas, Marlon y Jonathan tomaron caminos diferentes. De acuerdo con los reportajes sobre sus historias, Marlon se mudó a Playa del Carmen, donde trabaja en un hotel, mientras que Jonathan se trasladó a la Ciudad de México y comenzó a trabajar como desarrollador de software.
Ambos participaron en la realización de Contra el huracán, compartiendo sus testimonios con los actores y el equipo de producción para que la película pudiera retratar sus experiencias de la manera más auténtica posible.
De hecho, Benny Emmanuel explicó que escuchar directamente a los sobrevivientes fue fundamental para comprender lo que significaba encontrarse en una situación donde la vida podía terminar en cualquier momento. Para el actor, lo más importante no era simplemente recrear el miedo, sino entender ese instinto humano de supervivencia que aparece cuando parece que ya no existe ninguna salida.
Y aunque la película convierte a los protagonistas en hermanos y reúne sus experiencias en una misma embarcación, la esencia de lo que ocurrió aquella noche está basada en sus testimonios.
¿Cómo grabaron las escenas del huracán Otis?
Una de las cosas más impresionantes de Contra el huracán es lo reales que se sienten las escenas dentro del yate. Y resulta que filmarlas fue casi tan agotador como parecen. La producción combinó locaciones en Acapulco con grabaciones en los Estudios Churubusco de la Ciudad de México, donde se construyó un tanque de agua de aproximadamente 200 metros cuadrados para recrear las condiciones del mar.
Benny Emmanuel contó que el barco permanecía constantemente en movimiento gracias a una plataforma manipulada por integrantes del equipo de producción. Además de estar mojados durante buena parte de las grabaciones, los actores pasaban tantas horas moviéndose que incluso después de terminar sus jornadas seguían sintiendo que estaban en el mar.
Según explicó, durante las primeras dos semanas experimentaron lo que describió como el famoso mal del barco. Y el esfuerzo no terminó ahí. Más de 300 especialistas trabajaron en los efectos visuales de la película, que incluyen alrededor de 600 planos intervenidos digitalmente. En total, el proyecto necesitó un año y medio de preproducción, siete semanas de rodaje y aproximadamente un año de posproducción.
La verdadera tragedia detrás de Contra el huracán
Más allá de las impresionantes escenas de acción, la película también nos recuerda la magnitud de lo que ocurrió en Acapulco aquella madrugada de octubre de 2023. Otis pasó de ser una tormenta tropical a un huracán de categoría 5 en muy poco tiempo, sorprendiendo a miles de personas que no estaban preparadas para enfrentar un fenómeno de semejante intensidad.
De acuerdo con los balances oficiales citados tras la tragedia, al menos 52 personas perdieron la vida y más de 30 fueron reportadas como desaparecidas. Hoteles, viviendas, negocios y embarcaciones quedaron destruidos, mientras miles de familias tuvieron que comenzar de nuevo.
Y es precisamente aquí donde Contra el huracán encuentra su mensaje más importante. Detrás de los yates millonarios y las imágenes de destrucción había trabajadores que permanecieron en el mar para proteger propiedades que ni siquiera les pertenecían. La historia de Marlon y Jonathan es una de supervivencia, pero también una mirada a las desigualdades que quedaron expuestas durante la tragedia.

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