¿Qué pasó con Caroline Muirhead después de Should I Marry a Murderer?
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¿Qué pasó con Caroline Muirhead después de Should I Marry a Murderer?

Hay historias de true crime que empiezan con una investigación, una desaparición o una llamada a la policía. Y luego está Should I Marry a Murderer?, el nuevo documental de Netflix que arranca casi como una historia de amor en Tinder… hasta que el prometido confiesa que atropelló a un hombre, enterró su cuerpo con ayuda de su hermano gemelo y, como si fuera poco, que el cadáver estaba en un lugar por el que su novia pasaba todos los días. Esta es la historia real de Caroline Muirhead, la mujer que descubrió que su relación perfecta escondía un secreto imposible.

historia real Should I Marry a Murderer

La historia real de Should I Marry a Murderer?

La protagonista involuntaria de esta historia es Caroline Muirhead, una patóloga de Glasgow que conoció a Alexander “Sandy” McKellar en octubre de 2020, justo después de una ruptura difícil. Él era alto, encantador, trabajaba como agente de caza en una finca en las Highlands escocesas y, aparentemente, parecía el tipo de hombre que podía convertirse en un nuevo comienzo. En cuestión de semanas, la relación avanzó rapidísimo: fines de semana juntos, planes de futuro y hasta un compromiso anunciado en Facebook.

Pero horas después de compartir la noticia de su compromiso, Caroline le preguntó si había algo importante que necesitara saber antes de casarse. Y ahí Sandy confesó que años antes, él y su hermano gemelo Robert habían atropellado a un ciclista en una carretera cerca de la finca Auch Estate. En lugar de llamar a emergencias, enterraron el cuerpo.

El hombre era Anthony “Tony” Parsons, un veterano de la Marina Real británica de 63 años que estaba haciendo un recorrido benéfico en bicicleta por Escocia cuando desapareció en septiembre de 2017. Su familia lo buscó durante años sin saber que su cuerpo estaba enterrado en la misma finca donde Sandy vivía.

dónde está Caroline Muirhead hoy

La confesión que cambió todo

Lo más escalofriante del caso es que Caroline no llamó a la policía de inmediato. Y ahí es donde el documental se vuelve mucho más complejo. Ella misma explica que, aunque sabía que lo que Sandy le había contado era horrible, no podía apagar sus sentimientos de un segundo a otro. Estaba enamorada, confundida, vulnerable y atrapada en una relación que ya empezaba a sentirse como una pesadilla emocional.

Todo cambió cuando Sandy le dijo que la finca podría ser removida por un nuevo desarrollo y empezó a preguntarle cuánto tiempo tomaría quemar un cuerpo. Caroline, que además era patóloga, comenzó a preguntarse si él realmente se había interesado en ella por amor… o porque sabía que ella entendía demasiado bien lo que pasa con los cuerpos después de la muerte.

Finalmente, Caroline acudió a la policía. Pero antes logró que Sandy la llevara al lugar donde estaba enterrado Tony Parsons y, cuando él no estaba mirando, aplastó una lata vacía de Red Bull en la tierra para marcar el sitio. Esa pista ayudó a las autoridades a encontrar el cuerpo en enero de 2021.

final explicado de Should I Marry a Murderer

Dónde están Sandy McKellar y Caroline Muirhead ahora

La relación, sin embargo, no terminó ahí de manera limpia. Sandy descubrió que Caroline había sido quien lo delató y la confrontó violentamente por teléfono. Después se disculpó, y ella volvió a caer en esa burbuja emocional con él. 

Sandy McKellar fue acusado de asesinato, aunque finalmente se declaró culpable de homicidio culpable. En agosto de 2023 fue sentenciado a 12 años de prisión. Su hermano Robert, quien ayudó a ocultar el cuerpo, recibió una sentencia de cinco años y tres meses por intentar obstruir la justicia.

Caroline, por su parte, también vivió un colapso emocional durante el proceso. El día que debía testificar en el juicio, en lugar de ir a la corte, regresó a la finca decidida a encontrar la bicicleta de Tony Parsons. Terminó entrando a un lago en medio de una crisis, fue arrestada por desacato y pasó un tiempo en prisión. 

Hoy, Caroline vive en la costa escocesa, está en recuperación, recibe ayuda psiquiátrica y dice que ha trabajado en entender las inseguridades que la llevaron a permanecer en una relación tan dañina. También cuenta que su relación con su familia está mejor y que ahora está con alguien “increíblemente amable”.

Al final, Should I Marry a Murderer? no se queda solo en el shock del crimen. Lo que realmente incomoda es ver cómo una confesión imposible puede romper una vida entera, y cómo Caroline tuvo que perderlo casi todo para volver a encontrarse a sí misma.

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