Una vez más, Kate demostró que es una princesa de carne y hueso. Foto: Victoria Jones - WPA Pool/Getty Images)

Si algo nos ha sorprendido de Kate Middleton en estos siete años que tiene como Duquesa de Cambridge, es su gracia y estilo. En la decenas de compromisos reales que tiene, jamás ha llevado un desacierto, siempre luce impecable y puede llevar cualquier look, desde un outfit para salir de campo, hasta una gala con la reina.

Lee: ¿Amigas o rivales? Kate Middleton aclara su relación con Meghan Markle

Pero en la más reciente recepción para el cuerpo diplomático de Buckingham Palace, Kate demostró que es una princesa de carne y hueso. En el día la vimos con un outfit que es ideal para cualquier working girl, y esa misma noche nos sorprendió con su vestido. Llevando dos looks totalmente distintos en un mismo día. Nailed it.

(Foto: Karwai Tang/WireImage)

Durante la tarde asistió a la primera fiesta de Navidad de Kensington Palace usando una falda larga de cuadros y la acompañó con botas altas y por supuesto, su príncipe.

Foto: Karwai Tang/WireImage

En la noche fue el turno de convertirse en princesa y ponerse una de las tiaras favoritas de la Princesa Diana, la tiara Cambridge Lover’s Knot.

Una vez más, Kate demostró que es una princesa de carne y hueso. (Foto: Victoria Jones – WPA Pool/Getty Images)

Pero su vestido fue lo que nos recordó a Cenicienta, pues diseñado por Jenny Packham en gasa gris con brillos muy tenues durante toda la tela, además de la pedrería y las lentejuelas que tenía bordado, adornado con mangas.

Foto: Victoria Jones – WPA Pool/Getty Images

Tan sonriente como siempre y sobre todo, con ese vaporoso vestido, no pudimos evitar pensar en una princesa como Cenicienta al verla.

Lee: Kate Middleton lleva solo 4 cosas en su bolsa y no incluye celular ni cartera

Foto: Victoria Jones – WPA Pool/Getty Images