De empacador en el súper a tomarse el escenario más visto del planeta, la historia de Bad Bunny es tan improbable como fascinante. A horas de su esperado show de medio tiempo del Super Bowl, vale la pena repasar esos detalles que explican por qué Benito Antonio Martínez Ocasio no es solo un hitmaker: es un fenómeno cultural. Aquí van cosas que (probablemente) no sabías de Bad Bunny.
Cosas que probablemente NO sabías de Bad Bunny
El origen del nombre que conquistó al mundo
Aunque hoy “Bad Bunny” suena a headline global, el nombre nació de algo completamente opuesto al ego: una foto de Benito cuando era niño, haciendo berrinche dentro de un disfraz de conejito. Él mismo ha contado que estaba enojado ese día y que la imagen siempre le pareció graciosa porque no existen los “conejos malos”. Pero justo ahí está la magia.
El nombre encapsula su dualidad: “Puedo ser bueno o malo”, ha dicho y de ahí nació nuestro conejo más malo de todos.


Su primer trabajo fue como empacador en el súper
Mucho antes de los estadios llenos, Benito trabajó como empacador en un supermercado Econo en Puerto Rico. Al mismo tiempo estudiaba Comunicación Audiovisual en la Universidad de Puerto Rico en Arecibo y producía música en su cuarto. Subía canciones a SoundCloud entre turnos y clases.

La playlist familiar que formó su oído
En casa de los Martínez Ocasio no sonaba reggaetón todo el día. Había salsa, baladas románticas y merengue, tanto de Puerto Rico como de República Dominicana. Esa mezcla explica por qué, incluso cuando hace trap, sus canciones tienen melodía, nostalgia y emoción.
Ya en el terreno urbano, Benito ha citado como influencias directas a íconos boricuas como Daddy Yankee, Tego Calderón, Vico C, Don Omar, Wisin & Yandel y Calle 13.

Tiene un total de ocho álbumes
Desde 2018, Bad Bunny ha construido una discografía que funciona casi como un diario personal por eras. Cada disco tiene una identidad clarísima y un mood distinto, pero todos llevan su firma. EL ÚLTIMO TOUR DEL MUNDO mostró un lado más alternativo y melancólico, con guitarras, introspección y un aire emo inesperado. Un Verano Sin Ti fue lo opuesto: una carta de amor al Caribe, al calor, a la playa y al escapismo emocional, pensada para vivirla con el corazón ligero (y un drink en la mano).
Luego está YHLQMDLG (Yo Hago Lo Que Me Da La Gana), un manifiesto sin filtros que celebra el reggaetón, la fiesta, la libertad sexual y el individualismo sin pedir disculpas. En Nadie Sabe Lo Que Va a Pasar Mañana, Bad Bunny regresí a sus raíces de rap y trap, cuestionando lo efímero del éxito.
Su álbum más reciente, DeBÍ TiRAR MáS FOToS, es quizá el más personal y político hasta ahora. Un disco cargado de nostalgia, memoria y resistencia cultural, donde reflexiona sobre la identidad puertorriqueña, el paso del tiempo y el impacto de la gentrificación en la isla.

Empezó su carrera en SoundCloud
Aunque su interés por cantar empezó a los siete años, el camino fue largo. A los 13 ya escribía canciones inspirado por Héctor Lavoe, Daddy Yankee y Tego Calderón. En 2015 subió su primer track a SoundCloud, y en 2016 “Diles” lo puso en el radar de la industria.

Usa su fama para el activisimo
Bad Bunny nunca ha sido neutral, y eso se nota. Desde hace años usa su voz para apoyar causas que le importan de verdad.
En 2020, tras el asesinato de Alexa Negrón Luciano en Puerto Rico, apareció en The Tonight Show con una camiseta que decía “Mataron a Alexa, No a un hombre con Falda”, convirtiendo un momento pop en un mensaje político clarísimo.

Ese mismo mensaje atraviesa “Yo Perreo Sola”, donde aparece en drag y habla de que las mujeres tienen derecho a bailar sin ser molestadas. Punto.
También ha sido muy vocal en temas políticos. En 2019 salió a protestar contra el entonces gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, y amplificó el movimiento en redes hasta que la presión pública logró su renuncia. Más recientemente, se pronunció durante las elecciones de 2024, apoyó a Kamala Harris y hasta se volvió viral por ir a votar en Puerto Rico.
Y sí, en los Grammys lo volvió a hacer: antes de agradecer, criticó directamente a ICE con un “ICE out” que dejó claro que Benito no solo canta hits, también toma postura.
No es su primer Super Bowl
Aunque este será su primer medio tiempo como headliner, Bad Bunny ya conoce ese escenario. En 2020 apareció como invitado sorpresa en el histórico halftime de Shakira y Jennifer Lopez. La diferencia ahora es enorme: regresa como protagonista, con un repertorio mayormente en español y con la posibilidad de marcar un antes y un después en la cultura pop estadounidense.
También es actor
Por si no lo tenías en el radar: Bad Bunny también se está tomando el cine muy en serio. Empezó con apariciones pequeñas como en Narcos: México, donde interpretó a un joven miembro del cartel y siguió con un cameo casi imperceptible en Fast and Furious 9. Pero eso solo fue el calentamiento.
Su verdadero momento como estrella llegó con Bullet Train, donde se enfrentó a Brad Pitt como el asesino “The Wolf”. Después hizo un giro total en Cassandro, interpretando el interés romántico de un ícono queer de la lucha libre, en una película íntima y emocional que mostró un lado mucho más vulnerable de Benito.
Luego vino Happy Gilmore 2, donde se robó la pantalla como el caddie de Adam Sandler. Y igual entró al cine indie con Caught Stealing. Incluso Darren Aronofsky dijo que fue la primera vez que Benito realmente desapareció dentro de un personaje.

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