*Spoilers* Déjaselo a Game of Thrones para hacernos llorar por un personaje que conocimos literalmente un episodio. Porque sí, HBO lo volvió a hacer. En A Knight of the Seven Kingdoms, cuando apenas estábamos conociendo Baelor Targaryen, llega el Trial of Seven y nos rompe el corazón.
La serie nos lleva al juicio por combate en el que Ser Duncan el Alto defiende su honor tras enfrentarse al cruel príncipe Aerion Targaryen. Todo empieza porque Dunk decide proteger a Tanselle, una titiritera que fue injustamente agredida. Un gesto de caballerosidad que escala rapidísimo.
Y cuando decimos escala, es porque el conflicto local se convierte en un evento político enorme: el mismísimo príncipe heredero, Baelor Targaryen, entra al combate.

¿Quién es Baelor Targaryen?
Baelor Targaryen, conocido como “Breakspear”, es el hijo mayor del rey Daeron II y de Myriah Martell. En A Knight of the Seven Kingdoms funge como Mano del Rey y heredero al Trono de Hierro.
Pero aquí viene lo interesante: Baelor no se parece al típico Targaryen. Nada de pelo plateado ni ojos violeta. Él heredó completamente los rasgos de su madre dorniense: pelo oscuro, ojos marrones y tez más morena. Visualmente, se parece mucho más a un Martell que a un Targaryen clásico. Si Oberyn Martell te parecía icónico, imagínate esa energía combinada con la nobleza Targaryen.
Baelor es fuerte, alto, atractivo y, más importante aún, profundamente honorable. Es considerado uno de los hombres más nobles de Westeros y muchos esperaban que fuera un rey justo y estable cuando su padre muriera. Básicamente, era el good guy que sí queríamos en el trono.

El Trial of Seven que lo cambió todo
Durante el juicio, Baelor decide unirse al bando de Dunk. No porque tenga algo personal contra su hermano Aerion, sino porque cree en la justicia y quiere que el combate sea honorable. Eso es lo que lo hace tan trágico: no está ahí por ambición, sino por principios.
El combate es brutal. Espadas, caos, golpes por todos lados. Y en medio de la confusión, Baelor recibe un golpe fatal en la parte trasera de la cabeza de su propio hermano, el príncipe Maekar.
Al final del combate, Aerion se rinde y Dunk gana. Todo parece haber terminado. Pero Baelor se quita el casco, tambalea y colapsa. Dunk lo sostiene mientras muere, preguntándose si todo valió la pena.
Lo que hace aún más trágica su muerte es que, en realidad, Baelor no habría muerto por ese golpe si su armadura le hubiera quedado bien. Pero como decide participar en el Trial of Seven a último minuto, se pone la armadura de su hijo, que le queda demasiado pequeña. Eso deja desprotegida la parte trasera de su cabeza y convierte un golpe en uno fatal.

¿Por qué su muerte importa tanto?
Porque esto no es solo una tragedia personal. Es el punto de quiebre político que eventualmente conduce a los eventos de Game of Thrones.
Lo que empezó como un pleito local entre un príncipe cruel y un caballero termina generando una crisis de sucesión. Al morir Baelor, el heredero ideal desaparece. Sus hermanos Aerys I y luego Maekar toman el Trono de Hierro en su lugar. Y aquí comienza el efecto dominó.
Maekar eventualmente se convierte en rey. Tras su muerte, su hijo Aegon V, el pequeño “Egg” que vemos en la serie, asciende al trono. Aegon V intenta gobernar con buenas intenciones, pero sin dragones y con una Casa Targaryen ya debilitada, su reinado no logra restaurar completamente la estabilidad.
Luego viene Jaehaerys II, quien, guiado por una profecía sobre el “Príncipe que fue Prometido”, obliga a sus hijos Rhaella y Aerys II a casarse. Sí, ese Aerys II, el mismo que pasaría a la historia como “El Rey Loco”.
Aerys II no solo gobierna de forma desastrosa, sino que su locura provoca la rebelión que termina con la caída de la Casa Targaryen. Y, claro, es el padre de Daenerys Targaryen.
La muerte accidental de Baelor en un juicio por combate es una de las primeras fichas que caen en el dominó que termina en la destrucción de los Targaryen en Westeros.

El what if que nos persigue
Si Baelor hubiera sobrevivido, probablemente habría sido un rey estable, honorable y fuerte. Tal vez la Casa Targaryen no se habría debilitado tanto. Tal vez no habría habido Rey Loco. Tal vez no habría rebelión.
Y eso es lo que hace tan dolorosa su historia: Baelor representaba la mejor versión posible del poder Targaryen. Y su muerte nos recuerda que en este universo, incluso las decisiones nobles pueden tener consecuencias catastróficas.
Así que sí, HBO logró que nos encariñáramos con un personaje en un episodio… solo para mostrarnos que su caída fue el inicio del caos que conocimos en Game of Thrones.
Explora más en: Instyle.mx











