Practical Magic 2 está cada vez más cerca y, obviamente, ya estamos pensando en volver a preparar midnight margaritas, sacar nuestros mejores vestidos witchy y hacer un rewatch de la película original. Pero antes de regresar oficialmente al mundo de las hermanas Owens, tenemos que hablar de toda la magia que ocurrió detrás de cámaras.
Porque Practical Magic no se convirtió en una película de culto por accidente. La peli de 1998, basada en la novela de Alice Hoffman, nos dio a Sandra Bullock y Nicole Kidman como hermanas brujas. Y resulta que hacerla fue casi tan caótico y mágico como la propia película. Estas son algunas de las cosas que probablemente no sabías de Practical Magic.

La icónica casa de las Owens nunca existió
Tenemos malas noticias para cualquiera que alguna vez haya fantaseado con mudarse a la casa de Sally y Gillian, no era una casa de verdad. La enorme mansión victoriana fue construida especialmente para la película en Washington y era básicamente un cascarón arquitectónico. El exterior existía, pero por dentro estaba prácticamente vacío y las habitaciones que vemos en pantalla fueron construidas por separado en un estudio en Hollywood.
Y no fuimos las únicas que nos enamoramos de ella. Después de ver Practical Magic, Barbra Streisand llamó a los productores porque quería comprar la casa. El pequeño problema era que para entonces ya había sido desmontada después de terminar el rodaje.
Eso sí, el diseño de interiores tuvo otro admirador famoso: Ben Stiller y Christine Taylor quedaron tan impresionados con el trabajo de la diseñadora de producción Robin Standefer que le pidieron remodelar su propia casa.
Las midnight margaritas llevaban tequila de verdad
Ahora entendemos por qué esta escena se siente tan auténtica. Durante la secuencia de las famosas midnight margaritas, Nicole Kidman llevó su propio tequila al set y las actrices terminaron bebiendo alcohol real mientras filmaban.
Y aparentemente la fiesta no terminó cuando el director gritó “corte”. Para una de las últimas tomas, el director Griffin Dunne decidió poner “Coconut” de Harry Nilsson y el rodaje terminó convirtiéndose en una fiesta improvisada entre el cast y el crew. Dunne contó años después que él también se unió al tequila y al baile y que, para cuando terminaron de grabar, gran parte del equipo estaba bastante borracho.

Una bruja real trabajó como consultora… y después maldijo la película
Griffin Dunne quería que la brujería de la película tuviera cierta autenticidad, así que la producción contrató a una bruja practicante como consultora. La relación, sin embargo, terminó bastante mal.
De acuerdo con el propio director, surgió un conflicto relacionado con su contrato y la consultora terminó exigiendo una cantidad mucho mayor de dinero y un porcentaje de las ganancias de la película, a lo que obviamente le dijeron que no. Dunne contó que después recibió un inquietante mensaje de voz en el que ella supuestamente lo maldecía a él y a la producción. El director llevó la grabación al departamento legal de Warner Bros. y, según recordó, el estudio decidió resolver el problema económicamente. Pero Dunne todavía quiso cubrir todas sus bases.
Después de recibir la supuesta maldición, Dunne organizó una pequeña ceremonia para asegurarse de que ninguna energía negativa se quedará rondando la producción. Según él mismo explicó, fue una especie de exorcismo New Age, con cantos, humo y un ritual bastante sencillo. No necesariamente estaba convencido de que la maldición fuera real, pero prefirió no arriesgarse. Lo mejor de toda esta extraña historia es que terminó aportando algo a la película. La experiencia ayudó a inspirar una de sus frases más memorables: “Curses only have power when you believe them.”
Sandra Bullock fue quien pensó en Nicole Kidman para Gillian
Ahora parece imposible imaginar a otras actrices como las hermanas Owens, pero Sandra Bullock y Nicole Kidman ni siquiera se conocían antes de hacer la película. Bullock ya estaba involucrada en el proyecto como Sally cuando sugirió a Nicole Kidman para interpretar a Gillian. Su razonamiento era bastante perfecto: sentía que sus energías eran completamente opuestas y que precisamente por eso funcionarían juntas. Tenía razón.
Sally es reservada, responsable y quiere desesperadamente una vida normal; Gillian es impulsiva, magnética y está mucho más dispuesta a abrazar el caos. Bullock sintió que ella y Kidman podían aportar a la otra justamente aquello que les faltaba.

Y su química como hermanas tampoco era actuación
Aunque llegaron al proyecto sin conocerse, la conexión entre Sandra y Nicole apareció prácticamente de inmediato. Griffin Dunne ha contado que las dos tenían una dinámica sorprendentemente parecida a la de hermanas reales: discutían, se reían de las mismas cosas y rápidamente desarrollaron esa familiaridad de dos personas que parecen conocerse desde siempre.
Probablemente por eso la relación entre Sally y Gillian sigue siendo el verdadero corazón de la película. Sí, hay romances, maldiciones y hombres poseídos, pero Practical Magic siempre ha sido, antes que nada, una historia sobre hermanas que harían absolutamente cualquier cosa la una por la otra.
Stevie Nicks está por todas partes en Practical Magic
Si alguna vez viste los looks de las tías Frances y Jet y pensaste inmediatamente en Stevie Nicks, era completamente intencional. El vestuario de las tías tomó inspiración de la estética de Nicks, que básicamente inventó nuestro concepto moderno de witchy chic. Pero su influencia no terminó en el clóset. Nicks también participó en el soundtrack con “Crystal” y “If You Ever Did Believe”, esta última considerada una especie de tema oficial de la película.
Su participación tenía además un pequeño easter egg ya que durante años circularon rumores de que Stevie Nicks era una bruja debido a sus letras místicas, ella siempre lo ha negado, pero claramente estaba dispuesta a divertirse un poquito con el mito.

A las brujas reales sí les gusta Practical Magic
La crítica original no fue precisamente buena con la película, pero a las brujas y practicantes reales les encantó. Años después del estreno, Vulture reunió a varias personas para hablar sobre cómo Hollywood representa la brujería y Practical Magic recibió comentarios sorprendentemente positivos.
Entre las cosas que destacaron estuvo que las mujeres son quienes realmente impulsan la historia, mientras los hombres quedan mucho más en segundo plano. Las tías Frances y Jet incluso fueron mencionadas como representaciones positivas. Eso no quiere decir que todo sea exactamente realista. Entertainment Weekly también consultó a una practicante wiccana cuando salió la película, quien consideró bastante acertada la esencia de algunas partes relacionadas con los hechizos de amor, aunque aclaró que ciertos rituales de la película definitivamente son demasiado Hollywood.
El soundtrack que conocemos casi fue completamente diferente
Y todavía hubo drama detrás de cámaras hasta prácticamente el último minuto. El compositor Michael Nyman había creado originalmente la música instrumental de Practical Magic y, de hecho, llegó a describirla como uno de los mejores scores que había escrito para una película. El problema llegó cuando Warner Bros. vio el corte y consideró que había aspectos que necesitaban cambiar, incluida la música.
El score de Nyman fue descartado y Alan Silvestri fue contratado para crear uno nuevo rápidamente, que terminó convirtiéndose en la música que escuchamos en la versión final.
Casi tres décadas después, Practical Magic sigue teniendo exactamente el mismo hechizo sobre nosotras. Y si todos estos secretos prueban algo, es que la magia detrás de cámaras era casi tan buena como la que vimos en pantalla. Ahora solo falta descubrir si Practical Magic 2 logra hechizarnos otra vez.

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