Si tú también has sufrido con las secadoras de hotel, sin potencia, con demasiado calor y capaces de convertir cualquier intento de blowout en frizz, esta nueva versión travel tiene que estar en tu wishlist.
Confieso que soy del tipo de persona que necesita secarse el pelo todos los días. No importa si estoy de vacaciones, en un viaje de trabajo o si únicamente salí el fin de semana de la ciudad. Una buena secadora es un must en mi rutina diaria. Durante años, cada viaje empezaba con el mismo dilema: ¿llevo mi secadora y sacrifico espacio en la maleta o confío en que el hotel tendrá una decente? Spoiler: casi nunca salía bien.
Las secadoras de hotel suelen ser todo un volado. Algunas no tienen potencia, otras se calientan demasiado y muchas logran la combinación menos deseable: tardan una eternidad en secar y, aun así, dejan el pelo con frizz, opaco y hasta oliendo a quemado. Así que muchas veces terminaba cargando con mi kit completo, aunque esto significa ocupar media maleta.
Y si el viaje era a Europa o a un país con otro voltaje, el asunto se complicaba todavía más. Entre adaptadores, convertidores y el miedo de conectar mi secadora y provocar un mini desastre internacional, mantener un good hair day fuera de mi casa era todo un tema.
Por qué la Dyson Supersonic Travel cambió mi rutina en los viajes
Por eso, la nueva Dyson Supersonic Travel fue una paz total. Para empezar, es 32% más pequeña y 25% más ligera que la Dyson Supersonic original (pesa nada). En otras palabras: cabe perfectamente en una carry-on sin obligarte a escoger entre tu secadora y esos zapatos que probablemente tampoco necesitabas, pero ibas a llevar de todas formas.
Lo mejor es que, aunque es compacta, sigue teniendo muy buena potencia. No se siente como la típica secadora mini de viaje que suena muchísimo y parece que te va a explotar. Está diseñada para secar el pelo de forma rápida, algo que para mí era completamente indispensable. Pero su verdadero superpoder es el voltaje universal. Se adapta automáticamente a voltajes de entre 100 y 240 V, así que puede utilizarse en diferentes países. Dependiendo del destino, quizá necesites un adaptador para la forma del enchufe, pero la secadora reconoce el voltaje por sí sola. Adiós al frizz en tu próximo Eurotrip.


También tiene el ya famoso control inteligente del calor de Dyson, que mide la temperatura del aire más de 100 veces por segundo y la regula para evitar el calor extremo. Esta tecnología ayuda a proteger el brillo natural y evita esa sensación de pelo reseco que suele quedar después de utilizar una secadora sin potencia.
Otra cosa que me encantó es que es compatible con los accesorios de la Dyson Supersonic Esto permite elegir únicamente las boquillas que necesitas llevar, en lugar de cargar con todo el set.
Después de probarla, comprobé que no es simplemente una Dyson en versión mini. Fue diseñada específicamente para viajar y para resolver todo lo que normalmente implica intentar mantener tu rutina de pelo lejos de casa.
¿Es una buena inversión? Definitivamente. Si viajas seguido y, como yo, necesitas secarte el pelo todos los días, es ese beauty gadget que realmente te facilita la vida y vale la pena comprar. Para mí, eso significa una preocupación menos al hacer la maleta y la paz de saber que, sin importar el destino, puedo tener un good hair day.
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