Durante años, los broches quedaron atrapados en una categoría injusta: demasiado formales, demasiado vintage, demasiado “no para esta ocasión”. Pero la moda tiene memoria y en 2026 los broches regresan completamente resignificados: menos joya seria, más gesto de estilo.
Hoy no se usan para “cerrar” un look, sino para romperlo un poco.
Por qué están volviendo (y por qué ahora)
Estamos en un momento donde el styling importa tanto como la prenda. Ya no se trata de comprar más ropa, sino de usar lo que tienes de formas más interesantes. Los broches funcionan justo ahí: son pequeños, versátiles y tienen un impacto visual inmediato.
Además, conectan con una moda que se siente más personal, menos perfecta y más experimental. Un broche mal colocado (a propósito) dice mucho más que un accesorio perfectamente simétrico.


Cómo se llevan hoy
La clave está en sacarlos de contexto. Olvida la solapa perfectamente alineada y piensa en el broche como un elemento libre:
- En un blazer oversized, colocado de forma inesperada
- Sobre un suéter sencillo, casi como si fuera un detalle improvisado
- En una camisa blanca, reemplazando collares
- En bolsas, bufandas o incluso mezclado con denim
No tiene que “combinar”. Tiene que sumar carácter.



Uno statement o varios pequeños
Ambas opciones funcionan. Un solo broche con presencia puede ser suficiente para transformar un look básico. Pero también se vale agrupar varios pequeños, mezclar formas o crear composiciones que se sientan más espontáneas que planeadas.
El truco: si juegas con varios, mantén el resto del outfit simple.
Qué tipo de broches se ven más actuales
- Diseños orgánicos o abstractos
- Formas florales reinterpretadas
- Metales lisos y acabados mate
- Piezas con textura, no necesariamente brillantes
Menos joyería tradicional, más objeto de diseño.
Por qué vale la pena sumar uno a tu clóset
Porque es un accesorio que no depende de temporadas ni microtendencias. Un buen broche puede acompañarte años, adaptarse a distintos estilos y resolver ese momento en el que el outfit se siente incompleto. Es pequeño, sí. Pero estratégico.
Explora más en: Instyle.mx











