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En las cafeterías de los gimnasios, en restaurantes, en pedidos a domicilio, en Instagram: ¡los açaí bowls están en todos lados! Conoce algunas curiosidades de estos frescos platillos llenos de vitaminas.

El nombre original de este platillo es Açaí na Tigela y es originario de la zona Amazónica de Brasil. Se hace a partir de la pulpa de un fruto llamado açaí, la cual se licúa con jarabe de guaraná para obtener una consistencia de smoothie. Posteriormente se sirve en un tazón y se le agrega como topping rebanadas de plátano (u otras frutas) y granola. ¡Un desayuno dulce, fresco y saludable para antes o después de ir al gym!

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El boom de los açaí bowls proviene no sólo porque comerte uno es como desayunar helado sin culpas ni porque uno solo te llena muchísimo (algunos expertos aseguran que las bayas de açaí fomentan la sensación de saciedad), sino también gracias a las propiedades de las bayas de açaí. Este fruto está dentro del grupo de los “superfoods”, es decir, alimentos que aportan cantidades impresionantes de vitaminas, minerales y otros antioxidantes.

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Brenda Godinez

Las bayas de açaí son ricas en un antioxidante llamado “antocianinas”, presentes también en el resveratrol del vino tinto. De hecho, tiene de 10 hasta 30 veces más antocianinas que la uva roja y el vino. Estos antioxidantes son excelentes para buscar y neutralizar radicales libres dentro del cuerpo. Recordemos que los radicales libres son responsables de acelerar el envejecimiento celular, lo que conlleva a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, problemas hormonales y neurológicos, y algunos tipos de cáncer.

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¿Cómo puedes prepararte açaí bowls en casa?

Primero, necesitas comprar el açaí, el cual difícilmente lo conseguirás fresco, pero está disponible en polvo o congelado en tiendas naturistas (seguro lo encuentras en la tienda Estado Natural, para saber más sobre ella da click aquí). Después, necesitas licuar un poquito con leche de almendra, de soya o light (la que tomes), 1 cucharada de miel o de jarabe de guaraná y hielos, si es que no conseguiste las bayas congeladas. Sirve la mezcla en un tazón y ponle rebanadas de tus frutas favoritas (kiwi, mango, plátano, fresas, frutos rojos, etc.) y una cucharada de granola.