Hemos intentado de todo: dietas, ejercicio y series completas de abdominales, todos lo días; sin embargo todavía hay un pequeño bulto por debajo de nuestro ombligo que nos hace redoblar esfuerzos para tratar de desaparecerlo y obtener un vientre como el de las revistas. Pero, ¿realmente necesitamos tener un abdomen completamente plano?
El portal La gran época, nos explica que esa pequeña pancita que no hemos logrado desaparecer al 100% nos está dando una buena señal sobre nuestra rutina: tenemos un cuerpo saludable.

Sí, esa grasa que se acumula en tu estómago tiene beneficios que no te imaginas, ya que apoya la producción de estrógeno, la hormona sexual que se deriva del colesterol y que tiene ciertos efectos preventivos en enfermedades cerebro vasculares y del endometrio, también la que ayuda a regular el ciclo menstrual.

Las mujeres, afirma el portal, necesitan entre el 10 y el 12% de grasa corporal, el mínimo para poder vivir una vida sana. Es por eso que, así como quienes tienen un alto índice de grasa corporal –y por ende, altos niveles de estrógeno– tienen problemas de salud, invertir la balanza y tener menores cantidades de las necesarias de grasa corporal también tiene sus consecuencias negativas.

Poca grasa corporal puede llevarte a mayor fragilidad ósea, deficiencias en tu sistena inmune y a varios problemas dentro del sistema reproductivos. Poca grasa corporal pone a tu cuerpo en un modo de supervivencia.

Así que la próxima vez que odies ese pequeño bulto en tu estómago, piensa en los beneficios de tenerlo y trata de evitar la obsesión que te produce tratar de desaparecerlo, es un síntoma de que estás sana. El consejo es que te aceptes tal cual eres y que, a menos de que seas una atleta de alto rendimiento que cuente con instructores y médicos que vigilen tu salud, no expongas a tu cuerpo a mayores riesgos.