2026 iba a ser el año de Timothée Chalamet. Después de siete años entregando actuaciones “top level sh*t”, el Oscar para Timmy parecía finalmente inevitable. Tenía el Critics Choice, el Golden Globe y el momentum cultural de su lado. Pero Hollywood nunca deja que las cosas sean tan simples. Una polémica reciente relacionada con Josh Safdie, director de Marty Supreme, ha puesto en pausa y en duda ese camino dorado hacia la estatuilla.
La polémica que podría dejar a Timothée Chalamet sin Oscar
Regresemos a 2017, cuando los hermanos Safdie iban en camino a convertirse en el dúo creativo más respetado del cine indie gracias a Good Time y Uncut Gems. Todo parecía sólido hasta 2024, cuando revelaron que, a partir de ese momento, trabajarían por separado para expandir sus carreras en solitario.
Pero la realidad detrás de su ruptura iba mucho más allá de simples roces creativos. De acuerdo con información publicada por Page Six, la separación entre Josh y Benny Safdie se dio por un incidente ocurrido durante el rodaje de Good Time (2017) que involucró una escena sexual problemática con una actriz menor de edad.

La actriz Talia Webster, quien interpretó a Crystal, tenía 17 años durante la filmación. En una escena junto al actor Buddy Duress, fuentes del set aseguran que él se expuso frente a ella y realizó comentarios sexuales explícitos. Lo más grave es que, según testigos, Josh Safdie permitió que la escena continuará aun cuando claramente se había cruzado la línea, sin detener la grabación.
Un miembro del equipo declaró que cualquier director responsable habría gritado “¡Corte!”, pero eso no ocurrió. El uso de menores en escenas sexuales va directamente en contra de las reglas del Screen Actors Guild, diseñadas para proteger a actores jóvenes de situaciones traumáticas.
El breakup definitivo entre los Safdie
Aunque los hermanos continuaron colaborando después en Uncut Gems, la tensión no desapareció. Todo explotó años más tarde durante el escandaloso break up entre el productor Sebastian “Sebo” Bear-McClard y Emily Ratajkowski.
En medio del drama, Bear-McClard sacó a la luz lo ocurrido en Good Time. Según versiones cercanas a Benny Safdie, fue entonces cuando realmente entendió la magnitud del problema y la manera en que su hermano había manejado la situación.
Intentaron seguir trabajando juntos en un proyecto para Netflix con Adam Sandler, pero el daño ya estaba hecho. La producción se canceló y la sociedad creativa terminó definitivamente.

Entonces… ¿qué tiene que ver Timothée Chalamet en todo esto?
Aquí es donde la cosa se pone incómoda. Timothée no estuvo involucrado en el incidente de 2017, ni directa ni indirectamente. Sin embargo, en Hollywood la culpa por asociación es real, especialmente durante la temporada de premios.
Además de protagonizar Marty Supreme, Chalamet también figura como productor, lo que lo vincula más estrechamente al proyecto y a su director. Y la Academia tiene un historial claro: cuando una película se ve envuelta en controversia, los votantes suelen tomar distancia.
El año pasado, Emilia Pérez parecía imparable en la carrera al Oscar. Hasta que, a finales de enero, salieron a la luz antiguos tweets ofensivos de la protagonista Karla Sofía Gascón que incluían comentarios islamófobos, racistas y altamente polémicos. El escándalo lo eclipsó todo.
La película sólo terminó ganando dos premios —Mejor Actriz de Reparto para Zoe Saldaña y Mejor Canción Original por “El Mal”— muy por debajo de lo que se esperaba.
¿Todavía hay esperanza para Timothée?
Sí. Y aquí está el pequeño rayo de luz. Zoe Saldaña logró su Oscar manteniéndose completamente al margen de la polémica, enfocándose en su trabajo y dejando claro que su actuación podía sostenerse por sí sola. Si Timothée hace lo mismo todavía hay una posibilidad. No es el camino fácil, ni el que imaginábamos hace unos meses, pero tampoco está totalmente perdido.
Más allá de si Timothée Chalamet gana o no el Oscar, hay algo que no se puede ignorar: las consecuencias deben recaer en quien corresponde. En este caso, sobre Josh Safdie.
Esta polémica es un recordatorio urgente de que la seguridad en los sets es innegociable, especialmente cuando involucra menores de edad o escenas sexuales. La industria tiene la obligación de proteger, no de mirar hacia otro lado. Pase lo que pase en la temporada de premios, esa debería ser la verdadera lección.
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