Mules vs Loafers: cuáles usar y cómo combinarlos
Moda

Mules vs Loafers: cuáles usar y cómo combinarlos

Pensábamos que nuestra relación con los loafers era para siempre. Después de todo, sobrevivieron a prácticamente todas nuestras fases y, a estas alturas, podemos decir que son oficialmente a prueba del tiempo y de las tendencias. Pero parece que hay un nuevo par intentando conquistar nuestro clóset: los mules. A primera vista podrían confundirse con nuestros loafers de confianza, pero basta verlos de lado para encontrar la diferencia: tienen el talón descubierto, un pequeño cambio que hace toda la diferencia.

Entonces, ¿tenemos que terminar oficialmente con nuestros loafers? Para nada. Digamos que en 2026 estamos entrando en una relación abierta con nuestros zapatos, porque definitivamente hay espacio para los dos.

In loafers we trust

Primero lo primero: los loafers no están out y, sinceramente, dudamos que algún día lo estén. Son de esos zapatos que tienen el superpoder de hacer que prácticamente cualquier outfit se vea más put together. Ponte unos jeans, una camiseta blanca y loafers y, de repente, parece que le dedicaste mucho más tiempo a tu look del que realmente invertiste.

En 2026, el secreto para que se sientan actuales está en jugar con las proporciones y los contrastes. Llévalos con jeans relajados y una camisa oversize, una minifalda con calcetines a la vista o pantalones amplios de sastrería. Y si quieres alejarte por completo de la estética de uniforme escolar, combínalos con piezas inesperadamente femeninas: vestidos románticos, faldas de encaje o siluetas fluidas. Ese contraste entre lo preppy del loafer y algo más delicado hace que todo el look se sienta mucho más cool.

The cool kid on the block

Si los loafers son la hermana que siempre llega puntual, los mules son la que aparece quince minutos tarde pero trae el mejor outfit. Tienen toda la sofisticación de un zapato cerrado, pero el talón descubierto les quita un poquito de seriedad y hace que cualquier look se sienta mucho más effortless. Básicamente, son el punto medio perfecto entre un loafer y una sandalia, y justo por eso estamos tan obsesionadas con ellos.

La mejor forma de llevarlos es con prendas que les den su momento de protagonismo. Combínalos con pantalones capri, jeans rectos o ligeramente cropped y faldas midi que dejen el zapato completamente a la vista. También nos encantan con pantalones de vestir amplios y una tank top sencilla: un poquito business, un poquito Copenhagen girl que salió por un café y, de alguna manera, terminó con el mejor look de la calle.

Mismo ADN, diferente styling

A diferencia de los loafers, que se llevan bien con prácticamente cualquier pantalón, los mules necesitan que les demos un poquito más de atención. La clave está en dejar el zapato a la vista: piensa en jeans que terminen justo arriba del tobillo, pantalones capri o faldas midi. Si los escondes debajo de unos pantalones demasiado largos, también desaparece ese talón descubierto que hace que se sientan mucho más interesantes (y cool).

Y si quieres probar la tendencia sin alejarte demasiado de tus loafers de confianza, empieza con unos mules tipo loafer. Los de piel café, negro, burgundy o suede tienen suficiente estructura para llevarlos a la oficina, pero el diseño abierto por detrás hace que se sientan mucho más relajados y modernos que el clásico loafer. Básicamente, son la transición perfecta si todavía no estás lista para elegir un team.

Los mules que ya están en nuestro carrito

1. Birkenstock – $3,818

2. Massimo Dutti – $2,995

3. Zara – $1,599

4. Sam Edelman – $4,000

5. Mango – $1,599

6. H&M – $599

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