Las biopics se venden más rápido que el pan caliente en Hollywood. Parece que cada mes anuncian una nueva película o serie basada en la vida de alguna celebridad. Y aunque a veces nos dan justo lo que queríamos, otras veces la industria parece completamente cegada ante oportunidades de ORO que todas correríamos a ver en la gran pantalla. Así que aquí van los picks oficiales de InStyle México, las biopics que necesitamos YA.
Las biopics que nos urge ver en pantalla grande
Justin Bieber
No necesitamos dar muchas explicaciones. El príncipe del pop merece su propia biopic y punto. Ya han pasado suficientes años para que podamos ver su historia con perspectiva: el niño canadiense descubierto en YouTube, el fenómeno global que redefinió el fandom millennial, la persecución mediática constante, los errores públicos, los paparazzi 24/7 y, finalmente, su historia de amor con Hailey y su bebé, Jack Blues.
Visualmente la necesitamos con estética Y2K: hoodie morada, flashes de cámaras, fans llorando afuera de hoteles y un montaje con “Baby” de fondo. Culturalmente, sería un statement.


Jane Goodall
Jane Goodall no solo fue una científica brillante, fue una revolucionaria. En una época dominada por hombres, decidió viajar a Tanzania para estudiar chimpancés sin tener un doctorado formal. Y no solo los observó: cambió la ciencia al demostrar que usan herramientas, tienen personalidades propias y vínculos emocionales complejos.
Si escuchaste su entrevista en Call Her Daddy, ya tienes un pequeño adelanto de lo cinematográfica que podría ser su historia en pantalla. Porque más allá de la investigadora, está la joven curiosa que rompió todas las expectativas, la mujer que pasó más de 60 años defendiendo el planeta y que terminó convirtiéndose en un símbolo global de liderazgo femenino.
Fleetwood Mac
Sí, Daisy Jones & the Six fue divertida. Pero no fue lo mismo. Necesitamos la versión real del caos de Fleetwood Mac mientras grababan Rumours. El álbum que salió de un colapso emocional colectivo. Parejas rompiendo mientras grababan canciones sobre su ruptura. Indirectas musicales que se convirtieron en clásicos eternos.
El romance (y guerra emocional) entre Stevie Nicks y Lindsey Buckingham es puro cine. La tensión en el estudio. Una biopic setentera con “Silver Springs” sonando mientras alguien abandona el estudio llorando.
Lady Gaga
Little Monsters, esto es urgente. La historia de Lady Gaga es el blueprint de la transformación artística. Desde ser “la rara de la escuela” (sí, ese grupo de Facebook que decía que nunca sería famosa) hasta convertirse en una de las artistas más influyentes del siglo XXI. Esta biopic necesita estética oscura, teatral, camp, dramática. Necesita moda exagerada, performance art y vulnerabilidad cruda. Porque Gaga nunca fue solo una cantante: fue una declaración artística viviente.


Jane Birkin
Jane Birkin pasó de ser una actriz británica a convertirse en el epítome del chic parisino. Su romance con Serge Gainsbourg marcó la cultura pop europea y redefinió el concepto de pareja artística. Y sí, la historia de cómo inspiró el bolso Birkin de Hermès en un vuelo en 1983 es literalmente el tipo de anécdota que el cine ama.
Sería una película sobre estilo effortless, libertad creativa, amor intenso y el magnetismo de una mujer que sin proponérselo creó una de las piezas de moda más icónicas de la historia.
Kate Moss
Si alguien fue la definición absoluta de “it girl”, esa fue Kate Moss. Desde su ascenso meteórico con Calvin Klein en los 90 hasta su romance eléctrico con Johnny Depp, la historia ya tiene todos los ingredientes. Y obvio, el capítulo de “Cocaine Kate” no puede faltar: el escándalo, los tabloides, la caída pública.
La película terminaría donde más nos gusta: en su redención y regreso como ícono eterno. Con estética grunge, soundtrack noventero y una actriz desconocida, idéntica a Kate, lanzándose al estrellato al interpretarla. Porque si algo sería poético, es que esta biopic también cree a su próxima superestrella.


María Félix
México tiene una deuda pendiente con María Félix. “La Doña” fue la gran estrella del Cine de Oro mexicano. No interpretaba mujeres sumisas: interpretaba mujeres fuertes, orgullosas, imponentes. Protagonizó 47 películas y redefinió lo que significaba ser una mujer poderosa en pantalla.
Sus cuatro matrimonios, su carácter indomable y esa energía que hacía temblar cualquier habitación ya son material suficiente. Pero súmale la legendaria pelea con Jorge Negrete, el romance con Agustín Lara, quien le escribió “María Bonita” como declaración pública de amor.
Y obvio, la película tendría que incluir esa historia casi mítica de cuando llevó cocodrilos bebé a Cartier para que le diseñaran una pieza a la medida.
Céline Dion
Esta sería la biopic que nos haría llorar a todas (y sí, también a nuestras mamás). De niña en Quebec, la menor de 14 hermanos, a convertirse en una de las voces más poderosas del planeta.
Y claro, el corazón de la película sería su historia con René Angélil: primero su manager, después el amor de su vida. Una historia de amor profunda y compleja que marcaría el tono emocional de toda la película. Luego está el capítulo más reciente: su diagnóstico de Stiff Person Syndrome y la fortaleza con la que ha enfrentado alejarse de los escenarios.
Es una historia de sacrificio, resiliencia y devoción absoluta por la música. Y sí, necesitamos que la película cierre con “My Heart Will Go On” sonando mientras lloramos.


Mac Miller
La vida de Mac Miller fue corta, pero profundamente significativa. Pasó de ser una promesa adolescente a convertirse en un artista introspectivo con una evolución musical impresionante. La película tendría que incluir su relación con Ariana Grande, su lucha interna con la adicción y, por supuesto, la creación de Circles antes de su fallecimiento. Esta biopic sería íntima y vulnerable. Más sobre el proceso creativo que sobre el escándalo.
Beyoncé
Y ahora hablemos de la biopic que probablemente sería la más ambiciosa de todas. La historia de Beyoncé es disciplina, estrategia y control absoluto de su narrativa. Desde Destiny’s Child, la presión de crecer bajo la mirada pública, la salida del grupo y el riesgo de lanzarse como solista.
Queremos ver los ensayos interminables, el perfeccionismo extremo, la construcción de Lemonade, el momento del elevator gate y, por supuesto, el fenómeno cultural que fue Renaissance. Pero esta biopic no sería solo sobre fama. Sería sobre poder femenino. Y Beyoncé, que siempre ha sido increíblemente privada, nos daría un vistazo íntimo a la estrella con la que hemos crecido y a quien admiramos más que nadie.


Cher
Y cerramos con la pregunta más importante: ¿cómo es posible que Cher todavía no tenga una biopic oficial? Seis décadas de carrera. Música, cine, televisión. El dúo con Sonny Bono. La separación. La reinvención. Los outfits más épicos que cualquier departamento de vestuario soñaría recrear.
Cher no sólo sobrevivió a la industria, la dominó. Es la definición de resiliencia pop. Claro, esta biopic tendría que ser exagerada, Exactamente como ella.


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