La Captura no es otra historia sobre el Chapo Guzmán. Bueno, técnicamente sí aparece, pero esta vez él no es el protagonista. La nueva película de Netflix cambia por completo el punto de vista para contar la historia de los dos policías que, casi por casualidad, terminaron capturando a uno de los hombres más buscados del mundo.
Protagonizada por Alfonso Herrera, Noé Hernández y Héctor Kotsifakis, La Captura trata de dos policías que ven un coche reportado como robado circulando a exceso de velocidad, deciden seguirlo y, cuando finalmente consiguen detenerlo, descubren que dentro están Joaquín “El Chapo” Guzmán y uno de sus hombres de mayor confianza.
Sí, probablemente el último pasajero que esperas encontrarte durante lo que parecía ser un día normal de trabajo. Pero precisamente ahí está lo interesante de la película. En lugar de volver a contar el ascenso, los crímenes o las fugas del narcotraficante, la historia se concentra en lo que significó para esos dos oficiales darse cuenta de a quién acababan de detener y todo lo que ocurrió después.

¿Cómo fue realmente la captura del Chapo Guzmán?
Todo ocurrió el 8 de enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa. Joaquín Guzmán Loera llevaba meses prófugo después de haberse escapado del penal del Altiplano en julio de 2015 y las autoridades mexicanas estaban detrás de él. Ese día, después de un operativo de la Marina, Guzmán y Jorge Iván Gastélum, conocido como “El Cholo Iván”, consiguieron escapar utilizando túneles y terminaron huyendo en un Ford Focus rojo.
El coche, que había sido reportado como robado, pasó a exceso de velocidad frente a una patrulla de la Policía Federal. Los dos agentes que iban en ella decidieron seguirlo y le hicieron señales para que se detuviera. Lo que parecía una parada relativamente rutinaria estaba a punto de convertirse en una de las detenciones más importantes de México. Cuando finalmente consiguieron detener el vehículo y acercarse, descubrieron quiénes eran sus pasajeros: El Chapo y El Cholo Iván.
Lo más complicado vino después de detenerlo
Capturarlo era solo una parte del problema. Ahora tenían que decidir cómo mantener bajo custodia a uno de los criminales más poderosos y buscados del momento.
En lugar de llevarlo inmediatamente a una instalación militar, los agentes terminaron trasladándolo al Hotel & Suites Doux. De acuerdo con reportes de El Financiero, existía información sobre convoyes que se estaban movilizando para intentar rescatar a Guzmán, por lo que permanecer en un lugar menos predecible se convirtió en una medida de seguridad.
Durante esas horas, los policías también habrían recibido amenazas e intentos de soborno para liberar a los detenidos. A pesar de la presión, mantuvieron a Guzmán y Gastélum bajo custodia hasta que llegaron elementos de la Marina y de la Policía Federal. El Chapo fue llevado nuevamente al penal del Altiplano y, un año después, en enero de 2017, fue extraditado a Estados Unidos.

La historia que casi nunca escuchamos
Y es justo ese momento, las horas entre una persecución aparentemente común y darse cuenta de que acabas de capturar al hombre que medio país está buscando, lo que convierte a La Captura en algo diferente. Más que intentar explicar al criminal, la película pone el foco sobre quienes estaban del otro lado y en las decisiones que tuvieron que tomar sabiendo perfectamente el poder de la persona que tenían enfrente.
Porque conocemos las fugas, los túneles y prácticamente cada capítulo de la historia del Chapo Guzmán, pero la historia de los policías que finalmente lo encontraron por casualidad en un Ford Focus rojo es una que muy pocos conocían. Y resulta que también era digna de una película.
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