“Tengo muchísimo trabajo”, “Estoy estresadísima”, “Ya no doy más”. Esas son algunas de las quejas que escucho todo el tiempo de voz de mis amigas. Y claro, lo ideal sería darse un masaje semanalmente o tomar un vuelo a Mallorca para encerrarse en una casa de retiro para hacer yoga y comer frutos rojos all-day long… Pero en la vida real eso no pasa. La gente normal no puede hacer eso y tenemos que encontrar la mejor manera de sobrellevar el exceso de chamba y el tráfico de todos los días. La buena noticia es que sí se puede: basta con hacer pequeños cambios –fáciles de realizar y que casi no cuestan– en nuestra cotidianidad y buscarse algunos espacios para combatir el estrés.

1. Cambia las pastillas por unas lagartijas

JESHOOTS.com

Mucha gente vive tan estresada que ya se hizo el hábito de tomar pastillas para dormir. Hay estudios que demuestran que hacer ejercicio regularmente tiene prácticamente los mismos efectos que un tranquilizante. ¡No te asustes! No es que tengas que correr un maratón antes de dormir, una rutina de ejercicio de fuerza tendrá los mismos beneficios.

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2. Prefiere lo verde

Foto: (五玄土 ORIENTO)

 

Déjame adivinar… Estás convencida que no puedes dejar tu cappuccino de las mañanas, pero si te dijera que el café contribuye a la producción de cortisol (también conocida como la hormona del estrés) y que el té tiene el efecto contrario (la teanina es un aminoacido que tiene un efecto calmante), ¿no lo pensarías?. Un estudio hecho en Japón probó que la gente que toma té verde regularmente se siente menos ansiosa.

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3. Toma un baño antes de dormir

Conviértelo en un ritual. Un baño caliente relaja los músculos y disminuye la tensión además de que subir la temperatura de tu cuerpo te ayudará a conciliar el sueño más fácil. Completa tu ritual con sales de baño, un shower gel de lavanda, un té de manzanilla y música relajante.

4. Desconéctate del mundo

Chris Jackson/Getty Images

Aprovecha el traslado de la oficina a tu casa para poner un playlist con música relajante que te haga pensar en cosas más placenteras y olvidar la pelea que tuviste con tu jefe o el proyecto que tienes que entregar la semana que viene. Aunque resulte contradictorio, desconectarte de todo lo que te preocupa hará que las ideas fluyan mejor porque la preocupación bloquea tu creatividad.

Decretado: Este playlist te va a transportar hasta la playa sin importar dónde estés

5. Bebe suficiente agua

Pontus Ohlsson

Una leve deshidratación contribuye a ponerte de mal humor, a que te duela la cabeza, a que no puedas pensar con claridad y a estresarte por cualquier tontería. Y casi nadie toma los dos litros de agua que debería (tres, si haces algún workout fuerte). Para asegurarte que estás tomando lo suficiente ten a la mano una jarra o un termo grande con agua y agrégale rodajas de pepino u otra fruta para darle un sabor más agradable.