El cepillo linfático facial estaba en todas mis cuentas favoritas y llegó un punto en el que me sentía incompleta sin él. La curiosidad se apoderó de mí. Quería saber si de verdad me iba a dejar la cara súper definida o si solo era una herramienta bonita que terminaría olvidada entre mis cosas.
Así que me propuse probar el hype y contarles todo sobre este descubrimiento que tiene a medio mundo obsesionado.

¿Qué es y por qué es el nuevo must have?
Lo primero que debemos entender es que el drenaje linfático no es un invento en social media. Es una técnica de beauty que existe desde hace siglos para mover el líquido que se queda estancado entre los tejidos de la piel. Sí, esos que hacen que la cara amanezca un poco (muy) inflamada.
Antes se hacía solo con masajes, pero ahora hay un cepillo para hacerlo en casa. Lo probé durante tres semanas y tengo varias cosas que contarles.
Así lo estuve usando en mi rutina
Entendí rápido que la técnica sí importa. Los movimientos tienen que ser muy suaves y siempre siguiendo la dirección natural de la cara.
Al final terminé incorporándolo unas dos o tres veces por semana. Me pareció suficiente para notar cambios sin irritar la piel, porque hacerlo todos los días se sentía un poco excesivo.
El orden que seguí fue este:
Frente: del centro hacia las sienes.
Mejillas: de la nariz hacia las orejas.
Mandíbula: del mentón hacia el lóbulo de la oreja.
Cuello: aquí es importante bajar hacia las clavículas para ayudar a drenar lo que moviste en la cara.
Lo que amo
Bye bye puffy face
Literal en los días que amanezco inflamada me ayuda a drenar. No es magia pero sí se nota la diferencia.
Eye bags check
Donde más veo el cambio es debajo de los ojos. Aunque las ojeras no desaparecen por arte de magia sí se ven menos marcadas y es un alivio total cuando vas despertando.
Nariz más afilada
Me sorprende que también ayuda con la retención de líquidos ahí. Siento que todo el contorno se ve más perfilado y ligero.
Piel con vida
Después de usarlo mi rostro recupera esa vitalidad y el glow natural que tanto buscamos. Se ve con mejor tono y adiós a la cara cansada.
Lo que not so much
Resultados temporales
Seré realista al decir que los cambios son momentáneos. No es una cirugía ni algo permanente por más que nos quieran vender lo contrario. Si quiero el efecto tengo que ser constante pero sabiendo que el resultado se desvanece al pasar las horas.
Menos es más
Lección aprendida, porque no por usarlo mil veces queda mejor. Si me emociono y me paso de fuerza termino con la piel irritada así que mejor keep it chill.
Cuidado con la sensibilidad
Viviendo con rosácea y piel sensible aprendí que no puedo pasarme de intensa con la fricción. Yo no tengo acné pero si es tu caso por favor ten cuidado porque sé que esto te va a irritar cañón o a dejar marcas que no queremos así que mejor escucha a tu piel antes de empezar.
Higiene impecable
Quiero aclarar que ser limpia no es el problema. El drama empieza si no lo mantenemos seco porque las cerdas son el hotel favorito de las bacterias y eso puede causar acné fúngico o infecciones. Mantenerlo perfecto es la regla número uno.
Cuidado con los cepillos fake
Hay imitaciones que dicen ser seguras, pero en realidad tienen cerdas de exfoliación corporal. Son duras y pueden causar microabrasiones o romper capilares. Recuerda comprar originales con cerdas naturales. Aquí te dejo dos que son buena opción.


Mi calificación final
Después de esta training season puedo decir que no es algo que vaya a transformar tu piel por completo, pero sí puede sumar.
No lo pondría en la categoría de imprescindible, pero tampoco me arrepiento de haberlo probado.
Mi calificación final es 7 de 10.
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