Si alguna vez has salido con un Piscis y juraste que “todos son iguales”… necesitamos hablar. Porque no. No es lo mismo un Piscis que nació en febrero que uno que nació en marzo, aunque compartan el mismo símbolo y la misma fama.
Piscis es el último signo del zodiaco. El que viene después de que todos los demás ya hicieron su drama, su glow up y su aprendizaje kármico. Es el signo más intuitivo, más sensible, más artístico y más emocional del chart. Son agua mutable: cambian, fluyen, absorben. Y sí, a veces se pierden en su propio océano interno.
Pero no todos los Piscis viven esa energía igual. Así que si te preguntas por qué tu amiga Piscis de febrero es ultra mística y tu ex Piscis de marzo tenía carácter oculto… no es coincidencia. Vamos por partes.
Piscis de febrero
Los Piscis que nacen en febrero tienen una energía casi mágica. Son esas personas que desde que entran a un lugar se sienten diferentes. No necesariamente más ruidosas, pero sí más profundas.
Son extremadamente introspectivos. Piensan demasiado. Sienten demasiado. Analizan todo en silencio mientras parecen tranquilos por fuera. Son los que hacen journaling, los que creen en las señales del universo, los que te dicen “tuve un sueño raro contigo” y luego el sueño tiene significado.
Viven mucho en su mundo interno. Y les gusta. Tienen una imaginación poderosa, difícil de entender. Pueden parecer un poco ingenuos o como si siempre estuvieran en la luna, pero es que están pensando miles de cosas a la vez y reflexionando más de lo que crees.
También pueden ser más reservados emocionalmente. No porque no sientan, al contrario, sienten demasiado, sino porque les cuesta poner en palabras lo que pasa dentro. Se aíslan cuando están abrumados. Necesitan espacio para procesar.
En el amor son románticos clásicos. Intensos, idealistas, devotos. Tienden a idealizar a la persona que les gusta y pueden tardar en aceptar cuando la fantasía no coincide con la realidad. Pero cuando aman, aman con una lealtad casi espiritual. Son los Piscis más soñadores del signo. Los que viven un poquito en otra realidad.
Piscis de marzo
Ahora hablemos del Piscis de marzo. Sí, sigue siendo sensible y súper conectado con su mundo interno, pero aquí lo vemos más aterrizado. Más decidido. Más “ok, ya sentí todo… ¿ahora qué sigue?”
Al estar más cerca de Aries en el calendario zodiacal, estos Piscis tienden a ser más directos y más expresivos. No se guardan tanto lo que sienten. Si algo les duele, lo dicen. Si algo no les gusta, lo hacen notar. Tienen intuición, pero también más impulso. Son los que sueñan, sí, pero también mandan el mensaje, hacen la llamada, toman la decisión. Menos quedarse flotando, más moverse.
En relaciones pueden ser igual de románticos que los de febrero, pero también un poquito más realistas. Aprenden más rápido de las decepciones. Les cuesta menos cortar cuando algo no está funcionando (aunque igual lloren después).
Son magnéticos. Tienen una energía emocional que se siente fuerte, no tan etérea. Pueden ser protectores, incluso territoriales cuando aman. Y sí, también tienen su drama… pero lo enfrentan. Si febrero vive en su cabeza, marzo vive en el momento.

¿En qué se parecen? (porque al final, son Piscis)
Ahora, no nos confundamos. Al final del día, ambos comparten esa esencia pisciana que los hace tan irresistibles. Son profundamente empáticos, de esos que absorben las emociones ajenas como si fueran propias. Tienen una creatividad que les sale natural y necesitan momentos de soledad para resetear su energía porque sentir tanto también cansa. Y sí, los dos son románticos empedernidos que creen en conexiones kármicas y en “por algo pasó”.
La diferencia no está en quién siente más, porque ambos sienten muchísimo. La diferencia está en cómo lo viven. Febrero lo guarda, lo procesa, lo convierte en universo interno. Marzo lo siente, lo dice y lo enfrenta. Así que la próxima vez que alguien te diga “soy Piscis”, ya sabes que la pregunta importante es ¿de febrero o marzo?
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