Te explicamos el oscuro final de Send Help
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Te explicamos el oscuro final de Send Help

Tenemos que hablar de Send Help. Porque sí, sobrevivir a un accidente aéreo en medio del océano ya es bastante traumático… pero sobrevivir con tu jefe misógino, inútil y nepotista en una isla desierta es otro nivel de horror psicológico.

La nueva película de Sam Raimi, el genio detrás de Evil Dead, marca su regreso al cine original con todo lo que amamos: cámara frenética, humor negrísimo y sangre caricaturesca. Pero lo que realmente nos dejó shook no fue el gore, fue el final. Spoilers adelante. 

Te explicamos el oscuro final de Send Help

¿De qué se trata Send Help?

Cuando el avión cae al mar, Linda (Rachel McAdams) y su jefe Bradley (Dylan O’Brien) son los únicos sobrevivientes. En la oficina, él tenía el poder: CEO por nepotismo, golfista de club privado y experto en interrumpir mujeres en juntas. Pero en la isla todo cambia.

Mientras Bradley intenta jugar a “hombre proveedor”, Linda, fan obsesiva de Survivor, toma el control. Sabe cómo hacer fuego, cómo racionar comida y, sobre todo, cómo manipular la narrativa. Y aquí empieza lo divertido.

En una noche de vino de frutas improvisado, Linda le confiesa a Bradley que es viuda. Su esposo era abusivo y alcohólico. Un día, después de una fuerte pelea, ella decidió no esconderle las llaves del coche. Él manejó borracho. Murió. ¿Fue accidente? Técnicamente sí. ¿Fue una decisión calculada? También.

Ese momento cambia todo. Linda no es solo una víctima del sistema corporativo. Es alguien que sabe exactamente cuándo soltar la cuerda. Y eso prepara el terreno para lo que viene.

El plot twist que lo cambia TODO

Durante buena parte de la película creemos que Linda simplemente es mejor sobreviviendo. Pero en el clímax descubrimos que hay una casa lujosísima al otro lado de la isla. Cocina moderna. Duchas. Comodidades. Cuchillos “encontrados”.

Ella lo sabía. Y nunca se lo dijo.

Así como Bradley tuvo privilegio en la oficina, Linda encuentra el suyo en la isla. La diferencia es que ella lo usa con estrategia.

Todo se complica cuando aparece Zuri, la prometida de Bradley, junto con un capitán dispuesto a rescatarlos. Zuri es amable, recuerda el nombre de Linda, la trata con respeto. Es, básicamente, buena persona. Y aun así, Linda la empuja por un acantilado.

Ese es el momento en el que la película deja de jugar a la ambigüedad. Linda no está sobreviviendo. Está eligiendo el poder.

Más tarde, cuando Bradley descubre la verdad y la confronta, tenemos una pelea sangrienta. Y Linda mata a Bradley con un palo de golf. El símbolo perfecto del privilegio que tanto odiaba.

El final de Send Help

Flash forward. Linda regresa como “la única sobreviviente”. Escribe un memoir que se convierte en fenómeno editorial. La ascienden en la empresa. Vive en lujo. Juega golf. Tiene un auto carísimo. Su lema es “Nadie va a salvarte. Sálvate tú misma.”

Lo que la película hace aquí es perversamente inteligente. Porque sí, Linda cometió múltiples asesinatos. Pero en el mundo corporativo que la ignoró, ella simplemente aprendió las reglas reales del juego. Se convirtió exactamente en el tipo de persona que odiaba. Y ganó.

¿Qué significa realmente el final?

En la superficie es un survival thriller con humor negro. En el fondo es una crítica feroz al capitalismo moderno. Linda no triunfa siendo buena. Triunfa siendo estratégica, fría y dispuesta a hacer lo que otros hombres poderosos han hecho antes que ella… solo que mejor.

En otra película, sería la villana. Aquí, es la protagonista exitosa. Y eso es lo que hace que el final sea tan incómodamente perfecto. Porque la pregunta no es si Linda es mala. La pregunta es: ¿el sistema la creó así… o siempre estuvo ahí esperando su momento?

10/10. Oscura. Icónica. Muy Raimi.

El final de Send Help

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