Kim Kardashian y Lewis Hamilton se conocen desde hace años, pero ahora todo indica que su historia podría ir mucho más allá de lo platónico.


Los rumores comenzaron cuando ambos fueron captados entrando juntos a un hotel en París durante un viaje exprés por Europa. Las imágenes se viralizaron en cuestión de horas y, desde entonces, las especulaciones no han parado. Ahora, parece que la pareja hizo su soft launch oficial en nada más y nada menos que el Super Bowl.
Kim y Lewis fueron vistos platicando y disfrutando del partido juntos este 8 de febrero, robándose la atención incluso durante el evento deportivo más importante de la temporada. Porque sí: cuando ellos aparecen, ni el fútbol puede competir.
Las pistas de la relación de Kim y Lewis
Según fuentes cercanas, Kim voló desde Los Ángeles en su jet privado para reunirse con el siete veces campeón de la F1 en Estelle Manor, un country club ultra exclusivo en los Cotswolds.
Ella llegó con ocho maletas y su equipo de seguridad. Él aterrizó más tarde en helicóptero, directo desde Londres. Una vez ahí, se reporta que tuvieron uso exclusivo del spa, alberca privada y una cena íntima en un salón apartado. Todo cuidadosamente planeado para no cruzarse con otros huéspedes.
Al momento de irse, el plan fue claro: salidas separadas, timing distinto, mismo destino. Kim salió por una puerta lateral mientras uno de sus guardaespaldas cargaba la Birkin como si fuera un trofeo olímpico. Minutos después, ambos partieron juntos en los mismos autos que los habían llevado desde el aeropuerto.
¿Amistad de años… o algo más?
Kim y Lewis se conocen desde 2014, cuando coincidían con sus entonces parejas, Kanye West y Nicole Scherzinger. Con el tiempo, él se volvió cercano a la familia Kardashian-Jenner (sí, Kendall Jenner incluso dio una vuelta con él en el Miami Grand Prix, y Kris Jenner estuvo en los pits de Mónaco).
Tras el divorcio de Kim en 2021, siguieron en contacto y reaparecieron juntos en eventos clave, como los WSJ Innovator Awards, donde él fue reconocido por deporte y ella por Skims, su imperio valuado en miles de millones.
París, Aspen y demasiadas coincidencias
Por si faltaba drama internacional, después del getaway inglés, el par fue vista llegando junto a un hotel en París. Abrigos oscuros, lentes de sol, cero PDA, pero demasiada sincronía. Antes de eso, ya habían sido captados saliendo (por separado, claro) de la fiesta de Año Nuevo organizada por Kate Hudson en Aspen.
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