Después de años de silencio, titulares intensos y una vida lejos de los escenarios, Britney Spears vuelve a decir algo que sus fans llevan esperando demasiado tiempo: sí, está lista para regresar a la música en vivo. Pero, como todo en la nueva era Britney, nada será como antes.
La cantante confirmó a través de Instagram que planea volver a presentarse en escenarios… aunque no en Estados Unidos. “Nunca volveré a actuar en EE.UU. por razones extremadamente sensibles”, escribió junto a una foto throwback de los American Music Awards 2002. El mensaje fue breve, pero suficiente para encender la conversación global (y el corazón de toda una generación).
Un regreso distinto, más íntimo y personal
Lejos de una gira masiva o de coreografías imposibles, Britney dejó claro que esta nueva etapa será más emocional que espectacular. En el mismo post, adelantó que se imagina sentada en un banco, con una rosa roja en el cabello, cantando junto a su hijo en escenarios del Reino Unido y Australia.
El comentario no pasó desapercibido. Según información previa, su hijo Jayden James Federline, de 19 años, está persiguiendo una carrera musical en Los Ángeles, y Britney ya lo llamó “una gran estrella” y dijo sentirse humilde de compartir espacio creativo con él. Para muchos fans, esta posibilidad de verlos juntos sobre el escenario es tan inesperada como emocionante.

¿Y México? La gran pregunta
Naturalmente, la duda que flota en el aire es clara: ¿México estará en esta nueva etapa? Por ahora, no hay fechas confirmadas ni anuncios oficiales que incluyan a nuestro país. Britney solo ha mencionado planes en Reino Unido y Australia, lo que apunta a una serie limitada de shows fuera de su país natal, más selectos y cuidadosamente elegidos.
Pero si algo sabemos, es que México ocupa un lugar especial en su historia. Durante los 2000, Britney fue una presencia constante en el país, y su Dream Within a Dream Tour en 2002, con parada en la Ciudad de México, sigue siendo uno de esos conciertos que viven en la memoria colectiva del pop. Su conexión con el público mexicano siempre fue intensa, emocional y genuina.
Así que sí, it’s Britney, b*tch: versión 2026.
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