Lee aquí completo (y en español) el discurso de Taylor Swift en NYU
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Lee aquí completo (y en español) el discurso de Taylor Swift en NYU

Si amaste el discurso de Taylor Swift que dio en NYU para celebrar su doctorado honoris causa, seguro quieres tenerlo por escrito para poder releerlo y analizarlo una y otra vez.

Por eso, nos dimos a la tarea de traducir al español todas sus palabras y te lo dejamos como un regalo de graduación, en caso de que tú también termines la universidad este semestre.

El discurso completo de Taylor Swift a los graduados de 2022

Hola, soy Taylor.

La última vez que estuve en un estadio de este tamaño, estaba bailando en tacones y vestida de lentejuelas.

Me  enorgullece compartir este día con  Susan Hockfield  y Félix V. Matos Rodríguez, quienes me hacen sentir humilde con las maneras en las que mejoran nuestra vida con su trabajo.

Respecto a mí, estoy 99% segura de que la principal razón por la que estoy aquí es porque escribí una canción que se llama “22”.  Y déjenme decir que estoy muy feliz de estar aquí con ustedes para celebrar a la generación 2022 de NYU.  

Nadie aquí logró las cosas sin ayuda. Todos somos un collage de quienes nos han amado, quienes han creído en nuestros futuros, quienes nos mostraron empatía y amabilidad o nos dijeron la verdad, aún cuando no era fácil de escuchar. De quienes nos dijeron que podíamos lograrlo, aunque no había absolutamente ninguna prueba de que eso fuera verdad. 

Alguien te leyó historias y te enseñó a soñar y te ofreció un código moral de lo que está bien y mal para que tú intentes seguirlo. Alguien se esforzó para explicarle cada concepto de este mundo súper complejo al niño que fuiste, cuando preguntabas cosas como “¿cómo funciona la luna?” o “¿por qué podemos comer ensalada, pero no pasto?”.  

Quizá no lo hicieron de forma perfecta. Nadie nunca ha podido. Quizá las personas ya no están aquí, y en ese caso espero que las recuerdes hoy. Si están en el estadio, espero que encuentres una manera de expresarles gratitud por todos los pasos y caídas que nos trajeron a este destino común.

Sé que se supone que las palabras son lo mío, pero nunca encontraré las necesarias para agradecer a mi mamá, mi papá y mi hermano Austin por los sacrificios que hicieron todos los días para que yo pudiera pasar de cantar en cafeterías a estar aquí parada con todos ustedes. No hay palabras suficientes. A todos los papás, mamás, familiares, mentores, profesores, aliados, amigos y personas queridas que están hoy aquí y que han apoyado a estos estudiantes en su búsqueda de educación, déjenme decirles: “Bienvenidos a New York, les ha estado esperando”.

Me gustaría agradecer a NYU por hacerme, técnicamente, al menos en papel, una doctora. No el tipo de doctora que quisieras tener cerca en una emergencia, a menos de que sea una emergencia muy específica en la que necesites escuchar una canción con un gancho súper contagioso o un puente extremadamente catártico. O si tu emergencia necesitara de una persona que pueda nombrar 50 razas de gatos en un minuto.

Nunca pude tener una experiencia universitaria normal. Fui a una prepa pública hasta el décimo grado (primero de prepa) y después terminé mi educación haciendo tareas en el piso de aeropuertos. Luego me fui a un tour para radio, lo cual suena muy glamoroso, pero en realidad consistió de un auto rentado, moteles y mi mamá y yo fingiendo peleas para que nadie quisiera el asiento vacío entre nosotras dos en el avión.

discurso taylor swift
Photo by Dia Dipasupil/Getty Images

De niña, siempre pensé que iría a la universidad. Me imaginaba los pósters que pegaría en mi cuarto. El final del video de mi canción “Love Story” incluye mi universidad perfecta imaginaria, donde conocería a un modelo leyendo un libro y con una simple mirada nos daríamos cuenta de que habíamos estado enamorados en vidas pasadas. Eso es lo que ustedes vivieron en algún punto de estos cuatro años, ¿no?.

Pero no puedo quejarme de no tener una experiencia universitaria, porque ustedes fueron a NYU durante una pandemia global, estuvieron esencialmente atrapados en sus cuartos y tuvieron clases por Zoom. Todas las personas universitarias en tiempos normales tienen que preocuparse por pasar exámenes, pero ustedes también tuvieron que pasar por como mil pruebas de COVID.

Me imagino que la idea de una experiencia universitaria normal era lo que ustedes deseaban, pero en este caso tanto ustedes como yo aprendieron que no siempre encuentras todas las cosas que pediste en el menú del servicio de mensajería que es la vida: obtienes lo que obtienes. Y quisiera decirles con todo el corazón que deberían estar muy orgullosos de lo que hicieron con lo que obtuvieron. Hoy se van de la Universidad de Nueva York  y entran al mundo para buscar lo que viene después, y yo también lo haré.

Como regla, intento no darle consejos a nadie si no me los han pedido. Les diré más de esto después. Pero creo que en esta situación sí me pidieron oficialmente que imparta cualquier sabiduría que tenga para ustedes y que les cuente las cosas que me han ayudado en mi la vida hasta ahora.

Por favor, tengan en cuenta que de ninguna manera tengo la autoridad para decirles qué hacer. Ustedes han trabajado y se han esforzado y han estudiado y soñado para estar aquí, así que saben lo que están haciendo. Seguro harán las cosas de manera distinta a como yo las hice y por diferentes razones. 

Así que no les diré qué hacer, porque a nadie le gusta eso. Sin embargo, les daré algunos tips para la vida que me hubiera gustado saber cuando estaba iniciando en mi carrera y navegando la vida, el amor, la presión, las decisiones, la vergüenza, la esperanza y la amistad. 

La primera es… la vida puede ser pesada, especialmente si intentas cargarla toda al mismo tiempo. Parte de crecer y moverte hacia otros capítulos de la vida es sobre “pescar y liberar”. A lo que me refiero es a que debes saber qué cosas conservar y a cuáles dejar ir. No puedes cargar todo, todos los rencores, todas las actualizaciones de tu ex, todos los ascensos envidiables de tu bully de la primaria que trabaja en la empresa de su tío. Decide qué es tuyo para conservar y deja ir lo demás. Casi siempre, las cosas buenas en la vida son más ligeras, así que hay más espacio para ellas. Una sola relación tóxica puede pesar más que muchas alegrías maravillosas y simples. Tú decides para qué tienes tiempo y espacio.

Lo segundo es aprender a vivir junto al cringe. No importa qué tanto intentes evitar ser cringe, mirarás atrás en tu vida y te dará vergüenza en retrospectiva. El Cringe es inevitable en la vida. Incluso el término “cringe” quizá un día será “cringe”.

Te prometo que en este momento quizás estás haciendo o vistiendo algo que, en el futuro, te parecerá chistoso o despreciable. No puedes evitarlo, así que no lo intentes. Por ejemplo, yo tuve una fase, y en todo 2012 me vestí como una ama de casa de los 50. Pero, ¿saben qué?, me estaba divirtiendo. Las tendencias y las fases son divertidas y recordarlas es divertido. 

Y ya que estamos hablando de cosas que nos dan pena pero no deberían, me gustaría decir que creo que no debemos ocultar nuestro entusiasmo. Me parece que hay un estigma alrededor del entusiasmo en nuestra cultura de ambivalencia. Esta manera de ver las cosas perpetúa la idea de que es cool que algo no nos interese. Que las personas que no se esfuerzan mucho son más chic que las personas que sí. Y no sé, porque he sido muchas cosas pero nunca una experta en lo chic. Pero soy la que está aquí arriba y tienen que escucharme cuando digo: nunca tengan vergüenza de intentar. Lo effortless o sin esfuerzo es un mito. Cuando estaba en la prepa, quería ser amiga o novia de la gente que parecía no querer nada. Pero ahora contrato en mi empresa a las personas que parecen querer todo. 

Comencé a escribir canciones cuando tenía 12 años y desde entonces ha sido lo que rige mi vida, y mi vida también ha guiado lo que escribo. Todo lo que hago es una extensión de la escritura, ya sea dirigir videos o un cortometraje, crear los visuales para un tour o estar en el escenario cantando. Todo se conecta por mi amor al oficio, la emoción de trabajar con mis ideas, mejorarlas hasta el final. Editar. Despertarme a media noche y tirar una idea vieja porque tengo una nueva y mejor. Un hilo conductor que enlaza todo. Hay una razón por la que una parte de la canción se llama gancho. A veces una hilera de palabras simplemente me engancha y no puedo enfocarme en nada más hasta que las grabo o escribo.

Como cantautora, nunca he podido quedarme quieta o estar en el mismo lugar creativo por mucho tiempo. He creado 11 álbumes y en ese proceso he cambiado del country al pop a lo alternativo al folk. Esto puede sonar como una discusión que solo le importa a otros cantautores, pero creo que todas las personas escribimos. Y casi todas escribimos en una voz distinta para cada situación. Escribes diferente en tu Instagram que en tu tesis. Envías diferentes tipos de e-mails a tu jefe que a tu bff. Todas las personas somos camaleones literarios y me parece fascinante. Solo es una continuación de la idea de que somos muchas cosas, al mismo tiempo. Y sé que puede ser muy abrumador decidir quién ser y cuándo. Quién eres ahora y cómo actuar para llegar a un lugar a donde quieres ir. Tengo buenas noticias: depende de ti. Y tengo noticias que dan mucho miedo: depende de ti.

Les dije antes que nunca doy consejos a menos que me los pidan, y ahora les diré por qué. Comenzar mi carrera pública a los 15 años tuvo un precio. Y ese precio fue vivir años con opiniones no solicitadas. Ser la persona más joven en el cuarto por más de una década significó que personas de la industria, de los medios, ejecutivos y periodistas siempre me daban advertencias veladas. 

Porque fui adolescente en el ojo público en una época en la que la sociedad estaba absolutamente obsesionada con la idea de que las jóvenes tuvieran modelos a seguir perfectas. Parecía que cada entrevista incluía menciones sobre cómo yo podría “descarrilarme” y esto significaba algo distinto para cada persona. 

Así que me hice adulta mientras me daban el mensaje de que, si no cometía ningún error, todos los niños del país crecerían para ser ángeles perfectos. Y, si me equivocaba, el planeta entero caería de su eje y sería totalmente mi culpa y me iría a la cárcel de las estrellas pop para siempre. Todo se centraba en la idea de que errar significa fallar y la pérdida de la oportunidad de una vida feliz. 

Esta no ha sido mi experiencia. Mi experiencia ha sido que mis errores llevaron a las mejores cosas de mi vida. 

Avergonzarte cuando te equivocas es parte de la experiencia humana. Levantarte, sacudirte el polvo y ver quién todavía quiere salir contigo y reírse de lo que pasó es un regalo.

Las veces que me dijeron que no, que no me incluyeron, que no me eligieron, que no gané… mirando atrás, se siente como que esos momentos fueron tan importantes, si no es que más cruciales, que los momentos en los que me dijeron que sí.

No ser invitada a las fiestas y pijamadas en mi ciudad me hizo sentir increíblemente sola. Pero, como me sentía sola, me sentaba en mi cuarto y escribía canciones que me darían un boleto a otra parte. Que los ejecutivos de Nashville me dijeran que solo las señoras de 35 años escuchan country y que no era un género para una niña de 13 me hizo llorar. Pero después publiqué mis canciones en MySpace (sí, MySpace)  y le mandé mensajes a otras adolescentes que amaban el country y no tenían a nadie que cantara desde su perspectiva.

Cuando los periodistas publicaron notas a profundidad y a veces críticas de quien ellos percibían que yo era, me sentí como si viviera una simulación. Pero eso me hizo ver hacia adentro para aprender quién sí soy. Que el mundo tratara mi vida romántica como un deporte en el cual yo siempre perdía no fue una gran manera de tener citas en mi adolescencia y mis veintes, pero me enseñó a proteger mi vida privada. Ser humillada una y otra vez a una edad temprana fue extremadamente doloroso, pero me enseñó a dejar de valorar tanto la noción de la relevancia social y la “likeability”. Que el internet me cancelara y casi perder mi carrera… me dio un conocimiento excelente de todos los tipos de vino.

Sé que sueno optimista, pero no lo soy. Pierdo perspectiva todo el tiempo. A veces parece que nada tiene sentido. 

Sé bien que hay una presión de vivir tu vida a través del perfeccionismo. Y sé que estoy hablando con un grupo de perfeccionistas, porque todos ustedes se gradúan hoy de NYU. Así que esto puede ser difícil de escuchar: en tu vida, inevitablemente vas a decir algo mal, confiar en las personas incorrectas, dejar de reaccionar, reaccionar demasiado, lastimar a personas que no lo merecían, pensar demasiado, no pensar en absoluto, autosabotearte, crear una realidad donde solo tu experiencia existe, arruinar momentos perfectos para ti y otras personas, negar haber hecho algo mal, dejar de tomar pasos para remediar la situación, sentirte muy culpable, dejar de que la culpa de carcoma, tocar fondo, finalmente abordar el daño que causaste, tratar de hacerlo mejor, y repetir todo otra vez. Y, no voy a mentir, esto hará que pierdas cosas.   

Lo que trato de decir es que perder cosas no solo significa perder. Muchas veces, cuando perdemos algo, también ganamos. 

Ahora tienes la estructura de la escuela para trazar tu propio camino. Cada decisión que tomes te llevará a la siguiente decisión, que lleva a la siguiente. Y sé que a veces es difícil decidir qué hacer. Hay momentos en la vida cuando debes defenderte. Otros en los que lo correcto es dar un paso atrás y disculparte. Momentos para pelear y momentos para correr. Momentos para aferrarte y momento para dejar ir. 

A veces lo correcto es tirar las ideas del pasado en nombre del progreso y la reforma. Otras veces lo correcto es escuchar la sabiduría de quienes vinieron antes. ¿Cómo vas a saber cuál es la decisión correcta en estos momentos cruciales? No lo sabrás.

¿Cómo le aconsejo a tantas personas sobre qué hacer con sus vidas? No lo hago. 

La noticia que da miedo: estás por tu cuenta ahora.

La noticia cool: estás por tu cuenta ahora. 

Te dejo con esto: nos guiamos por nuestros instintos, nuestra intuición, nuestros deseos y miedos, nuestras cicatrices y sueños. Y a veces vas a equivocarte.Yo también. Y cuando yo lo haga, seguro vas a leer los detalles en internet. Pero todas las personas vivimos momentos difíciles. Nos recuperaremos. Aprenderemos. Seremos más resilientes. Mientras tengamos la fortuna de seguir respirando, inhalaremos profundo y exhalamos. Y ahora soy doctora, así que sé cómo funciona la respiración. 

Espero que sepan lo orgullosa que estoy de compartir este día con ustedes. Estamos en esto juntos. Así que sigamos bailando como si fuéramos la… clase del ‘22.

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