Cuando vamos a una entrevista laboral debemos presentar nuestra mejor versión en todos los sentidos. Decidir qué look llevar en esta ocasión no es una tarea sencilla. Verte lo mejor posible es importante por razones obvias, pero, al mismo tiempo, sentirte bien con lo que llevas puesto es crucial. La clave está en encontrar ese balance. El look ideal debe ser cómodo, actual y memorable mostrando tu estética y estilo. Si vas con un look que no tiene nada que ver contigo y te dan el puesto deberás comprarte un closet nuevo, es por eso también que es tan importante mantenerte fiel a tu propio estilo. Mantente alejada de outfits muy complejos, esos que dan la sensación de que estuviste preparándolo hace un mes. Debes llevar prendas simples, que tengan un muy buen corte y que parezca que has hecho un esfuerzo, pero no un statement.

Hay muchos looks que pueden funcionar y hacerte sentir cómoda, pero es debes tener en cuenta la cultura y el vibe de la empresa a la cual estas yendo a ser entrevistada. Una Buena opción es la de classics with a twist con accesorios que le agreguen un sutil riesgo a tu look. Ser muy formal muestra poca personalidad y debes ser recordada (por los motivos adecuados). Otra opción, que nunca te hará quedar mal, es la de una camisa blanca impecable con algunos accesorios sutiles que le darán tu toque personal. Si tienes tu prenda signature, y es adecuada, puedes incorporarla para ser tu misma al 100%.

En cuanto al maquillaje y el peinado, deben ser impecables y sutiles. Una piel impecable, mascara de pestañas y un toque de lip gloss nude es un combo ideal. El pelo recogido es generalmente la opción más prolija. Una cola de caballo tirante o un rodete pueden ser una gran opción.

Ten en cuenta que es probable que te pongas nerviosa en algún momento de la entrevista así que evita telas que te harán transpirar a toda costa. Y recuerda, nada de arrugas, manchas en las prendas o transparencias.

Aqui te dejamos algunos looks para que te inspires y consigas el trabajo de tus sueños.